Ella es... Un Verdadero Monstruo.

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Capítulo 6

Zack.*

La oscuridad abunda, estoy rodeado de árboles. Empecé a caminar con lentitud buscando llegar a casa, no sé en qué momento salí, ni mucho menos se dónde está André... Seguro salió con esos bastardos idiotas, les daré una paliza para que se les quite la idea de andar detrás de lo que es mío.

— Mejor matalos Zack. — Dijo la voz en mi cabeza.

Me detuve en seco, me quedé rígido y lleve mi mano a mi frente sin poder creer que la este escuchando de nuevo luego de dos años de tratamiento y olvidarme de quién es esa voz y todo lo que hice en el tiempo que ella vivía en mi cabeza.

— Sigue caminando, te mostraré algo. — Dijo una voz sumamente sombría.

Aún estoy ahí, no quiero moverme, deseo volver y seguir con mi tranquila vida... Terminaré mi carrera en dos años más, no quiero echar nada a perder, cuando termine le pediré matrimonio a André quien ha aceptado incluso sin un anillo.
Sin darme cuenta mis pies empezaron a moverse solos, intenté resistirme pero no pude hacerlo.
De un momento a otro logré ver una luz, una pequeña casa en el bosque.
Mis pies se detuvieron frente a una ventana, dejándome ver a un chico joven... Quizás unos trece años.

Trague algo de saliva al ver como cortaba la carne de un par de cuerpos, quizás chicos unos años mayores a él, su rostro demostraba lo feliz que estaba.

— Jackson Miller. — Dijo esa voz sombría.

Nunca había escuchado ese nombre, pero el apellido si, gracias a la apariencia que tiene con Max logro entender una cosa: Es mi abuelo, al parecer todos los tipo de la familia somos unos bastardos.
El lugar cambio por completo, ahora el lugar se veía gris, bueno el cielo lo está. Empecé a caminar entre las pequeñas casa, es un pueblo.
Me detuve frente a una casa, esta es linda y grande. Abrí la puerta y me adentré, fui a la sala y observe a un tipo sumamente parecido a mí. Sus manos están cubiertas de sangre en lo que tres cuerpos de mujeres están a su alrededor.

— James Miller... Hermano gemelo de tu bisabuelo. — Dijo soltando una débil risa.

Estoy neutro, dándome cuenta que todo esto es una maldita locura.
Una vez más el lugar cambio, ahora todo se veía mucho más antiguo, pero no estaba en un pueblo, sino en una pequeña granja. Una mujer salió de ahí, mis pies fueron hasta ella dejando que vea su rostro.
Es rubia, ojos azules, tiene facciones muy lindas... Pero su rostro esta lleno de moretones.
Me giré al escuchar una voz.

— ¿Dónde demonios estás maldita sea? — Preguntó ese tipo.

— Manson Miller. La creación de la sangre Psicópata. — Dijo con cinismo.

Se colocó frente a mí, pero al parecer no puede verme. 
¿Porqué somos tan parecidos?

La voz soltó una carcajada y me regreso a esa inmensa oscuridad, de pronto la imagen de todos esos tipos que ví se presentaron.
Manson Miller está primero, después James Miller, luego Jackson Miller, a su lado Max Miller y después estoy yo... Michael también es un Miller.

— Pero no entra en la categoría Miller por completo... ¿Sabes porque?, En realidad se necesita un demonio Miller y una mujer inocente para que otro Miller Nazca. Tu padre no entró en la categoría porque no tenía la inteligencia, era como Isabel. — Explicó.

No entiendo nada... ¿Porqué es importante saberlo?, Moriremos de todos modos, no habrá más Miller una vez que Michael y yo nos vayamos de este mundo, ambos somos gays, no hay más descendencia.

— Michael tampoco es un Miller completo, aún así la sangre se mezcló, pero no es importante, no tanto como tú... Eres la imagen de todo los verdaderos Miller... Y a quién en realidad querrá matar ese demonio cuándo se entere de la verdad será a ti. — Advirtió.

¿Demonio?, ¿Matarme?, ¿A mi?, No le he hecho nada a nadie en dos años, no merezco eso, tengo una vida tranquila y trato de hacer lo posible para seguir.

— No tengo nada que ver, no tengo su apellido...

— Quizás no en documentos, pero si en la sangre. — Dijo con seriedad.

— Que Michael se haga cargo, él es mejor. Yo tengo mucho que hacer y vivir, tengo a André y promesas que cumplir. — Dije cerrando los ojos.

No escuché nada más a lo que los abrí. Fruncí el ceño sintiendo como mis manos están humedad, así mismo mis brazos cargan a alguien.
Abrí los ojos y me quedé rígido al ver a André entre ellos en lo que no deja de sangrar.
Me llené de desesperación, intenté ayudarlo pero no fue posible, cuando menos lo pensé su cuerpo estaba frío.
Me puse de pie, iba a salir corriendo pero me detuve, solté un jadeó sintiendo como algo había perforado mi abdomen.

— Saludame a los Miller... Zack. — Dijo una voz sombría llena de burla.

Caí de rodillas sintiendo como la sangre no deja de salir a grandes cantidades.
Me deje caer por completo, justo a un lado del cuerpo de André, intenté tocar su mano pero morí antes de hacerlo...

Desperté de golpe, el sudor baja por todo mi cuerpo. Mire a mi lado de inmediato notando que André está ahí. Suspiré y lo rodé con mis brazos, eso lo hizo despertar.

— ¿Pasa algo? — Susurró medio dormido.

Negué e hice que se recargara en mi pecho.

— Tuve una pesadilla. — Dije sin poder evitarlo.

Sus brazos me rodearon y dejó un beso en mi mejilla.

— ¿Deseas hablar de eso?, A veces las pesadillas son miedos, cosas que el subconsciente no quiere que sucedan. — Explicó mirándome a los ojos.

Suspiré, lo tomé del brazo e hice que se colocará encima de mí cuerpo recostandose.

— Soñe con mis antepasados... Somos una familia asquerosa. — Dije con pena.

Gracias a esos tipos nosotros cargamos con cosas de este nivel, todo es culpa de la genética y lo que más me fastidia es el hecho de que yo me vea más involucrado que Michael, su padre es el Miller puro, él debería estar en esa lista y no yo.

— A veces es mejor dejar las cosas en el pasado Zack. Eres un buen chico, no piensen más en eso por favor. — Pidió acariciando mi pecho desnudo.



Margarita Barraza

Editado: 21.01.2020

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