El Trato

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Grita mi nombre

La directiva del instituto se apiado de los alumnos que fuimos a la excursión y nos concedió el viernes, el día después de la excursión, tenerlo libre. En otro momento hubiese saltado de la alegría, pero con la tensión que emerge entre mi madre y yo esta siendo una sensación agridulce. Apenas me habla, evade el mirarme y evita a toda costa cruzarse conmigo por la pequeña casa. Su actitud, haciendo tan notable su enfado hacia mi, solo está consiguiendo que la vea como una mujer incapaz de sobrellevar un problema con madurez y sensatez. Sinceramente, no me preocupa su infantil enfado. Ya se le pasará, no podrá estar toda la vida sin hablarme. Mientras tanto yo disfrutaré de la nueva etapa de mi relación junto a Ewan. Mi madre se marcho ante de lo habitual hacia el trabajo lo cual agradecí para poder estar tranquila en el salón y sin tener que estar notando la tensión que emerge de entre las dos. Las horas transcurren dolorosamente lentas y el deseo de estar con Ewan va creciendo cada segundo de este día, pero un WhatsApp por su parte en el que decía de que no podría venir a verme por un problema de los chanchullos donde él siempre anda metido me hizo irme a dormir temprano con la esperanza de poderlo ver en mis sueños. Me desperté el sábado con la ilusión de que a mi madre se le hubiese pasado el cabreo, pero me equivoque. Su comportamiento seguía siendo igual, incluso juraría que la indiferencia que muestra hacia mi se ha acentuado con una notable frustración que intenta disimular con la ignorancia. Tal vez crea que con esa actitud inmadura e incluso despectiva va ha conseguir alejarme de Ewan y está completamente equivocada, esta vez no dejaré que nadie se entrometa en mi relación. Lo normal sería que estuviera preocupada por que mi madre a cedido como mejor opción ignorar a su hija, pero la realidad es que estoy eufórica por que dentro de unos minutos vendrá a recogerme Ewan para ir al pub Crush. Con mi pelo completamente liso miro hacia mi cuerpo enfundado en un estrecho vestido que me llega por debajo de mi trasero. Demasiado revelador y provocador para lo que yo suelo vestir pero esta noche quiero estar rompedora. Apuro los últimos minutos para perfumar mi piel, echando unas gotas en el escote del vestido. En cuanto escucho el sonido del claxon de su moto como es tocado con impaciencia una sensación electrificante recorre cada parte de mi cuerpo. Abro la puerta de mi casa y sus ojos rápidamente recorren mi cuerpo con lentitud y una profundidad que logra hacerme estremecer. No aparta ni un solo segundo su visión de mi y la adoración que muestra me hace sentir segura y feliz. Camino hacia él con el rostro visiblemente sonrojado y tengo la sospecha que jamás dejaré de hacerlo bajo su intensa mirada.

— Eres preciosa... — sus palabras salen cargada de una devoción que provoca que un calor infernal se apodere de mi cuerpo — Joder... Solo con mirarte ya se me ha puesto dura — ruedo los ojos con una sonrisa por la forma tan directa que tiene para expresarse lo que al ámbito sexual se refiere mientras me monto en la parte trasera de la moto.

— Que romántico eres... — la ironía en mis palabras le hace soltar una pequeña risotada ronca que logra erizar cada vello de mi piel.

— ¿ Prefieres que te diga que anoche me toque pensando en ti y que aún así no logre quitarme el puto calentón que tu imagen me provoca todas las malditas noches? — arranca la moto y mis manos temblorosas se entrelazan con fuerza en su abdomen.

— Que exagerado eres Ewan — intento mitigar este momento de tensión sexual que se creado entre los dos por que sospecho de que si seguimos adelante en este juego no acabaremos yendo al pub Crush para irnos a algún lugar remoto de esta ciudad donde podamos explorar cada rincón de nuestros cuerpos en soledad.

— Si no me crees me puedo grabar mientras me toco y luego enviártelo para que veas que solo tu puedes quitarme el jodido calentón — guardo silencio tras sus picaras palabras ya que la imagen de Ewan masturbándose impide que piense en otra cosa.

Ante mi callada a su provocador juego gira su cabeza en mi dirección por un breve instante en el cual puedo ver como me dedica una sensual sonrisa de boca cerrada que logra despertar todos mis sentimientos. El trayecto lo hicimos en silencio y con furtivas caricias que hacían que la parte baja de mi vientre cobrase vida propia. Después de largos minutos de cola conseguimos entrar al famoso pub de moda en la ciudad. Directamente nos fuimos a la segunda planta, en donde ya estaba el resto del grupo reunido y sentados en los sofá con forma de semicírculo. Con la pequeña mesa cubierta por nuestras bebidas reímos y charlamos de diversos temas, siendo Marco la voz cantante de cada conversación. El tiempo trascurre tan rápido cuando lo estás pasando bien que las horas parecen segundos. Con Marco sentado a un extremo mío y Ewan al otro le doy un largo trajo a la copa, sintiendo como el alcohol está haciendo estragos en mi organismo poco acostumbrado a este hábito.

— Marco, te vi en la excursión del instituto hablando con Hannan — su felina sonrisa rápidamente se esfuma cuando escucha el nombre de la chica pelirroja y no me pasa desapercibida como su rostro se encuentra contraído en una sutil mueca de frustración, dolor e impotencia.



Laura Rodríguez (Laurarodri25)

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En el texto hay: pasion, amistad amor, dolor y celos

Editado: 14.12.2019

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