El Trato

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El baile

El reflejo del espejo me devuelve mi propia imagen, mirándome directamente a mis ojos entristecido cuyo maquillaje no puede ocultar. Mi pelo esta recogido en un moño que deja mi rostro al descubierto el cual se ha encargado mi madre en hacérmelo. En cuanto le informe de que asistiría a la fiesta del instituto con James Cooper se puso eufórica de alegría. Mi madre y su padre trabajan en el mismo hospital, siendo compañeros de trabajo pero con diferentes rangos ya que su padre es un conocido cirujano y mi madre una simple enfermera. Según ella, James si es un chico que me conviene en mi vida, no como el chico con tatuajes. El estar escuchando a mi madre mientras me arreglaba para asistir al baile como hablaba de Ewan de manera despectiva solo ha provocado que esté más presente en mi mente. El vestido que compre sin tan siquiera probarmelo queda demasiado ceñido a mi cuerpo, haciéndome sentir incómoda con el. Mi espalda esta al descubierto y una apertura es un extremo de mi pierna derecha me facilita el poder andar. Su color rojo me hace recordar la predilección de Ewan con las pelirrojas, lo que ocasiona que otra vez vuelva a mi mente el chico de la mirada de hielo. Sentada en el sillón del salón de mi casa espero la llegada de James, en completa soledad, solamente con la compañía de las voces de mi cabeza que están ocasionando que un dolor punzante se instale en mi sien. ¿ Por que no puedo estar feliz? Esta noche viviré mi propio cuento de hadas, aquel con el que soñé durante cuatro años, pero en cambio no siento nada en mi. No hay felicidad, ni alegría, ni adrenalina por lo desconocido... Simplemente quiero que pase ya está noche para volver a la rutina diaria. El pitido de un claxon me avisa de la llegada de James. Un suspiro abandona mi alma mientras abro la puerta, encontrándome a James con su espalda apoyada en un lateral de su coche. Tengo que reconocer que esta realmente guapo. El esmoquin negro que viste su escultural cuerpo le sienta fenomenal y su pelo engominado hacia atrás le hace verse como a un príncipe de cuentos. La perfección aburre y lo Imperfecto atrae. Las palabras que un día me dijo Ewan retumban en mi cabeza mientras miro el rostro angelical de James. Sus ojos escanean mi cuerpo, haciendo un movimiento de afirmación con su cabeza mientras sigue entretenido en su análisis de mi persona, como si me estuviera dando el visto bueno. Unos pequeños hoyuelos se le forma en sus mejillas mientras sonríe con timidez.

— Estas realmente preciosa... — su vista vuelve a recorrer de arriba a abajo y con lentitud mi cuerpo — Estas guapísima... — debería de sentirme alagada por la sinceridad con la que emplea sus palabras, pero en cambio me siento obligada en lanzarle un cumplido.

— Tu también... — una sonrisa fingida decora mi rostro para después andar hacia el coche, evitando así que la conversación se extienda.

El trayecto hacia la fiesta lo hago en silencio, mirando por la ventana del coche mientras escucho su voz de fondo, a la cual contesto con monosílabos sin tan siquiera saber que me está diciendo ya que no le estoy prestando atención. Estaciona el coche en los aparcamientos del instituto y mi vista rápidamente escanea el lugar, queriendo y deseando ver su moto entre los vehículos aparcados, pero la desilusión golpea con fuerza mi corazón cuando no la veo, lo que quiere decir que no ha venido al baile. Tenía la pequeña esperanza de verlo aquí, ponerme a bailar una canción lenta con Ewan como si de un cuento de hadas y princesas se tratase. Desconecto de mis pensamientos cuando siento su brazo entrelazarse con el mio, caminando hacia el interior del centro. Es espectacular. Ni en mis mejores sueños me lo hubiese imaginado así. El gimnasio a sido substituido por una improvisada pista de baile. Luces de colores y tenue alumbra el lugar. Una banda musical tocan canciones que están ocasionando que los alumnos ya presente se lancen a bailar. Al final de la pista se puede ver una plataforma que será la testigo de los nuevos rey y reína de este año. En el suelo se pueden ver luces con forma de luna o estrella, moviéndose por toda la pista. Han conseguido que el ambiente sea mágico, que verdaderamente me sienta como una princesa a la cual le falta su príncipe. Me muerdo el labio inferior mientras agacho la cabeza cuando veo la estupefacción de todos los alumnos cuando ven a la chica invisible junto al chico más popular y admirado por todos ellos. Incluso con la música retumbando desde los altavoces puedo escuchar los cuchicheos y murmullos hacia mi persona. Muchos de ellos no disimulan el asombro que sienten, apuntando con su mano hacia nosotros mientras habla en el oído de otro compañero. Alzo el rostro, mirando a cada uno de ellos con seguridad, mostrándole una sonrisa cínica mientras agarro con más fuerza el brazo de James. Hoy es mi día, hoy haré que nadie sienta lastima por mi, hoy conseguiré ser otra Lily hacia sus ojos. James me tiende una copa la cual agarro para después darle un trago largo de ese líquido rojo y desconocido. Necesito sentirme segura, y si la única forma de hacerlo es bebiendo, lo haré. Los minutos transcurren con lentitud y tranquilidad. James esta siendo mejor acompañante de lo que me esperaba, haciéndome sonreír e olvidarme de todo. Mis brazos se alzan mientras me muevo al ritmo de la música. James esta en frente mía, sonriendo y viendo sus ojos como brillan de felicidad. Su rostro se acerca al mio, enterrándolo en mi cuello y juntado sus labios en mi oído, hablándome por encima de la canción pop que retumba en cada rincón del gimnasio el cual ahora es una improvisada pista de baile.



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

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En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

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