El Templo (el Juego #02)

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Capítulo 12

            Llegamos al departamento después de unos minutos, para mi sorpresa los padres de Héctor ya se estaban instalando en uno de los cuartos, mis padres por suerte llegan mañana, saludo a mi suegro con un gran abrazo y a mi suegra con un poco de distancia. Mi relación con ella no mejora nada.

_ ¿Por qué llegaron tarde? – dice Ismael desde la cocina comiendo un poco de cereal.

_Catalina no se sentía bien en el camino – dice Héctor dejando las llaves en el mesón – tuvimos que parar algunas veces.

_ ¿Estás bien hija? – dice mi suegro preocupado.

_Estoy de maravilla – digo sonriendo – solo debo descansar un poco, hoy fue un día muy atareado para mí, disculpen si no los puedo acompañar en la cena, dudo mucho que me pueda levantar de la cama después de acostarme.

_No te preocupes Catalina – dice mi suegra seria – ven te acompaño.

            Me sorprende esta actitud de parte de ella, acepto y me despido de ellos, subo las escaleras con ella y entro al cuarto, las náuseas regresan y tengo que correr al baño al llegar al cuarto, me arrodillo en frente del inodoro y dejo mi desayuno en el drenaje.

            Respiro profundo y cierro la tapa. Miro a mi suegra y tiene una gran sorpresa en su cara, me levanto despacio y salgo mientras me apoyo en la pared.

            Me acuesto y miro al techo, todo me da vueltas, ya le voy a hacer caso al doctor, esto es horrible, coloco mi brazo sobre mis ojos y suspiro ¿Quién diría que estaría así a los diecinueve años?

_ ¿Es lo que creo que es? – dice Beatriz sorprendida.

            Asiento, respiro profundo y me quito los zapatos.

_ ¿Cómo te sientes?

_De la patada – digo sonriendo – ya se me va a pasar, no es para tanto.

_Veo que es igual de exigente que Héctor – se sienta a mi lado y sonríe – ¿Cuánto tiempo tienes?

_Tres meses – la miro – lo que pasa es que todavía no se me nota nada.

_Voy a prepararte algo para que te sientas mejor – se levanta y sale del cuarto.

            Me meto debajo de las cobijas y abrazo unas cuantas almohadas, si pensé que estar envenenada era malo, esto lo supera por mucho.

            Cierro los ojos y me relajo un poco, ¿Cómo se tomaran mis papás la noticia? Hector la tomo de maravilla, como dijo hace un año, casi salto de un pie. Pensé que no podría tener hijos pero eme aquí, estoy embarazada de tres meses.

            La mamá de Hector me trajo un caldo de pollo y un té para que me calmara un poco, le agradezco y me siento para comer. Me deja sola en el cuarto y cierra la puerta, no me voy a quejar mi suegra cocina demasiado delicioso, me lo termino de un solo bocado, dejo la mesa a un lado con el plato vacío y me quedo con la taza de té mientras miro el techo.

            La puerta se abre y Hector entra sonriendo despacio, dejo la taza en la mesita de noche y sonrío, toma la mesa con el plato vacío para poder dormir y los lleva a la cocina.

            Me levanto de la cama despacio y camino al armario para buscar una ropa de dormir cómoda. Salgo del armario con un short y una camisa manga larga, entro en las cobijas mientras me termino el té.

_¿Cómo estas? – dice el papá de Hector desde la puerta. Lo invito a pasar y dejo la taza vacía a un lado, se sienta frente a mi y me toma las manos – Hector no me quiso decir nada cuando le pregunte – sonríe y sus ojos brillan un poco.

_Ay señor Francisco a usted si no le puedo mentir – digo sonriendo. Hector entra y mira a su papá sorprendido.

_Vine a ver como estaba tu esposa hijo – dice su papá con voz dulce – por eso estoy aquí.

            Hector se sienta a mi lado, lo miro y sonrío, coloca su brazo alrededor de mis hombros. Mira a su papá y suspira.

_Catalina esta bien papá – dice sonriendo – no es nada malo – se levanta y va al armario – dile si quieres – me dice antes de entrar.

_Bueno – digo sonriendo – lo que tengo es que lo voy a convertir en abuelo.



Laczuly0711

Editado: 11.04.2018

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