Elixir de Poder

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 5 «El chico frío es guapo»

Regresar al aula, no suena muy divertido ¿no?. Claro que no, porque no lo es. Pero sólo una cosa me da ánimos para ir, sí molestar a Paula....

Sentada al extremo contrario del aula, evitandome, me pregunto si algún día se dará cuenta que no es torpe, que soy yo siendo traviesa.

Causó un leve movimiento en sus manos y ella deja caer todo lo de su pupitre, causando que todos los alumnos giren el rostro y la vean. Los lápices cayendo al suelo causan eco dentro del aula que quedó en silencio. 

— señorita Sánchez, ¿le molesta algo? — las palabras salieron de los labios del profesor como una grabadora reproduciendo música.

— No... disculpe — la chica se sonroja y levanta sus cuadernos

— Meg... — Edelin me hace girar a verla, entiendo lo que quiere.

Sonrió para ella mostrándole que no haré caso, giro de nuevo mi rostro hacia el maestro y posteriormente a Paula. Me sorprendí al ver que lo logré, maneje la mano de Paula haciendo que está lanzará un lápiz a la espalda del maestro.

El dio media vuelta y observó el salón esperando ver quien fue. Paula se quedó pasmada sin saber que hacer, ni que había pasado. 

Le ayude, obediencia... 

— señoría Sánchez, baje a dirección 

— pero, profe.. No fui yo

— baje a dirección

La chica refunfuño, la prepotencia con la que siempre actuó y lo que había tenido un día en este lugar se lo arrebate con tanta facilidad que ahora sólo le queda su orgullo y arrogancia. 

— Megura, no dejes que la expulsen... no hizo nada.

— pareces más amiga de ella que mía — expuse a Edelin

— No, sólo que no es justo

— la vida no es justa, ya deberías saberlo

— No te ayudare con Andreé — simuló estar molesta

— El fin de semana irá a casa... quizás se lleve una sorpresa — pase mi dedo por su mano y apareció una línea que se convirtió en flecha.

— Estas loca... no sabes como reaccionaría, si se asusta 

— tengo todo planeado... si por alguna razón decido revelarle mi magia, luego borrare su memoria, no pasa nada

Ella suspiro — no, tú no estas loca, estas lo que le sigue — bajo un poco la voz — borrar su memoria

— si, es muy fácil...

— ¿ y que pasaría si no lo haces bien ?

Es una muy buena pregunta, jamas lo hice, y si lo lastimo, no quiero lastimarlo, ese no es mi propósito. 

Maldición, por qué ella siempre tiene razón...

— Ahhhhh... siempre buscas el lado malo — la flecha fue desapareciendo poco a poco.

Fue una jornada larga, Estadística la última clase del día, Andreé se encuentra en uno de los últimos asientos, nosotras al extremo contrario. No es nada feo, es la primera vez que lo observo de verdad, sus ojos son claros adornados de largas pestañas, y sus labios tienen una forma peculiar la cual hace que se vea atractivo, sus brazos estan bien formados... lleva una camiseta azul y sobre esta una camisa de manga larga soblada hasta la mitad del brazo y con sus botones abiertos, es raro que no tenga novia.

— Meg... hay que terminar este trabajo — Edelin me golpea en el brazo

— ya ésta — le muestro mi cuaderno

— deja de verlo, se dará cuenta

— ¿Siempre ha sido tan guapo?

Ella gira su rostro para verlo, así concentrado en su cuaderno, con calma, sus manos rozando el papel blanco.

— sí, ahora esta más alto, pero sí — me miró — ¿Te gusta?

— no, solo estoy descubriendo lo guapo que es

Él miro hacia nosotras, sonreí para él, sus ojos se fijaron en mí y su semblante no cambió, se mantuvo serio, como un bloque de hielo.

¡Voy a disfrutar tanto este juego!.

— ¿crees que le gusto?

— no lo sé

— es tu mejor amigo

— para que lo quieres saber, sí fuera asi ¿Lo dejarias en paz?

— no — reí recordando lo que él dijo

— entonces de nada servirá si le gustas o no

— seria más divertido si le gusto 

— ustedes dos son iguales, tercos y arrogantes

— quizas por eso...

— ¿De que hablas? 

Me acerque a ella y susurre — el hecho que mis poderes no hagan efecto en él... — me enderece en el asiento 

El timbre de salida nos interrumpió, cada alumno en el salon de clase comenzo a guardar sus cuadernos, saliendo a toda prisa, Edelin y yo nos tomamos nuestro tiempo, el aula va quedando vacía y veo que un asiento esta ocupado aún; empujo a mi amiga a la salida pidiendo que me espere afuera y me cuelo entre mis compañeros para llegar a él.

Me detengo, mi mochila en hombro, su mirada sube y sus ojos se clavan en los míos, un segundo de silencio entre los dos, una vez en la vida que ninguno pronuncia palabra.

Él rompe el silencio — ¿Qué quieres? — su tono es el de siempre, altanero

— un beso 



Sol

#3883 en Fantasía
#862 en Magia
#8373 en Novela romántica

En el texto hay: amor, magia, boxeo

Editado: 22.10.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar