El Sol, el Viento y la Oscuridad (libro 2)

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Sin color

Lior estacionó frente a la Heladería, la que a me gusta, pero el golpe de la vida y sus casualidades inoportunas hizo que me arrepintiera de venir. En el lugar donde siempre me sentaba con mis amigos estaban justamente ellos.

Andree, y Gizah, quien tiene un vinilo en sus manos, esa era toda nuestra tradición, escogía mi listado de música, ellos me lo regalaban, íbamos por pizza junto a mi madre y por último veníamos por helado.

Helios, está sentado a lado de Ebe, quien a su vez está a la derecha de mi, creo, hermano, y Tamirá. No pude creer que ellos usarán mi tradición y la tomarán como suya, yo no estoy con ellos, ¿Qué le da derecho a festejar mi cumpleaños? Aunque en realidad también es el de Ebe.

—Si quieres esperamos a que se vayan Amit, o vamos a otro sitio. —Lior acaricia mi rostro mientras miro la escena con rabia.

—No se irán pronto, estarán mucho tiempo aquí, y yo no quiero ir otro lado, este es mi cumpleaños, pero si, hay algo que quiero hacer.

—¿Mostrarte a Helios?—Pregunta con muchos celos, yo niego con la cabeza.

—La otra mitad del collar de Ander, estoy segura que lo trae puesto.

—Amit, no nos arriesguemos... —Dice con miedo, pero en mi cabeza sólo tenía eso—Dorot te pidió que te alejes de Helios—Esas palabras sí, me trajeron a mí.

—Mierda—Musito con enojo—¡carajos! ¿Qué se creen ellos para venir aquí? Es mi día, mi cumpleaños...

—Tranquila Amor, podemos irnos, y volvemos más tarde...

Las palabras de Lior sonaban a consuelo, pero nada me comsolaba, me enojada que ellos estén allí, tomando helado, divirtiéndose, siendo felices... Sin mi.

Suspiro y miro a Lior, cuando doy un sí con mi cabeza, entonces el mundo se dio vueltas, nada en esta vida se compara en cuanto alguien detiene el tiempo. Las tripas parecen hacer ruido, los oídos se comprimen y todo el cuerpo se tensa.

Agarro a Lior para que no caiga en el efecto, y le pasó energía de mi mano a su cuerpo, él me observa con nervios, por que no es el único que no entro en el ciclo, Helios también está fuera de él, y lo sé por que se levanta de la mesa, junto con mi hermano, que tampoco cayó.

La puerta del vehículo de Lior es arrancada con brusquedad, y al rato la mía también.

Una joven de cabello plateado me estira fuera del auto, y a Lior un chico muy fornido, en eso Helios y Ander nos miran del otro lado de la vereda.

—¿Qué diablos está pasando?—Pregunto a la joven que me ataja con fuerza la muñeca, mientras todo lo demás pasa con suma lentitud.

—Hola Zafiro—Dice la chica tirandome contra el auto, casi no puedo hacer nada en estas condiciones, ella tiene ventaja y no sé por que.

—¿Quiénes son?—Lior intenta zafarse del joven que lo rodeó completamente de energía evitando que él pueda moverse, o hablar.

—Dominis Domo—Responde la chica mostrandome un tatuaje de 4 hastas sobre su muñeca.

—¡Rebeca! —Llama Helios del otro lado, cuando Ander lo sostiene de los brazos para que esté no venga hasta nosotros.

—Tranquilo bebé—Dice ella—Es todo parte del plan.

Me deshago del agarre de energía y se lo arrojó, ella lo recibe de lleno, y evidentemente le he causado un daño, pero la chica continúa de pie. Quise contraatacar, pero escucho a Lior gritar de dolor, y ese mismo dolor se transfiere a mi, por lo que termino de rodillas.

El joven que sostenía a Lior estaba pasando una gran cantidad de energía en su cuerpo, y yo podía sentir como su corazón estaba al límite, lo iban a matar si contuaba.

—¡Basta!—Pido en súplica cuado mis oídos zumban, está matando a Lior, a mi Lior.—¡Basta!—Grito al igual que Helios al mismo tiempo, mi hermano lo sigue sosteniendo, y yo estoy de rodillas en el asfalto llorando.

El joven deja de pasar energía a Lior, y este vuelve a respirar, sus ojos están rojos, y me ofrece una mirada de arrepentimiento, como si esto fuera su culpa.

Corro hasta él, pero la joven me vuelve a sostener con energía el cuerpo, me ata, si bien mi fuerza es infinita, está joven puede conmigo, me cuesta bastante deshacerme del agarre de sus hilos.

Entonces Lior me niega con la cabeza, pidiendo que no pelee que me quede quieta, en silencio.

—Querido Lior, ¿en verdad pensaste en algún momento que yo sería tu aliada?— Dice la joven cuando va hasta él y lo agarra del rostro, Lior sólo sonríe, como si el que saca ganancia de esta situación fuera él.

Hace unos días había mencionado que se reuniría con un nuevo aliado, se refería a ella. Me quedo quiera por que ahora la chica mete un poco de energía en el pecho de Lior, haciendo pasar voltaje muy elevados a su cuerpo. De nuevo me retuerso, y los gritos de Lior hacen que mi alma duela. No quiero que sufra, no quiero.

—Rebeca, en verdad pusiste a prueba mi inteligencia, por lo que me duele más mi ego herido, que tu tortura. —Lior habla apenas, pero nunca borro su sonrisa. —Pero sabes que si me matas, quien lleva la peor parte es Helios, y todos los Dominis, ¿Verdad?



Bsar90

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En el texto hay: amor y odio, guerra, dolor

Editado: 06.11.2018

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