El ultimo rey de Azellen

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Capítulo 6 (confianza)

        Lucy había caminado sin rumbo por el bosque completamente furiosa por un par de horas, se detuvo finalmente cerca de un enorme árbol, dio la vuelta y dejo descansar la espalda en el tronco deslizándose hasta llegar al suelo, aun molesta tomo un puñado de césped y lo lanzo a la nada, abrazando sus rodillas hundió la cabeza esperando que aquello solo fuera un mal sueño.

 Trago saliva sintiendo como se deslizaba con dificultad por su garganta seca como una lija, y cuando aquella furia se disipo pudo sentir el viento helado que se incrustaba en sus huesos y hacia bailar las ramas de los árboles, levanto un poco la vista observando el firmamento preguntándose qué era lo que tenía que hacer, deseaba que Melody estuviera ahí con ella, siempre sabía qué hacer y qué decirle para que todo marchara bien.

     Mientras Lucy miraba las estrellas resplandecientes hundida en la oscuridad, sin darse cuenta sintió algo recorriendo su mejilla, al levantar la mano pudo notar que había comenzado a llorar sintiendo una holeada de rabia que la volvía a encerrar, limpio sus ojos con fuerza con su manga llena de molestia dejando que su brazo descansara sobre sus ojos, no recordaba la última vez que había llorado, pero sabía que su molesta y rabieta era porque desconocía la razón de su llanto.

     Siempre había deseado llorar pero jamás lo había hecho, se había hecho fuerte por ella misma, desde que había recuperado la memoria y había decidido nunca mostrar su debilidad ante nadie aunque estuviera destrozada por dentro; Lucy volvió a tomar algo de césped para arrojarlo pero esta vez su mano se detuvo en el aire pensando en Frederick, preguntándose si había creído totalmente en lo que aquel pequeño le había dicho o no, pero conocía a Frederick, él creería que ella era la mala desconfiaría de ella y lo peor de todo el valor que ella le había dado para que siguiera su camino se evaporaría en un santiamén.

     Lucy se dejó caer más sintiendo la tierra fría en su espalda y el césped cosquillear sus brazos, cintura y piernas, el aire fresco la relajaba y aunque comenzaba a bajar la temperatura el frio para ella no era una molestia, sentía que tenía que recuperar su fuerza, tenía que recuperar su valor, tenía que recuperar la confianza que Frederick tenía en ella, tenía que recuperar el control de todo aunque aquello implicara alejar al chico de la única manera que conocía.

    Cuestionándose nuevamente a quien deseaba tanto proteger y que deseaba tanto destrozar, aquellos sentimientos siempre habían estado luchando en su cabeza y en su pecho dejándola intranquila por las noches y temerosa por las mañanas, diciéndose que todo aquello era por su bien, el de ambos; Lucy retiro su mano de sus ojos dejándola caer al lado mientras el sonido del viento en las hojas y el bailar de las mismas mientras caían comenzaron a hipnotizarla y en poco tiempo el sueño se apoderaba de ella, aquellos pensamientos que la atormentaban se disiparían en tanto se dejaban abrazar por Morfeo.

     Frederick miraba la llama de la fogata que se mecía hacia los lados con el viento dejando un rastro de humo que se elevaba al cielo hasta perderse en la oscuridad junto a las estrellas, el fuego apaciguaba el frio que le hacía recordar su celda, oscura pero cercana, haciéndole sentir en ocasiones que cerraba los ojos que aún estaba ahí y que todo lo sucedido había sido producto de su soledad, pero al levantar la vista, observando el cielo oscuro lleno de estrellas pensaba que era el mismo que estaba mirando ella.

      Bajo la mirada ante el chico frente a él, dormía plácidamente siendo abrazado por el calor de la fogata, no sabía quién era y no sabía si aquella historia que le había contado sobre Lucy era cierta, pero no encontraba alguna razón para que le mintieran, quizá para separarlos, quizá para entregarlos al ejercito del rey, pero todas esas suposiciones nunca llegaban a una imagen completa de la razón.

     Frederick pensó en Lucy, habían sido horas en que se había marchado y no regresaban, pensó si estaría en problemas pero aquella idea se esfumo tan rápido como había llegado, ella no podía estar en problemas, conocía su fuerza conocía su capacidad y sabía a qué punto podía llegar para protegerse y a quienes la necesitaban, pero su razón de marcharse le hacía creer más en aquella historia, había algo en su pecho que no quería creer eso, había algo que le hacía temer más por su propio ser.

     Se preguntaba por qué no estaba aterrado una y otra vez, con aquella historia cualquiera había salido corriendo alejándose de quien podría perder el control y matarlo, pero él estaba tranquilo, confiaba en ella, sabía que aquello podría ser cierto, pero no estaba asustado, en cambio un sentimiento de tristeza lo invadía, imaginaba a Lucy como la habían descrito, en un mar de sangre con aquella mirada que algunas veces lo aterraba.



karen Reycu

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Editado: 30.09.2018

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