El Trato

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¿ Confio en él ?

Mis ojos se cierran mientras intento recuperar el oxígeno que le falta a mis pulmones por la pequeña carrera. Me gustaría tener la valentía de enfrentarme a Salma, poder descargar toda la ira que siento contra ella, pero soy una cobarde incapaz de plantar cara a nadie. Siempre me digo que tengo que cambiar, que es hora de sacar las agallas que se que tengo, pero después en el momento soy incapaz. Una mano se entrelaza con brusquedad en mi brazo, estrangulando esa zona y ejerciendo una fuerte presión para arrastrar mi cuerpo detrás del suyo. Abro los ojos con aturdimiento mientras intento deshacerme de su agarre, pero me detengo en mi empeño cuando veo su pelo castaño con reflejos rubios. ¿ Que quiere James de mi? Se le furioso, con una rabia que jamás había visto en él. Me adentra en la habitación de revelado de fotografías del periódico del instituto, entrando él después de mi y cerrando la puerta con un sonoro portazo. Sus ojos inyectados en rabia están fijamente mirándome mientras yo me acaricio la zona de mi brazo, intentando calmar el pequeño dolor que su agarre brusco me ha producido.

— Dile a tu novio que está bien jodido — me sorprende escucharlo pronunciar palabras malsonantes ya que jamás anteriormente las había empleado — Que aproveche los pocos días que le quedan de libertad por que muy pronto estará en la cárcel... Que es donde siempre ha tenido que estar — sus manos van hacia su pelo, revolviendolo con nerviosismo con cada pasada.

— ¿ De que estas hablando? — no entiendo nada, no comprendo su cabreo y dudo que su furia se deba al encontronazo entre ellos en el aparcamiento del instituto.

—  ¿ No te ha contando tu querido novio lo que ha echo? — su voz suena distinta, con un tono más ronco que nada tiene ver con su voz angelical.

Camina en círculos, dando vueltas por el pequeño habitáculo que es esta habitación con desesperación, como si estuviera a punto de explotar.

— ¿ Que está ocurriendo? — me siento confusa y sus palabras anteriores donde mencionaba la cárcel a agravado mi bloqueo mental.

— Tu querido novio y sus amigos anoche destrozaron mi coche — niego rápidamente con mi cabeza lo que provoca que James me mire con impotencia y furia.

— Ewan no a sido, él no a podido ser... — pronuncio las palabras en un susurro, más para mi misma que para James.

— No seas ingenua Lily... Que casualidad que horas después de tener una disputa con él donde mi coche estaba de por medio aparezca destrozado — un silencio se forma por parte de los dos, James caminando en círculos y yo simplemente intentando ordenar mis pensamientos.

Todo juega en contra de Ewan y no quiero que sea así. Me gustaría poder confiar en él, poder poner la mano en el fuego por su inocencia pero el que ayer no me hiciera ninguna visita nocturna y que aparezca el coche destrozado de su enemigo con el cual tuvo una disputa horas antes me hace dudar de él.

— Si estás tan seguro de que a sido Ewan ¿ por que no vas a él? ¿Por qué no se lo dices en la cara? — su rostro se muestra enfurecido y por un momento tengo miedo de seguir hablándole pero necesito salir en defensa de Ewan  — ¿Sabes por qué no lo haces? Por que no tienes pruebas y has arremetido contra él por el odio que le tienes — niega con la cabeza mientras se muerde el labio inferior con fuerza y rabia.

— No tengo pruebas pero las tendré... Ewan y sus amigos son muy listo, rociaron de spray negro las cámaras de seguridad de la cochera de mi casa para así salir victorioso de todo esto... Pero se les olvido un pequeño detalle y es que mi coche tiene cámara de vigilancia incorporada y en cuanto las revisen sabré de certeza que a sido Ewan — ha dejado de caminar para mirarme atentamente.

— Te estás centrando en la persona equivocada. Ewan no a sido — pronuncio las palabras con una seguridad fingida.

¿ Confío en Ewan? No lo se. No se lo que es capaz de hacer ante un arrebato de violencia y maldad. Esta es la represalia de tener un carácter hermético como el de Ewan, que no lo conoces lo suficiente como para apostar por su inocencia en este conflicto. Él en tu lugar te defendería y te protegería a capa y espada. Soy consciente de que él en mi lugar hubiese salido en mi defensa desde el minuto uno y ante ese pensamiento siento que lo estoy traicionando por dudar de él cuando no hay ninguna prueba que lo culpen de ese acto.

— ¿ Estas cien por cien segura de la inocencia de Ewan? — se va acercando hacia mi con pasos lentos, quedando su rostro en frente del mio.

— Si por que ayer paso toda la noche conmigo — no se si me desconcierta más el haber  mentido por él o el sentir orgullo por ello.

— ¿ pasaste la noche con Ewan? — la furia de su rostro a sido sustituida por dolor e impotencia.



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

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En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

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