El Sol, el Viento y la Oscuridad (libro 2)

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La normalidad

Lior me trajo hasta frente a mi casa, y por cosas de mi cerebro y sus ganas de trollearme recordé cuando lo vi por primera vez, recuerdo que estaba muy mal engripada y tenía una pinta horrible, él se había bajado de su auto y vestía su uniforme, se veía tan sexy, y por todos lados tenía escrito que era un mujeriego.

Me guiñó el ojo y lanzó un beso en el aire, la verdad no sé por que el recuerdo es tan nítido, es como si lo estuviera volviendo a vivir.

- ¿Qué te ocurre?- Me pregunta tan tosca y friamente, ha estado distanciado de mi desde hace unas horas, y en parte eso me duele muchísimo.

- Recordé tu gran entrada, la primera vez que te vi- Se escapa una sonrisa de su rostro, como si acabara de hacerlo feliz.

- ¿De verdad? Yo no olvido ese día. - Dice muy suave.

- ¿Sigues enojado conmigo?

- Yo no estoy enojado contigo Amit, sólo, intento no encariñarme- dice cuando abre el portón de mi casa con un poco de energía y pasamos hasta el hall- No me gusta el dolor, al menos que esté en medio de alguna perversión sexual, en realidad, no me gusta sentirme herido, eso ya lo viví cuando mis padres murieron, no lo quiero volver a vivir.

- Yo ya estoy muerta, sólo Helios podría volver a matarme- digo encogiéndome de hombros

- O traerte a la vida, mira, no me cansaré nunca de decirte que me gustas mucho, y cuantas ganas te he tenido desde siempre, pero siento que si pasamos a la siguiente etapa, tú no serás como las otras chicas, y muy probable me quede embotado como Hugo, o Helios, y créeme, admiro que los tengas tontos, y no es que haya problema en que me atontices- ríe- el problema estará si me dejas, y te vas con Helios.

- ¿Crees que las probabilidades son altas?- pregunto mientras subimos las escaleras a mi habitación, por alguna razón es allí donde quiero ir primero.

- Sólo si los dejara solos...

- No siento nada si tú no estás...

- Es lo único que me da esperanzas- abre la puerta de mi habitación la cual se nota ha sido revuelta por manos enojadas, no creo que haya sido algún dominis, así que paso mis manos sobre los muebles y no veo nada, es como si lo hubiesen borrado todo, ni un rastro de energía, hasta que finalmente me encuentro con algo conocido.

La sudadera de Helios estaba sobre la mesa, parece que alguien la movió de su lugar y no fueron los que hicieron el alboroto en mi cuarto. No quiero agarrarla, me da algo de miedo hacerlo, así que sólo la miro desde lejos, con ganas de quemarla.

- ¿Helios?- pregunta Lior yo sólo afirmo con la cabeza. -Ojalá estuviera muerto.-estoy segura que lo dijo sin pensar porque quedó mirandome fijamente, arrepentido.

- Lo estará- Aseguro.

- No la harás Amit, estoy seguro que no lo harás... tienen un vinculo de vida

- Que yo manejo- Digo haciendo parpadear el Hilo.

- Shhhh- me trae hasta su cuerpo para hacerme sentir todo su ser- No le des esperanzas al niño, quiero ese hilo apagado, a no ser que justo nos estemos besando y le haces saber lo que se siente la felicidad.

- Eres malvado, un genio malvado, pero no, no habrá besos, dijiste que volverías a tu vida de calle, y no quiero besar a otras también.

- Eres una exagerada- Me suelta y ríe para agarrarme de nuevo del brazo y robarme un beso. él celebra como si estuviera en un podio, rodeado de personas que lo aplauden, no voy a negar que me gustó lo que hizo- No hay mecanismo más seguro contras las ETS que la energía en todo tu cuerpo.

- Por un momento pensé que dirias la abstinencia, pero creo que eso no va contigo, y gracias por recordarme que los humanos tienen ETS.

-Deja de lloriquear-Me dice al final.

-Bien toma ese canguro- Le ordenó, a lo que él obedece pone los ojos en blanco y toma la prenda-¿Algún recuerdo? ¿Ves algo?

Lior me niega con la cabeza, así que ahora si estoy segura de querer tomarla en mi mano, asi que se lo pido y grave error.

Inmediatamente ingresé a una bifurcación, pero esta no era de Helios, era de un joven, y era en tiempo real, miro a Lior, y del otro lado a quien me está esperando sentado en un sofá.

—He oído tanto hablar de ti, en mis sueños te he visto llegar—Ya vi a este muchacho alguna vez ¿Dónde?

Quedé quiera, esa oracion la he escuchado en algún lugar, cuando en mi cuerpo comenzó a sonar el violín, sé que viene después.

—En tus ojos veo el mal...Desde hace siglos gobernar has querido
En todas las almas, y pocas han cedido. Las más al Reino de Luz llegarán. Las menos al Reino del Mar del Olvido.

—Bien, reconociste la música, tan sólo con una oración.

—Finisterra...—dije frunciendo el ceño, Cuando mi cabeza se iluminó—Eres el chico del hospital, ¿Por qué finisterra? Digo sentándose en el sofá mientras el comenzaba a beber algo algo de un cuerno.

—Si has aprendido la lección
Si has observado como son
Necesitan a un líder obedecer
Hagamos una coalición.

Esta vez lo dijo cantando y aún no podía encajar en mi cabeza que intentaba decirme, me complicaba bastante entenderle.



Bsar90

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En el texto hay: amor y odio, guerra, dolor

Editado: 06.11.2018

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