Elixir 2 ©

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CAPÍTULO 2

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No he dicho ninguna palabra desde que dieron la noticia de mi verdadero ser. Solo estoy congelada en mi sitio sin poder decir nada. ¿Una vampira de alto rango? Ambos quedan mirándome detenidamente cuando empiezo a reírme de la nada. En mi cabeza pasa recuerdos de mi pasado. Amaba comer comida chatarra, aunque no tuve mi elixir, aún quedaba mi conciencia intacta. Seguí comportándome como un humano cualquiera.

Ahora ya nada volverá hacer como antes.

Ya no comeré comida humana, sino beberé sangre.

Sangre. Soy una vampira de alto rango.

Me pongo de pie, y voy directamente al escritorio donde extraigo un estilete. Sin reparo alguno, empiezo a pasarlo por mi brazo, abriendo la piel. Sangre se derrama a chorro, esparciéndose por todo el suelo.

—¡¿Qué crees que haces?! —vocifera Edrick, deteniéndome al instante—. ¡¿Te has vuelto loca?!

No contesto, solo observo como la piel expuesta se cierra rápidamente.

Una cualidad vampírica. Cuando era mitad humana, las heridas se demoraban en cicatrizarse en unas horas, esta vez, es al instante.

—Soy un vampiro —murmullo, soltando el estilete. Lágrimas salen de mis ojos sin detenerlas. No soy una llorona. Lo mío no es llorar como una Magdalena. No obstante, esta vez lo hago.

—Lucie.

Me aparto abruptamente de él, y salgo descalza corriendo del dormitorio. Escucho como Edrick corre detrás de mí, llamándome. Lo ignoro, escabulléndome de ahí.

No deseo saber nada de nadie.

Paso a través de los pasillos de su enorme casa, hasta puedo fijarme en las personas que están reunidas en la sala que, al verme quedan calladas y sorprendidas.

Medio que piso afuera, huyo hacia el bosque, metiéndome ahí. Siento las piedras clavarse en mis pies, junto a la tierra. Estoy segura que están sangrando, ¿acaso eso importa? Ahora soy una vampira de alto rango. Eso menos, debe importarme en estos momentos.

Curo rápidamente.

Gimo al sentir como tropiezo con una rama sobresaliente de un árbol. Caigo de bruces al barro, manchando todo mi ropa y cara.

—¡Lucie! —exclama Edrick, deteniéndose enfrente de mí. Escucho su respiración entrecortada. Él también tiene manchado sus zapatos por el barro—. Sé como te sientes, pero….

—Soy una vampira —digo desde el suelo—. ¡Una maldita chupasangre!

—¿Eso importa? Aún sigues siendo tú, ¿verdad? —Intenta tocarme, pero rehuyó a su contacto—. Te estás comportando muy…

—Quiero estar sola —replico sin mirarlo. Me pongo de pie, y arrimo mi mano al tronco del árbol que tropecé—. Vete. Anda con tu hermano, yo estaré en el bosque, hasta pasar……

Abro los ojos al sentir como me carga entre sus brazos.

—Primero, debes tomar una ducha. Luego te llevaré con Nora, ahí podrás encerrarte en tu habitación a meditar sobre tu condición —dice tranquilamente. No espero más y lo empujo fuertemente, haciendo que cayera al suelo de trasero. Él solo suspira—. Tu comportamiento parece a la de una niña pequeña.

No digo nada, y nuevamente me levanto para alejarme de ahí.

Siento su agarre en mi muñeca y sin esperarlo, lanzo un golpe con el puño. Lo detiene con su mano, haciéndome recordar que no es cualquier persona. Sino un hombre lobo.

—No tengo ganas de tratar contigo, Edrick —amedranto. Alejo mi mano, y lo miro airada—. Déjame sola.

—No quiero hacerlo.

—¡No quiero estar con nadie! ¡Lárgate de dónde viniste! —grito fuertemente. Le lanzo barro a la cara. Él no se inmuta, se limpia el rostro y sigue mirándome fijamente—. Eres un idiota.

—Lo soy. Por ti.

Suelto una maldición, y miro a un lado, mientras aprieto mis manos en un puño. Lo sé, no debo de comportarme tan grosera con él. Tengo ganas de matarme por la noticia. Mi parte humana ya no existe.

Ya no volveré hacer como los demás.

Ni podré juntarme con Kate, no volveré a beber mi jugo favorito por las mañanas.

—¡Maldición! —vocifero. Doy un fuerte golpe de puño al árbol, el cual cuyo tronco se fractura. Cualidad de vampiro—. Soy una vampiresa, Edrick. ¡Una asquerosa…..

—No digas más —dice, abrazándome fuertemente. Acaricia mi cabello de una manera cálida—. Ya te lo dije, seguirás siendo tú sin importar tu cambio de piel. Siempre te veré como la chica que le gusta comer carne semi cruda.



Señorita Yuuki

Editado: 14.12.2019

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