El Templo (el Juego #02)

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Capítulo 9

            Parpadeo despacio, estoy en una cama de hospital con unas vías conectadas, abro los ojos y veo a un doctor frente a mí tomando notas.

_ ¿Qué me paso? – le digo al doctor sentándome.

_Hola Catalina – alumbra mis ojos con una luz – estas aquí porque tu esposo te trajo, te desmayaste en la playa – dice cerrando donde está anotando.

_ ¿Por qué me desmaye doctor?

_Bueno querida – se sienta a mi lado – Tenías una gran cantidad de veneno en tu organismo, tu cuerpo ya estaba a punto de ceder.

            Lo miro sorprendida, esa maldita de Mercedes me enveneno, que se cuide, si la veo de nuevo la voy a matar, el doctor deja la tabla de metal a un lado y suspira.

_ ¿Qué tan grave era doctor?

_Fue una muy fuerte, eso arrojaron los exámenes que te realice, estaba viendo tus resultados para informarle a tu familia que está esperando afuera.

_Doctor ¿Me puede hacer un favor? – Digo seria – no le diga a mis padres, solo a mi esposo, esa noticia no sería buena para ellos.

_Claro, comprendo lo que quieres hacer – frunce el ceño – por suerte llegaste a tiempo, un poco más y no la cuentas.

_ ¿Esto afecto mi cuerpo de alguna manera?

_Por suerte no. Tu sangre fue muy fuerte contra el veneno, por eso resististe tanto.

_¿Desde cuándo estaba ese veneno en mi cuerpo?.

_Hace un mes, era lento y te iba matar despacio – toma la tabla – debo retirarme, recupérate Catalina.

         Termina de salir del cuarto, no me lo puedo creer, si regreso a ese despacho y Mercedes sigue viva la voy a descuartizar, tocan la puerta, esa debe ser la señal del doctor para que me tranquilice.

         Me calmo un poco y trato de ocultar mi rabia, entran y se paran alrededor de mi cama, Héctor toma mi mano y sonríe forzadamente.

_Me diste un gran susto – dice serio – Por suerte solo fue un problema en el estómago – mueve sus ojos hacía mis padres y frunce el ceño – el doctor dice que debo traerte cada mes para ver cómo estas – sonríe un poco serio.

            Miro al doctor y asiente, suspiro y me siento despacio, se sorprende, los demás me miran y preguntan cómo estoy, les respondo que estoy de maravilla, el doctor se acerca y dice:

_Tendré a Catalina en observación el resto del día – me mira – ¿Quién se queda?

_Yo me quedo doctor – dice Héctor serio.

_No, tu debes trabajar – toco su mejilla – recuerda que la gruñona se pone muy fastidiosa cuando no vas.

_Sabes muy bien que no me importa lo que ella piense – coloca su mano sobre la mía – me quedare contigo así no quieras, además tus padres se tienen que ir, no te vas a quedar sola.

_Bueno terco – sonrío.

            Mis papas y mi madrina se despiden de mí con tristeza, Héctor los acompaña y busca un poco de ropa para mí, me besa la frente y salen de la habitación.

            El doctor se queda conmigo y me dice que tienen que hacerme una placa, me quita con cuidado las vías y me ayuda a levantarme, camino despacio con el doctor a las afueras del cuarto.

         ¿Qué otra cosa me tiene que pasar para que la vida considere aceptable que mi cuerpo ya sufrió?



Laczuly0711

Editado: 11.04.2018

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