El Trato

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Se ha ido

No quiero escribir otro error en mi larga lista de meteduras de pata y una cita junto a James lo sería. El egoísmo de James le impiden ver el dolor que provoca sus ansias de liderazgo y popularidad y en estos momentos lo que menos necesito es que me hagan sufrir más. Soy consciente de que en mis manos esta el futuro de Ewan, que depende de mi que James lo delate frente a la policía y  aunque quiero protegerlo y cuidarlo no puedo permitir que me hagan más daño.

— Yo no puedo... — no me deja continuar hablando, interrumpido mis palabras de golpe.

— Solo sería una cita para poder hablar... Nada más. Podríamos ir al sitio que tú eligieses, ir al cine, un parque, un restaurante.... Solo quiero poder explicarme con tranquilidad — guarda silencio durante unos segundos para mirar mi rostro cargado de impotencia — Lily, se que estas enamorada de Ewan y ante eso yo no puedo luchar... — un suspiro se escapa de sus labios  cuando pronuncia esas palabras — Solo quiero hablar contigo y conseguir que no me odies — sus ojos miran a los mios fijamente y a través de la intensidad de su mirada puedo ver sinceridad.

James no es un chico que utilice palabras falsas para manipular o conquistar a las personas de su alrededor, todo lo contrario, él a empleado la sinceridad aún a sabiendas que podía perder por lo que estaba luchando.

— Está bien... Aceptaré tener una cita contigo — una pequeña sonrisa se ha instalado en su rostro la cual se va borrando cuando ve la seriedad e importancia en mi — No olvides que esto lo hago por Ewan, por que si fuera por mi no iría contigo ni a la vuelta de la esquina — me afirma cabizbajo con la cabeza  y con un deje de tristeza que me hace sentir mal por la crueldad que he empleado en cada palabra.

Dejando a un James pensativo emprendo el camino hacia el exterior del centro, caminando velozmente para poder verlo. Solo me conformo con poderlo ver en la distancia, aunque se que el no poderlo tocar ni besar me provocará un daño difícil de reparar. Miro sin parpadear el aparcamiento vacío, sintiendo como la tristeza se va apoderando de mi. Se ha ido. No está aquí, no ha esperado por mi y ese gesto por su parte me hace pensar que él ya está pasado página y aunque suene egoísta no quiero que sea así. Son tan confusos mis sentimientos que incluso a mi misma me cuesta comprenderme. Necesito que se mantenga alejado de mi pero que no deje de sentir lo que sienta hacia mi. Es de locos, lo sé, pero es lo que siento.

— Amiga... ¿ Que haces aquí? — un suspiro brota de los más profundo de mi alma cuando escucho la voz alegre de Jan.

— ¿ Por que no fuiste a la fiesta en blanco? — Le formulo la pregunta sin mirarlo, clavando mi vista en la carretera que tantas veces hice el trayecto junto a Ewan.

Jan iba a salir, incluso contesto por los dos a la propuesta para asistir a la fiesta que le formuló Luna, pero no fue, y no puedo evitar pensar que quizás si él hubiese estado allí no hubiese pasado nada de lo que ocurrió.

— Quede con un chico súper simpático y guapo... — no le dejó continuar hablando, interrumpiéndole con tristeza e impotencia.

— Tuviste que haber venido y estar a mi lado.... — un silencio se hace tras mis palabras en lo que Jan aprovecha para situarse en frente mía y mirarme directamente a los ojos.

— ¿ Que ha ocurrido amiga? — cogiendo una gran bocanada de aire me dispongo a contarle todo lo sucedido mientras hacemos juntos el trayecto hacia mi casa.

Jan escucha en silencio desde la disputa con Ewan que me hizo montarme junto a Ryan en su coche, como este mismo intento abusar de mi, el cambio anímico que me ha conllevado ese acto, hasta mi decisión de mantener alegada de Ewan. Recuerdos de cuando le conté en este mismo camino el trato que le propuse a Ewan para poder acceder a James vienen a mi mente y no puedo evitar echar de menos esos momentos donde solamente eramos Ewan y yo. Jan se despidió de mi con un fuerte abrazo y lanzado una promesa al aire de que todo iría a mejor, pero no lo creo. Los días siguientes en el instituto fueron como estar en el mismísimo infierno. Ewan ha dejado de asistir a clase, y la preocupación se mezcla con la necesidad de verlo. James está más sonriente y agradable que nunca conmigo, llegándose a sentar junto a mi en las clases, y Jan se ha convertido en mi maldita sombra, no me deja ni un solo instante sola, incluso esta durmiendo en mi casa, y agradezco esta muestra de amistad y generosidad por su parte pero llega a ser agobiante tener su presencia a cada minuto a mi lado. Camino por los pasillos del instituto con la ilusión de que es viernes y por lo tanto tendré dos días para poder estar relajada. Hace cuatro días que no se absolutamente nada de Ewan y es muchas ocasiones he estado tentada de preguntar a Marco por él, el saber que ha sido la causa de su ausencia en el instituto pero una vez frente a frente con Marco la valentía se esfumaba de mi. Salgo de mis pensamientos cuando un papel en el mural de noticias del instituto llama mi atención. Es la lista de los alumnos que se han apuntado para asistir a la excursión al lago que se llevará a cabo la semana que viene, pero lo que me desconcierta es encontrar mi nombre entre todos ellos si yo no me he apuntado. Un bufido se escapa de mis labios cuando observo el corazón que sustituye al punto de la "i" de mi nombre y la única persona que es tan cursi para escribir así es Jan. Soy consciente de que lo habrá echo para ayudarme pero me molesta que tome las decisiones por mi. De repente siento como la piel de mi nuca se eriza cuando una respiración cálida  acaricia esa zona. Cierro los ojos con fuerza cuando llega a mis fosas nasales ese aroma del que soy adicta. Esta aquí. Mi corazón late tan rápido que temo que pueda estar escuchando cada descontrolado latido que da por él.



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

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En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

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