El Trato

Tamaño de fuente: - +

¿ Quien es Hannan en tu vida ?

Aunque mi rostro se encuentre enfurecido en verdad el sentimiento que tengo es el de unos celos que están recomiendome por dentro. No quiero ser la la sustitución de Hannan en su vida, no quiero ser a la chica que besa y lleva a su casa mientras espera que mi compañera de laboratorio se decida en salir con él. Intento que mi mente no actúe en mi contra, que no se convierta en mi peor enemiga, pero es complicado cuando la rabia y los celos se están apoderando de cada parte de mi.

— Dime... — mi vista esta fijamente mirándolo, intentado descifrar cada uno de sus gesto, al más propio estilo Sherlock Holmes.

Tengo que hablar contigo... — Estoy tan cerca de Ewan que puedo escuchar con claridad su voz dulce y melosa desde la otra línea.

— ¿ Ahora...? — pronuncia la pregunta con un pequeño tono de desagrado y esa familiaridad con la que se comunica con ella me hace saber que entre ellos hay una relación más estrecha de lo que yo me imaginaba.

Es importante Ewan... — tras las palabras de Hannan la mirada de Ewan se queda pérdida durante unos segundos, mostrándose ausente y pensativo.

— En diez minutos estoy en tu casa — desconecto de la conversación, sintiendo como la rabia se quiere apoderar de mis palabras las cuales quieren salir en forma de interrogatorio sobre Hannan.

Irá a su casa, estará con ella a solas y no quiero. Se que mi actitud se debe a mi inseguridad, a verme siempre como el patito feo de la historia, ya que el amor no va ligado a los celos, pero el sentirse pequeñita al lado de cualquier chica si. Ojalá pudiera tener una seguridad arrolladora que me hiciera enfrentar esta situación de diferente manera, pero no la tengo, y ahora mismo estoy intentado camuflar el malestar que siento con una sonrisa fingida. Salgo de mis pensamientos cuando siento como se da vuelta en la moto, con su mirada al frente y la mía en su ancha espalda.

— ¿ Quien era? —  he intentado no hacerle ninguna pregunta al respeto de la llamada para no mostrarle este lado infantil mio, pero no he podido, es superior a mi.

— Una amiga — aunque sus palabras parecen sinceras necesito saber más datos, saber significa Hannan en su vida.

— ¿ La conozco? — guarda silencio durante unos segundos, como si estuviera pensando que respuesta darme.

— No lo se... — emplea un tono indiferente en su voz totalmente falso, como sus palabras.

Hannan es una alumna más de nuestro instituto con la cual comparto clase de laboratorio. Claro que la conozco, y mucho antes de reparar en su presencia por él. Una chica cuyo color de pelo es el mismo que el del fuego, su rostro cubierto de pecas y siempre sonrojado y su peculiar belleza se hace notar. Si Ewan hubiese querido que yo supiese  quien es Hannan, solamente con que me hubiese facilitado  algunos de los datos anteriores me hubiesen bastado, pero él no que quiere que yo lo sepa, él no quiere que conozca a Hannan y eso me hace dudar de él. Con rapidez pone la moto en marcha, saliendo de los túneles a gran velocidad. Su mirada esta puesta en la carretera, sin lanzar una mirada fugaz en mi dirección, aún notando como mis manos no están entrelazadas en su abdomen sino que sujeta por los laterales la fina camisa que viste. Circula por las carreteras a una velocidad no permitida por la ley, como si tuviera prisa por dejarme en casa e ir con ella. Cuando me quiero dar cuenta ya tengo la fachada de mi casa en frente mía, haciéndose demasiado corto el trayecto. Me bajo lentamente de la moto para después girar mi cuerpo en su dirección, mirándolo en silencio. Intento no sucumbir en lo que sus ojos cargados de deseo despiertan en mi, pero no puedo evitar que mi vista se desvíe por unos cortos segundos hacia sus atrayente y cálidos labios. La fría brisa roza con suavidad mi piel, notando como se eriza el vello de mis brazos por el agradable contacto. Los débiles rayos de sol dan en su perfecto rostro, remarcando sus preciosos ojos grisáceos los cuales se ven de un color más claro. Su belleza es diferente a lo que hasta ahora yo había visto, la suya es adictiva, pudiendo estar durante horas mirando en silencio cada parte de sus perfectos rasgos. Su preciosa mirada esta fijamente mirándome, mostrándose pensativo mientras analiza con detenimiento cada parte de mi rostro. ¿ Que estará pensando? Daría lo que fuera por poder entrar aunque fuera unos cortos segundos en su cerebro, poder descubrir que pasa por su hermética mente. Los segundos trascurren y ninguno de los dos dice absolutamente ninguna palabra, solamente nos limitamos a mirarnos en silencio. Por favor dime que Hannan no ocupa tu corazón y correré a tus brazos. Mis ruegos mueren en mis labios, no teniendo la valentía de confesarle y admitirle el sentimiento tan atroz que los celos están causando en mi.

— Me tengo que ir... — le afirmo con la cabeza mientras una  mueca de impotencia se me va instalando en el rostro.

Arranca la moto para después escuchar el rugir de esta, pero viendo como no se mueve de aquí, como se mantiene parado mientras me observa con la cabeza daleada. Por mi primera vez desde que lo conozco veo como esta intenta descifrar mis gestos, ver mi alma a través de mi mirada. Su boca se va abriendo con lentitud, pero las palabras mueren en sus labios cuando se escucha la puerta de mi casa siendo abierta. Mi cabeza se gira con rapidez para ver a mi madre con sus brazos entrelazados a la altura de sus pechos y mirando despectivamente a Ewan. No lo hagas, no lo alejes de mi. Mi subconsciente grita esas palabras en mi mente, queriendo decírselo en la cara, decirle que no lo siga mirando como si tuviera en frente a un enemigo al que odia, pero el amor y admiración que le profano me hacen guardan silencio mientras miro la escena con impotencia y resentimiento.



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

#359 en Novela romántica
#96 en Chick lit

En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar