El Trato

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Su Protección

Camino al compás de Ewan, con su cuerpo totalmente pegado a un extremo del mio y con su brazo alrededor de mi cintura, donde puedo notar como mueve los dedos, acariciando la piel desnuda de esa zona. El olor a marihuana de este sitio está provocando que me encuentre adormecida y que vea los movimientos de las personas a cámara lenta. Una sensación extraña pero a la misma vez placentera. Nos situamos en frente de la barra vieja de madera viendo a Ryan detrás de ella, moviéndose de un sitio para otro con bastante nerviosismo. Un suspiro brota de mis labios cuando siento la mano de Ewan abandonar mi cintura, anhelando la sensación del tacto de sus dedos en mi piel. Ryan deja unos botellínes de cerveza en la barra, agarrando cada miembro del grupo uno de ellos. Mi mano se alza para coger mi botellín correspondiente pero alguien me lo arrebata ante de hacer mi cometido.

— Lo siento, pero hoy no podrás beber — la voz autoritaria de Ewan llega a mis oídos, haciendo que lo mire con cierto desconcierto por su actitud.

Mi boca se abre con la intención de preguntar del por que de su negativa a que me beba una simple cerveza cuando el resto del grupo lo están haciendo, pero la llegada de Ryan hace que mi boca se cierre y desvíe mi vista hacia otro sitio, evitando ver su mirada de desprecio hacia mi persona.

— ¿ Que tal veis el ambiente? — Luna de inmediato contesta a la pregunta de su hermano, dedicándole palabras cargadas de positividad y también de engaño, ya que este sitio es un antro camuflado en bar donde la legalidad queda aparcada fuera.

La conversación sigue entre ellos, donde yo me mantengo al margen, viendo como pasan el tiempo de forma lenta y demasiado aburrida.

— Si el ambiente sigue así todos los fin de semana tendré que contratar a alguien para que me eche una mano — mis brazos están apoyados en la barra y mi cabeza encima de ellos mientras me distraigo en ver como Marco intenta ligar con todas las chicas que ahí en el bar — morena... ¿ tu estarías dispuesta a trabajar aquí? — me incorporo lo más rápido que el estado de sedación  de mi cuerpo me permite cuando escucho la proposición de Ryan.

— ¿ yo...? — me apunto con mi mano, asegurándome de que este en lo correcto y se haya dirigido hacia mi.

No soy la única impresionada por la propuesta de Ryan ya que Luna lo está mirando con la boca totalmente abierta.

— ¿ en serio le estas ofreciendo trabajo a ella cuando sabes que voy fatal de pasta? — es la primera vez que veo a Luna cabreada la cual mira a Ryan con rabia y decepción, pero parece que a este no le importa ya que tiene su intimidantes ojos puesto sobre mi.

— Solo seria los fin de semana. Te ganarías un dinero extra y encima podrías beber gratis todo lo que quieras. Piénsalo... — ignora la pregunta de su hermana, apoyando los brazos encima de la barra, quedando su rostro en frente del mio.

— Ella no se tiene que pensar nada por que no va a trabajar aquí — la voz de Ewan sale cargada de una furia hasta ahora nunca vista en él , dándome miedo hasta el mero echo de mirarlo.

— Seguro que te vendría de lujo tener un dinero para ti, poder hacer con el lo que te de la gana — Ryan ignora a Ewan, mirándome fijamente y mostrando un interés desconcertante en que trabaje para él .

Las verdad es que llevaba pensando hace un tiempo en conseguir un trabajo con el cual la economía familiar se viera un poco más aliviada, pero no en un bar donde tenga que estar sociabilizando con gente, en un ambiente donde no encajó y encima cuyo jefe es la persona más insoportable que conozco. Yo había pensado en un sitio más afín a mi, como una biblioteca o una tienda de cómic, no en un antro de mala muerte.

— Te he dicho que ella no trabajará aquí. Te lo puedo asegurar que tendrás que pasar por encima mí cabeza antes de que ella este detrás de esa maldita barra — un silencio se ha formado tras las palabras amenazante de Ewan viendo como Ryan lo mira con una sonrisa cínica la cual está camuflando la satisfacción de ver a Ewan fuera de control.

— No hace falta que te pongas así amigo... Sólo es un trabajo de camarera... — mi mirada se clava en Ewan, viendo como tiene su mandíbula tensada y aprieta con fuerza el botellín de cerveza que sujeta su mano — ¿ Si quieres te puedo enseñar el local? Así ves que no tendrás mucho trabajo aquí — mi boca se abre para declinar la oferta de Ryan pero no salen palabras por ella cuando veo como Ewan deja de manera brusca el botellín de cerveza encima de la barra.

— No trabajará para ti y no se irá contigo a ninguna parte, y si vuelves hacerle alguna proposición como esa tu y yo vamos a tener problemas — Ewan pronuncia cada palabra de forma lenta y peligrosa, haciéndole saber que su advertencia va completamente en serio,que no es ningún farol.

Sus manos se entrelazan en mi cintura con posesión, atrayendome hacia un extremo de su cuerpo mientras escucho el sonido de su respiración agitada. Desvío la vista hacia Ryan, viendo como levanta las manos en signo de rendición, dándole a entender que no quiere problemas con él , para después marcharse hacia el otro extremo de la barra. ¿ Que ha sido eso? Solamente me estaba ofreciendo trabajar en su bar, y aunque no tenía pensado de aceptar dicha proposición, tampoco era necesario declinar la oferta de la manera brusca en la que la echo Ewan, el cual se ha tomado la libertad de contestar por mi. Si hubiese sido otra persona la que hubiese actuado como Ewan ahora mismo estaría echa una fiera con ella, pero no puedo evitar no sólo no enfadarme con él , sino de sentirme alagada por su comportamiento protector. Me gusta de la forma en la que me cuida, de la manera en la que evita que me hagan daño y sobretodo de la manera en la que siento como junto a él estoy a salvo de todos los monstruos que acechan. Lo miro en silencio, escaneando y admirando su rostro, notando el tacto de su mano en mi cintura la cual la mueve de manera suave. Sus ojos miran a los míos fijamente, viajando a un mundo mágico a través de ellos. Quiero besarlo. Sentir sus labios sobre los mios y notar el tacto de su piel en mis manos. Un rubor adorna rápidamente mis mejillas ante ese pensamiento que cruza mi mente, viendo como frunce el ceño cuando desconecto nuestras miradas para agachar la cabeza.



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

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En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

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