El Trato

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El juego

Una botella de Jack Daniels por la mitad de ella de whisky descansa en la mesa, al lado de tres vasos pequeños cubierto de ese líquido quema gargantas. Mi vista esta puesta en el pequeño círculo de cartón donde se puede leer las palabras verdad, reto, beso o trago la cual una flecha giratoria situada en el centro del juego nos indicadara cual será nuestro cometido. He aceptado jugar a este juego infantil por Luna, por que he visto la alegría en su cara cuando su hermano Ryan lo ha propuesto, y ahora me estoy arrepiento de ello. Se que Ryan irá a por mi, querrá avergonzarme para el sentirse superior, pero lo que él no sabe es que hoy no soy la Lily inocente a la que intimido en un coche, ahora la rabia corre por mis venas y quizás él sea el que salga damnificado de todo esto.

— ¿ Sabes las normas del juego? — mi ceño se frunce cuando escucho la pregunta de Luna, ya que no sabía de la insistencia de alguna norma que reglamentase el juego.

Ryan se sitúa en frente mía, sentándose en una silla y clavando su mirada en mi rostro para después disponerse a explicarme las normas del juego.

— Cada ronda se servirá tres vasos de whisky que habrá que beberse de un trago. No te preocupes que a ti te llenaremos solo dos dedos... — no se como sentirme tras sus últimas palabras las cuales se ha dirigido a mi, ya que no se si es una muestra de misericordia por su parte o simplemente la ha formulado con un trasfondo de burla camuflada — y no jugaremos al modo tradicional... Lo haremos más emocionante... Lo que la flecha indique en mi turno pasara a ser para Lily, el tuyo Lily para mi y el de Luna será para ella y solo se acabará el juego cuando la botella se termine... — su mano agarra la botella, balanceandola delante mía, viendo como el líquido que cubre mitad de ella se mueve ante el movimiento.

No veo mucha diferencia entre el juego original al modificado por Ryan, ahora en vez de implorar misericordia a la suerte del azar cuando yo gire la flecha lo haré cuando Ryan lo haga.

— ¿ Aceptas jugar...? — su ojos brillosos y marrones están fijamente mirándome, retandome a través de ellos.

No se si son por las palabras de Ewan las cuales retumba en mi cabeza o por que simplemente me apetece tener una noche de diversión y emoción, pero me apetece jugar.

— Si... — termino la frase con una sonrisa chulesca, intentando trasmitir una fingida seguridad de la cual carezco. 

— Eres un tramposo Ryan... Tu ya conoces el mecanismo para que se pare la flecha en el sitio donde tu quieres... La última vez que jugamos conseguiste que todas las chicas que estaban presente te acabarán besando por que en todas las ronda conseguías por arte de magia que la flecha parase en beso... — trago fuerte el nudo que se me ha formado en la garganta tras las palabras de Luna.

Que Ryan tenga la técnica de que la flecha se detenga donde el quiere empeora las cosas para mi, me pone en una situación delicada ya que yo seré como un títere a su merced.

— Solo fue suerte... — no me creo sus palabras, las cuales las pronuncia con una diminuta  sonrisa que esta intentado ocultar.

El juego empieza siendo Luna la primera en girar la flecha, deteniéndose en la palabra beso. Ryan rápidamente le impone el reto, haciendo que bese la suela desgastada de sus botas negras. Ahora es mi turno y estoy rogando mentalmente que toque la palabra reto, poder reírme y vengarme de Ryan. Mi vista se clava en el pequeño círculo de cartón, viendo como gira la flecha con rapidez. Un bufido de fastidio brota de mis labios cuando veo que le ha tocado trago, viendo como Ryan agarra el pequeño vaso entre su mano con una sonrisa victoriosa para después beberse todo su contenido de un solo sorbo. Las palmas de mis manos han empezado a sudar, consecuencia de los nervios mientras que veo como Ryan inclina levemente su torso de la silla para proceder a girar la flecha. Mi ceño se frunce cuando veo lo que me a tocado, sintiéndome desconcertada ya que pensaba que si Ryan sabe el mecanismo del juego como ha confesado su hermana, haría que la flecha se parase en beso o reto.

— Verdad... — su mirada cargada de despotismo me mira fijamente mientras ladea levemente su cabeza — ¿ te has besado con Ewan? — agacho la cabeza con vergüenza y aturdimiento, por que no me esperaba que me fuera a preguntar por mi relación con Ewan.

— Si — el monosílabo abandona mis labios con rapidez, sintiéndome desconcertada cuando veo que Luna no muestra ninguna sorpresa ante mi confesión, lo que me indica que ella ya era participe de ese secreto.

La primera ronda da por concluida bebiendo los tres el vaso de whisky que descansa en la mesa, poniendo una mueca de asco y dándome arcadas cuando siento el líquido ardiente quemar mi garganta. Luna rápidamente retoma el juego, a la cual le toca la palabra trago, bebiendo el contenido del minúsculo vaso de un solo sorbo. En mi turno la flecha a parado en la palabra Beso, el cual es para Ryan , haciendo que este bese la suela de las zapatillas deportivas de Luna, como él hizo anteriormente con ella, devolviéndole el contraataque. La mano de Ryan hace girar la flecha, sin apartar su mirada de mi y con una siniestra sonrisa que logra erizar cada vello de mi cuerpo. Mi ceño se encuentra fruncido mientras veo como la flecha señala la palabra Verdad. No es casualidad que haya parado dos veces consecutivas  en esa palabra, el lo a echo a propósito pero... ¿ con que fin?



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

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En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

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