El Sol, el Viento y la Oscuridad (libro 2)

Tamaño de fuente: - +

El infierno en el Paraiso

—Mira su cara de idiota—Ander no está ni furioso, ni sorprendido, pero creo que se está aprovechando de la situación para decirme todo lo que piensa de mi.—Una noche sólo, y mira tremendo lío armado.

Tamirá sólo ríe mientras golpea la mesa con una moneda que encontró sobre la mesa.

Ellos aprovechan todo lo que pueden para burlarse de mi, yo coloco mis pies sobre la mesa, los cuales son rápidamente retirados por mi hermana Liza. Odia que haga eso.

—Te la besaste y perdiste mitad de mi collar... debería colgarte en la punta de un árbol—En verdad me sorprende su tibieza, como si sólo hubiera perdido un billete menor.

—Y lo harias—Tamirá deja de golpear la moneda sobre la mesa.—Si no fuera por que ya lo tenías planeado...

Ander se encoge de hombros y sonríe triunfante, yo no podía creer que me estuviera haciendo sentir culpable por algo que él ya tenia previsto.

—¿Sabías que esto pasaría?—Liza le habla con admiración mientras él niega.

—Corrección, no sabía que esto pasaría, pero era una carnada, o sea, como las migajas que dejas para que te digan, era lo que quería, en fin, las cosas salieron mejores...

—No lo entiendo, ella parecía feliz, y eso es algo malo—Me cruzo de brazos—¿Por que sería bueno?

Ander pone los ojos en blanco como lo hacía Zafiro cuando algo era demasiado evidente. Tamirá ríe con esto, mientras entre estornudos se limpia la nariz, la gripe la tomó fuerte.

—Dorot, mi madre, yo...

—El niño está estúpido, su cabeza sigue en el beso, y yo no soy Tamirá, ve directo al grano. —Liza se bebe su taza de café mientras dice esto.

—Dorot es el único que puede dar a un Astram sombras, y estoy seguro que a cambio pidió el collar, al fin y al cabo, pertenece a un inmortal, y por alguna razón la necesitará, ese mismo artefacto me protege de mi madre, para que ella no me encuentre y rompa nuestro vínculo de vida, y por último a dentro de ese collar hay almas.

>>Cuando alguien la usa las almas se vinculan a él o ella  y si las protegieron se genera como «un registro» pues ahora, dime ¿Zafiro sintió algo cuando la tomaste?

Agito la cabeza desesperado, por respuesta cuando él vuelve a sonreír por mi respuesta tan bruta.

—Genial, tu vinculo de vida con ella acaba de pasarse a ti, ahora puedes controlar el hilo.

—¿Co...mo?—Digo levantando mi brazo cuando Tamirá me detiene.

—No guapo, ni se te ocurra probar—Advierte cuando su acusación es aprobada por Ander.

—Eres como un mono con gillet—Acusa mientras mi hermana ríe—Me dijeron que tu mayor don era la inteligencia, pero sólo he visto tu lado inútil desde que llegué ¿El amor los afecta tanto?—pregunta a Tamirá quién sólo afirma como si no hubiese remedio a ello.

—Ander, sólo dime qué se supone que debo hacer ahora.

—Buscar a mi hermana, rogar por volver a estar solos, y actúa normal... o lo que sea necesario para que ella caiga a tus pies.

—No entiendo ¿Cómo ayuda mi relación con ella a toda esta misión?

Tamirá y Ander se intercambian una mirada, como si no pudiesen dar mayores datos, y todo lo que viene a continuación es una mueca de complacencia. 

Me recuesto contra la silla y espero a que las cosas se acomoden en mi cabeza.

No, no hay explicación lógica a tantas cosas, pero simplemente haré lo que Ander me pida, si no quiere que controle el hilo, no lo haré, si no quiere decirme por qué es importante que Zafiro y yo estemos juntos tampoco voy a insistir, simplemente voy a disfrutar, y ver que es lo que resulta de toda esta locura.

—Y ¿Qué pasa contigo?—Pregunta Liza—¿Tu protección no se reduce ahora?

—Sí—Dice Ander un poco fastidiado—Pero bueno, es parte de hacer sacrificios, en fin  no saldré de dónde mi cuñado haga sellos, así mi madre no tendrá idea de dónde estoy.

—Te dejo llamarme cuñado está vez, por que pienso ser el novio de tu hermana—Contesto levantándome de la silla muy abruptamente.

—¡Ja!¡Nos salió gallito el niño! A ver si no soy yo quien se queda con tu hermana primero.

—Sueñaaaa—Le digo cuando salgo de la habitación emocionado, al fin tengo el control yo, sólo me falta una cosa... Mi presa.

Salgo al patio para ver el amanecer acercándose por el extremo de los cerros, y en eso los pasos presurosos de Nuria.

—¿Estás feliz?—pregunta mientras salta de un lugar a otro, como si odiara la sensación del pasto sobre sus pies.

—Más o menos—Digo intentando ocultar mi sonrisa—A quien engaño. ¡Tengo el control!

—Del Hilo, pero no sobre lo que ella te hace sentir.

—¿Por qué debes arruinarme toda mi felicidad?—Pongo mis ojos en blanco y continuo caminando, y recuerdo que en 5 días, será el cumpleaños de Zafiro 

—Es divertido... igual, te falta mucho por resolver.



Bsar90

#460 en Fantasía
#316 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: amor y odio, guerra, dolor

Editado: 06.11.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar