El secuestro de Trish

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Capítulo 5

Lamentablemente jack no había podido sacar ningún tipo de información a Ronald ya que este se resistía rotundamente a tener que dar explicaciones justo a él.

 

Mientras Ronald no podía quedarse quieto debido a su nerviosismo, el detective debía volver a interrogarlo.

 

Por otro lado en uno de sus departamento Roger estaba totalmente ebrio, desarreglado y fuera de sí y también su infaltable habano en la mano y un vaso de whisky. Envuelto en Miles de pensamientos que venían a su mente aquella noche, de tanta incertidumbre, se dispuso a observar desde lo alto de su ventana hacia lo lejos, perdiendo la mirada afuera observando las estrellas y la inmensa luna, en ese mismo momento una mujer sale del cuarto en bata y lo abraza por detrás, el responde y ambos comenzaron a besarse. Era su secretaria una señorita muy linda y refinada, aunque demasiado ambiciosa por lo que se suponía que estaba con él por dinero.

 

Se habían conocido apenas comenzó a trabajar en la empresa. La mayor parte del día la pasaban juntos. Por lo que la relación con Margaret estaba cada vez más deteriorada. Las cosas no marchaban para nada como lo esperaba Roger, sin embargo en medio de la situación sobre el secuestro de su hija, su amante lo escuchaba muy detenidamente y trataba de animarlo y él descargaba todos sus problemas en ella.

 

A roger todavía le quedaban ganas de estar metido en una aventura, mientras el sicólogo trataba de sacar adelante a Margaret para que no cayera en una profunda depresión.

 

El detective invitó a cenar a Margaret ya que desde que la vio, su belleza lo había deslumbrado desde un primer momento. Ella no aceptó porque no quería que Roger vaya a pensar mal y si se ponía como loco con su hija si se llegaba a enterar del interés del detective hacia ella, sería terrible.

 

Jack volvía confundido y alterado a casa de su amigo, no podía entender como no le rompió la cara al sujeto ese se decía a sí mismo.

 

Pero no quería perjudicar a Trish más de lo que ya estaba. Él sabía que ella lo necesitaba.

 

Sujetándola del cabello un hombre con la cara cubierta, obligaba a Trish a que se callara. Ya que no paraba de gritar.

 

—Exijo que me digan ¿quien fue que los mando hacer esto?- gritaba Trish.

 

Mientras que ninguno de los dos que estaban con ella les respondía.

 

Sólo podía tratar de escuchar cuando murmuraban bajito entre ellos dos.

 

-—¿Hablaste con Roger?—¡decía uno de los secuestradores !

 

¡Mientras que el otro le respondía!

 

— Todavía no, pero ni bien me comunique con él, que se haga cargo de su paquetito porque está loca ya me tiene cansado con sus gritos—

 

Trish no podía creer lo que estaba oyendo, su propio padre había ordenado secuestrarla. ¿Pero porque motivo haría algo tan horrible?

 

Entonces pudo darse cuenta que realmente era capaz de todo y que lo había hecho con el fin de que les quede claro tanto a él como a ella, que no iba a permitir que estuvieran juntos.

 

Entre lágrimas decía —lo odio y nunca se lo voy a perdonar ¿porqué me hace esto?—

 

Si fue capaz de planear el secuestro de su propia hija, entonces jack corría un verdadero peligro.



Emma gris

Editado: 04.11.2019

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