Elixir 2 ©

Tamaño de fuente: - +

CAPÍTULO 10

▬⁂⁂♥⁂⁂▬

 

La mañana viene a mí, junto al desayuno con la familia Clayton. No he hablado con el pulgoso. Dudo que tenga ganas de hacerlo. Lo único que necesito es una taza llena de…. ¿De qué? Ya no me ruge el estómago al oler el café matutino, ni el antojo de comer como lo hacía antes.

La pregunta del millón: ¿en qué momento debo de beber sangre?

La última vez que lo hice, fue con Julien. El muy maldito mordió sus labios para que bebiera de él. Desde ahí, no he bebido sangre.

—Eres una vampira de alto rango —habla la señora Clayton. La miro de soslayo, mientras dizque ojeo al plato que está encima de la mesa. Ella tiene el cabello negro bien largo, ondulado, llegándole hasta la cintura. Sus ojos son los mismos de Edrick y Adam.

Cierto, aún no sé su nombre.

—Sí. Soy recién iniciada —contesto. Bebo un poco de café. Como imaginaba. No tiene sabor alguno. Insípido—. Aún no sé qué hacen los vampiros.

—Chupar sangre.

—Charlotte —pronuncia el señor Pierre, padre de los pulgosos—. Lo siento por mi esposa. Ella a veces no está en sus días.

Ni que lo diga.

Regalo una de mis sonrisas hipócritas.

—No se preocupe, señor Pierre. Entiendo completamente que la señora Clayton no quiere que esté aquí —digo, bebiendo otro bocado de café—. Sinceramente, quisiera irme; sin embargo, siento que tendré a un hombre lobo encima de mí. Ya saben a quién me refiero.

Tanto él y Adam ríen.

El nombrado, sigue comiendo con elegancia de su plato de comida. No presta atención a la conversación que tenemos en la mesa.

—Sé que mi hijo está enamorado de ti. Desconozco el motivo de ello —dice sin mirarme. Corta un pedazo de tocino a medio cocinar—. Espero que solo sea un periodo. Su mate, no tardará en apare….

El ruido de la silla, hace que la diatriba de su madre se detenga a medio hablar. Otra vez, presencio la incomodidad que tiene al entablar aquel tema.

El pulgoso voluble, observa a su madre muy adusto.

—Lucie se quedará aquí hasta resolver el tema de su hermana. Ayudaré en todo lo que necesite —anuncia, limpiando su boca con una servilleta. Camina a mí, para sujetarme de la muñeca y levantarme del asiento—. Muchas gracias por el desayuno. Que tengan un bonito día.

Con eso se retira con las manos entrelazadas conmigo.

Vuelvo a mirar a la mesa, encontrándome con un ambiente pesado. Su madre ha dejado de comer. Tiene la mirada a un punto fijo. El tema del mate del idiota, está sacándome canas de estrés puro.

Subimos unas escaleras, directo a su dormitorio, dejando atrás el ambiente incómodo de la mesa.

¿Ahora saben por qué le digo voluble? ¡Por esto! Primero se pone molesto, para luego acercarse nuevamente a mi lado. ¡¿Quién lo entiende?!

—Aquí vamos de nuevo —replico, soltándome de su agarre—. ¿Qué ocurre ahora?

Otro silencio inoportuno.

Fija su mirada avellana en la mía. Ante mi asombro, empieza a quitarse su camisa de manga larga de tela, exponiendo su pecho desnudo muy constituido, cualidad de hombre lobo.

Tapo mi boca, sintiendo la aparición de mis colmillos sobresalientes.

Los deseos de sangre despiertan vertiginosamente. A mi nariz, llega un olor exquisito. ¿Dulce?

Sí. Agrando los ojos cuando jala mi muñeca, chocando contra su pecho desnudo.

—No has bebido sangre desde que Julien te dio. Puedes hacerlo —comunica. Tiene una mano sobre mi cabeza, acercándome a su cuello—. Te doy el permiso de morderme.

¡Dios! ¡Por todos los ángeles que hay en el cielo!

Cierro los ojos. Arrimo mis manos sobre su pecho y, siento como el deseo renace en mí, producto de la sed que poseo. No puedo negarme. Acato a sus palabras sin poner objeción alguna.

Muerdo su cuello, probando nuevamente su sangre.

¡Delicia!

Un estremecimiento recorre cada recoveco de mi cuerpo, llegando hasta mi corazón. Los latidos resuenan en nuestros oídos, junto al gruñido proveniente de él. Pruebo deliciosamente su sangre. Esta vez, no pierdo los estribos. Mi conciencia está intacta, sin irse a ninguna parte.

Siento como una de sus manos la tiene en mi cintura, acercándome más a él.



Señorita Yuuki

Editado: 06.12.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar