El vuelo de Alondra

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Capitulo 6

En ocasiones el torrente de situaciones que se producen por una simple ficha que cae, es el inicio de un caudal que se vuelve incontenible.

Un accidente puede ser el detonante para una boragine de sucesos que caen uno a uno como fichas de ajedrez...

En esos momentos Greg se encontraba despidiéndose de dos personas amadas, y seguía sin comprender en qué comento había ocurrido todo y porque de pronto se sentía tan perdido y aturdido.

*

*

Estuvieron bajo la lluvia hasta que está se calmó, hasta que los huesos dolieron y el temblor del cuerpo por el frío producido los obligó a entrar. Para entonces la luz estaba restablecida y Alondra era capaz de ver su aspecto y el de su amigo. Sonrió sin poder evitarlo y se quedó de pie en la entrada goteando y temblando, en tanto lo veía entrar, poner a calentar agua para preparar alguna infusión que los hiciera entrar en calor y luego caminar hacia él interior de la casa para buscar algo con que secarse.

—Demian, creo que quiero volver a casa —murmuro, entonces el se detuvo de sus idas y venidas regresando sobre sus pasos para mirarla fijamente un momento.

—¿Estás segura?

—No pero quiero intentarlo, creo que mi hijo y Greg merecen una oportunidad.

Demian sonrió de manera hermosa, el orgullo que sentía por la decisión que ella acaba de tomar se le notaba en todo el rostro, dio unos pasos para ir a darle un abrazo cuando su teléfono y hasta el teléfono de la casa comenzó a sonar, ambos al mismo tiempo casi, extrañado por tal suceso arrugó apenas las cejas sonriendo, pero ya cuando el celular de Alondra también sonó la sonrisa del rostro de ambos se borró y cada quien fue a responder su celular.

—¡Diga!

—¿Hola?

Respondieron casi al unísono y las miradas se encontraron cuando la persona del otro lado les respondió.

 

Un rato más tarde el silencio dentro del auto era tan ensordecedor como lo fue ir hacia allí pero por las circunstancias distintas.

—Necesito volver al buró —comento después de mucho rato en silencio Alondra —pero esa psicóloga... Hay algo mal en ella, te lo juro, mi piel se eriza cuando la tengo frente a mi.

—¿Crees que estás preparada para volver?

Preguntó Demian esquivando lo referente a la psicóloga ya que a él ningún persona que ejercía tal profesión le agradaba.

—Si, necesito mantenerme ocupada.

—Puedes estar en una oficina y mantenerte ocupada.

—Sabes bien que no es lo mismo.

Demian asintió, el cielo continuaba algo gris, pequeñas gotas caían y resbalaban por el vidrio así que puso el limpiaparabrisas, luego suspiro.

—Creo que puedo hacer algo para ayudarte, cuando yo entré a la fuerza era inexperto por completo y en cuestión de meses fui agente, fue el más intenso reto de mi vida pero me sirvió para mantener la mente ocupada, si yo pude, creo que para ti que ya tienes experiencia será pan comido.

—¿De que hablas?

—De no ser solo una agente más del fbi o la cia, hablo de ir un paso más allá.

Alondra giro la cabeza casi por completo hacia el mirándolo con expresión especulativa.

—Imposible... —murmuro luego de unos minutos —¿Cómo lograste entrar, como supiste de esa organización?

Demian comenzó a reír sin quitar la mirada de la carretera.

—La cosa es como sabes tú de que hablo.

Alondra por primera vez desde que la conocía se sonrojo y por un instante a Demian le pareció ver a una joven indefensa que seguro alguna vez fue.

—Soy alguien curiosa, y además muy buena con las computadoras —fue la respuesta que recibió, motivo por el cuál Demian volvió a reír asintiendo con leves movimientos de cabeza.

—Digamos entonces que tuve ayuda para saber de esa agencia en particular y por eso pude hacer el curso intensivo del que te hablé, pero si estuviste "investigando" sabes que la fachada es pertenecer a cualquiera de las otras agencias.

—Vi que eso especificaba en mi "investigación" — le dijo algo más relajada —¿Quién te metió alli?

—¿Te sabes el dicho que cita: Se dice el pecado pero no el pecador?

Alondra entrecerró los ojos algo dudosa pero después se relajo asintiendo.

—A la perfección.

—¿Que piensas sobre lo que hablaste con Greg?

De nuevo la expresión de Alondra se volvió petrea, la línea de su mandíbula se tenso y su mirada se clavo en las gotas de vidrio que caían rodando cuesta abajo junto a ella.

—Si, yo pensé lo mismo — acotó Demian —primero lo primero, debes ir a ver a tu hijo, mientras yo voy a enterarme de los detalles de lo que sucedió, luego haré unas llamadas y si todo está bien irás a tomar tu curso intensivo, cómo dije tienes experiencia para ti será cuestión de nada.

—¿Crees que lo lograré?

—No tengo la menor duda de eso.

—Tienes demasiada fe en mi.

—Porque se que tú puedes lograr lo que sea.

Alondra esbozo una diminuta sonrisa.

—Si te dan el ok daré lo mejor de mi.

—Lo sé.

El resto del trayecto fue solo acompañado de la música que pusieron en el reproductor. Alondra logro dormir un poco y para cuando llegaron se sentía preparada para lo que tocara o los estuviera esperando.

Lo primero que se encontró Alondra fue la carita asustada de su hijo que la mirada dudando entre ir hasta ella o mantenerse alejado, así que la chica hincó una rodilla al suelo y extendió los brazos y espero, casi con la misma tensión y nervios que quizás sentía su hijo, porque si el la rechazaba ella lo podría entender pero su corazón se sentiría herido aunque jamás lo dijera a nadie.

Vinnie la miró, jugo con sus dedos como analizando la situación, miró el suelo y luego a los adultos que esperaban expectantes, después corrió a los brazos que lo estaban esperando.

—¡Mamá!

Aisha tomo fuerte la mano de Will ante lo que veía, en tanto Yamil llevaba la mirada a los ojos de su adorado cretino, sonrió y esquivando la preciosa escena se abrazo a él con tanta fuerza que un leve quejido de parte de Demian se escuchó.



Laura Bryn

Editado: 24.01.2020

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