Elixir I ©

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CAPÍTULO 24

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No puedo alejarme de los brazos de Julien. Me tiene aprisionada contra su cuerpo, mientras su nariz está sobre mi cuello, olfateando como si fuera un hombre lobo. ¿En serio? Oh cielos. Lo quiero mucho, pero eso no quiere decir que tenga que estarme oliendo, para ver si estuve con otro tipo.

Odio eso.

Lo separo suavemente, y nos quedamos observando fijamente. Sus zafiros brillan teniendo un atisbo rojizo.

—Lo siento. —Se disculpa con el tono apenado. Retrocede y sonríe triste—. Soy mitad vampiro, pero también puedo sentirme algo posesivo contigo.

—Julien. No pasó nada con Edrick, solo me ayudó en ese vampiro de sangre pura —comento, tomando una de sus manos para que sienta que no estoy molesta. Solo que no me agrada el sentimiento posesivo—. Eliot y él, ayudaron con ese maldito chupasangre.

Sonríe perfectamente.

—Me alegro saberlo, Lucie. Vine cuanto antes. —Acaricia mi mano, haciendo que tuviera chispas por todo el cuerpo. El viento pasa, y sus cabellos se mecen, llegando su aroma dulce a mi nariz, junto a las ganas de morderlo—. A la próxima, estaré a tu lado.

—Lo harás —concluyo con una sonrisa.

—O quizás muera antes que vengas —habla nada menos que el mentiroso del año. Ruedo los ojos y volteo para mirarlo. Está arrimado en el tronco de un árbol con los brazos cruzados sobre su pecho. Una pose muy atractiva—. ¿Ves algo, palomita?

—No quiero hablar contigo.

—Es una lástima. Desde ahora me tendrás a tu lado —contrataca, mirando a Julien, quien lo está observando fijamente—. Calma, hombre. No le hice nada. No tocaría a la mujer de mi amigo.

¿Mujer?

—¡No soy la mujer de nadie! —corrijo, haciendo que los dos fijaran su mirada en mí—. ¿Qué? No me gusta esa palabra.

Se origina un silencio. Puedo escuchar las voces de las personas que están haciendo las labores de la comunidad. Por suerte, Nora no ha visto nada de lo ocurrido. Un punto bueno para el primo del pulgoso.

—Aquí estás —dice alguien llegando con paso apresurado—. Saliste como un loco, y no contéstate a mis llamadas. Oh…. Hola Lucie y hombre lobo.

Es la prima de Julien. Está ataviada de un pantalón negro de cuerina, con una blusa blanca y encima una chaqueta del mismo color de su prenda inferior. Tanto ella como Edrick, hacen pareja con sus trajes.

—No tuve tiempo para explicaciones. Vine cuanto antes —indica Julien, mirando a su prima—. No fue necesario que vinieras acá.

Ella bufa.

—Oh claro. Mi primo contestó a una llamada, y vino corriendo como alma que lleva el diablo para ver a su chica —ironiza—. ¡Pensé que pasó algo!

—Solo un evento desafortunado con un vampiro de sangre pura —notifica Edrick. Ella lo mira con la ceja elevada—. Un príncipe sangriento, quiere algo con la chica de Julien.

Scarlet, la prima de Julien, fija su mirada en mí.

—¿Te está persiguiendo una élite? —inquiere con tono gélido. Asiento con la cabeza—. Eso quiere decir que ya saben algo respecto sobre el elixir.

—No dejaré que alguien se interponga en mi camino —alego, casi mostrando mis colmillos. Pensar que un maldito vampiro, quiere sabotear mi plan, hace que hierva mi sangre. Mucho peor, si está diciendo que soy su contenedor.

Un objeto sin valor. Asqueroso.

—Ser perseguida por una élite, es señal de problemas —comenta Scarlet con desgano—. Los vampiros de alta clase, siempre serán un grano en el trasero. Las maneras que hacen sus cosas….

—Él dijo que soy su contenedor de sangre —suelto entre dientes. Los tres me observan—. Odio ser el objeto de alguien. Mucho peor que digan que soy de un vampiro. ¡No soy de nadie!

—Técnicamente, tú eres…

—Cierra el hocico. —Lo miro airada. El pulgoso solo alza las manos en rendición, mientras vuelvo a mirarla—. ¿Qué quiere decir eso?

Silencio.

Oh sí, también desprecio cuando pregunto algo y me dan el silencio como respuesta. ¿A quién no le molesta ese hecho?

—Normalmente los vampiros beben sangre de cualquier persona. Sin embargo, las élites, tienen contenedores para eso —explica Julien, mirándome fríamente—. Lucie, tú….

—¿Le chupará la sangre solamente a ella? —completa Edrick con un gruñido—. ¡Esto es ridículo! ¿Por qué la quiere como su fuera su…..—Otro gruñido y lo quedo mirando fijamente. Detiene su comportamiento animal y nuevamente pone una cara de póker—. Lo siento. Yo….



Señorita Yuuki

Editado: 18.10.2019

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