El Trato

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El Recuerdo

cuando más la necesito? Siento impotencia por volver a permitir que me afecte lo que diga o piense James, pero no lo puedo evitar. Mis sentimientos son como una montaña rusa, a veces estoy en la cima de la seguridad y la fortaleza y en cambio otras, como ahora, me encuentro en el sub-suelo de la tristeza e inseguridad. Hoy más que nunca necesito que el día en el instituto transcurra con tranquilidad y armonía, ya que mi estado anímico no se encuentra en sus mejores momentos. Voy andando junto a Jan por el largo pasillo del instituto, el cual se me está haciendo eterno por el cansancio acumulado por no poder dormir las horas necesarias para tener energía suficiente para enfrentar con vitalidad el día.

— ¿ Y este sábado a donde vamos a salir de fiesta? — escucho la pregunta de Jan sin mirarlo, ya que tengo mi vista clavada hacia un extremo mío donde se encuentra Marco hablando con una chica, a la cual la tiene acorralada contra los casilleros mientras acaricia su rostro de forma seductora.

— Supongo que iremos a Crush, no lo se de seguro por que no he hablado con Luna — un pequeño grito eufórico sale de la boca de mi amigo, ocasionando que cierre mis ojos con molestia por el desagradable ruido que perfora mis oídos.

— Me encanta Luna, su look es genial y ella es única... — desconecto de Jan para prestar atención a la conversación que está manteniendo Marco con la chica.

— Me encanta cuando tus mejillas se sonrojan cuando te digo lo increíblemente sexy que eres... — no puedo reprimir que un bufido de fastidio brote de mis labios cuando escucho como Marco pronuncia las mismas palabras que me dedico a mi en nuestra pequeña e incómoda conversación en el sótano.

No le parezco irresistible, ni sexy, ni llamativa, simplemente se comporta con esa actitud seductora con todas. No estoy desilusionada por que sienta algún tipo de atracción por Marco, sino por que pensaba que realmente le parecía atractiva y me gustaba esa sensación la cual me hacía sentir un poco más segura dentro de mi carácter inseguro. Decido ignorar a Marco, siguiendo andando con Jan a un extremo mio, hasta llegar a mi clase donde se despide de mi con un abrazo y un beso en mi mejilla. Falta poco minutos para que el timbre suene, ya todos los alumnos están sentados en su correspondiente asientos , menos yo, ya que me encuentro con mi espalda apoyada en la fría pared del solitario pasillo, evitando entrar y enfrentarme a James. No me encuentro con fuerzas para mirar su rostro, sabiendo que jamás podré estar con él por no tener un imponente físico que le permita estar junto a mi, y seguir obteniendo su ansiado liderazgo en el instituto. Con la chica invisible su popularidad caería, y por desgracia para mi, para él es más importante su reputación que sus sentimientos. El sonido de unos tacones me hacen girar mi cabeza para ver como viene Salma hacia mi. Hoy no puedo huir de ella, aunque es lo que más me gustaría en estos momentos, ya que se encuentra demasiado cerca de mi.

— Quería hablar contigo — su voz chillona llegan a mis oídos mientras miro con desesperación las dos direcciones del pasillo, queriendo encontrar alguna persona que en un momento de violencia por su parte me pueda ayudar.

— Tengo que entrar en clase... — no me deja continuar, interrumpiendome con soberbia.

— No ha sonado el timbre y solo será unos minutos — le afirmó lentamente con la cabeza, por que prefiero enfrentarme a ella ahora que viene sola, sin que le acompañen su habitual grupo de perros falderos, sintiéndome así menos acobardada.

— Tu dirás... — agacho la cabeza, escuchando como acorta la poca distancia que nos separaba y sintiendo como mis manos tiemblan sin poder evitarlo por el miedo que me causa su persona.

— ¿ Que fue lo que ocurrió para que Ewan y James tuvieran ese pequeño enfrentamiento? Se que estabas allí... — sus manos se entrelazan en su pecho y su mirada llena de seguridad esta puesta en mi.

— Es verdad que estaba allí pero yo no tengo nada que ver, no fue por mi-mi culpa... — trago fuerte cuando acabo mi discurso, deseando que crea en mis falsas  palabras.

— Ya lo sé... — alzo la mirada, viendo como tiene el cejo fruncido y una mueca de asco en su rostro — Se que no fue por ti, poca cosa. Sólo quiero saber el por qué de su enfrentamiento... — debería de estar feliz por que no dude de mi, por saber que mi estancia en el instituto será como hasta ahora, siendo la invisible, pero en cambio siento como mi autoestima esta siendo pisoteada.

¿ Tan poca cosa soy para que Salma no dude ni un poco de mi, que no tenga ni un mínima sospecha de mi persona? Mis ojos se cierran por un instante, intentando recobrar la compostura frente a ella.

— Da igual... Seguro que ni te enteraste por que estarías en tu mundo soñado donde eres una chica guapa y popular, cosa que jamas pasara... Sigue soñando — sus palabras hiriente termina junto con el sonido del timbre, viendo como se marcha por el largo pasillo, contoneándose de manera excesiva.

Entro a paso lento en el aula , yendo hasta mi asiento al final de la clase, donde me siento en la silla, evitando cruzar miradas con James y a la vez deseando hacerlo. Las horas transcurren con normalidad y tranquilidad, recobrando poco a poco el control perdido en mi. Todos los alumnos están de un sitio para otro, aprovechando los cinco minutos que tenemos de descanso hasta la siguiente asignatura, mientras yo aprovecho para copiar los apuntes de un compañero.

— Lily — mis ojos se cierran y mi mano deja de escribir cuando escucho mi nombre en sus labios — te quería decir que el trabajo lo he terminado yo por mi cuenta, pondré el nombre de los dos — voy alzando el rostro lentamente, encontrándome sus ojos color miel clavados en mi.

— ¿ Por que...? — yo fui quien propuso esa idea, pero pensaba que no lo llevaría a cabo, que aprovecharía la situación para volver a estar conmigo a solas y arreglar la situación.

— Por que así no hará falta que nos veamos fuera de aquí... — mis ojos se abren con aturdimiento — Fuiste tu quien propuso esa idea... — sonrío con tristeza, por ser tan ilusa de creer que no lo llegaría hacer, pero lo ha echo.



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

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En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

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