Ella es... Un Verdadero Monstruo.

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Capítulo 24

— Narrador James. —

La vida es algo que por alguna razón pasa sin pedir permiso, sin preguntar si todos están en orden, está no era la excepción.
Los hermanos Miller crecían juntos, James siendo más despierto y astuto que Luke quien eran inteligente pero inocente, siendo amable, honesto, compartido y buscando que todos estuvieran bien, Incluso había personas que creían que él no pertenecía a esa familia, debido a que era demasiado bueno.
Los dos se encontraba en la sala de estudio, dos pre adolecentes, con tan solo catorce años, James era más alto que Luke, solo un par de centímetros. Estaban en una clase de literatura, la cual raramente era impartida por una mujer, está era linda, Luke le miraba de vez en cuando de otra forma, en lo que James lo observaba, apretando la mandíbula y queriendo entender que le veía su hermano a esa asquerosa mujer.

La maestra se retiró un momento, dejándolos solos. De inmediato Luke levantó la vista a su hermano.

— Es linda ¿cierto?, Quiero que algún día mi esposa sea así de linda. — Dijo sonriendo con emoción.

James eliminó todo rastro de rabia y le dedicó una sonrisa, aquella que no dejaba ver qué odiaba esa idea, Luke, su hermano no se iba a casar con ninguna perra.

— No me parece linda. — Dijo con seriedad.

Luke hizo una mueca, pero no se rindió, también esperaba que su hermano encontrará a una mujer linda para que estuviese con él.

— ¿Que tipo de mujer te gusta? — Dijo sonriendo.

James se le quedó mirando, esperando poder trasmitir lo que en verdad pasaba, se supone que como su gemelo debía entender que estaban conectados y que por obvias razones era normal estar juntos.
Apretó los labios, pero se relajó casi de inmediato.

— Rubias. — Contestó sin más.

No pudo evitar sentirse confundido un momento, la profesora era rubia. Justo iba a hablar del tema cuando James fue más rápido.

— De cabello más claro. — Dijo mirándolo fijamente.

Luke sonrió feliz y subió su mano a su cabellera rubia.

— ¿Cómo el mío? — Dijo feliz.

Le dió un asentamiento. James seguía preguntándose si Luke era demasiado inocente o si era idiota al no darse cuenta de lo que sucedía entre ellos.
La profesora volvió, retomando las clases que para James eran una verdadera pérdida de tiempo.
Su intelecto era muy alto, no deseaba perder el tiempo con pequeñeces, pero tampoco quería terminar lejos de su hermano, Luke de igual manera era muy bueno para los estudios, pero no tanto como él, en ocasiones le pedía ayuda.

James.*

Me le quedo mirando en lo que intenta resolver unos problemas de caligrafía, no eres muy bueno en eso, pero tampoco te preocupas, sabes que la maestra va a ayudarte y te agrada en cierto modo.
La mujer se acercó a él, a verificar que todo estuviera bien.

— Aprendes rápido. — Le dijo sonriendo.

Luke se sonrojo, y desvío el rostro, si yo te hubiera dicho eso no te habrías sonrojado, solo me hubieses regalado una maldita sonrisa.

— Hago lo que puedo. — Contestó tomando su lápiz y recargandose en el escritorio.

La profesora le sonrió, no te gusta, aunque lo posible es que creas que es lindo, aún así, es muy joven para una mujer muy vieja como tú, tendré que obligarte a que no quieras volver.
El tiempo de estudio paso rápido, Luke se quedó leyendo un libro en lo que por mi parte lo dibujaba, es raro como me gusta hacer ésto, lo disfruto, quizás porque el hecho de grabar su imagen sea muy importante para mí.

La puerta se abrió, quite el dibujo, dejando un par de operaciones. Manson se acercó a nosotros y colocó su mano en el hombro de Luke quien levantó la vista mirándolo.

— ¿Sucedió algo padre? — Murmuró.

— Solo venía a ver cómo estaban, la profesora dijo que les está yendo muy bien. Bueno a James no. — Dijo de pronto.

Me quedé rígido, miente, soy mucho mejor que Luke, termine antes cada uno de los ejercicios y todos estaban bien.

— ¿Así?, ¿Y que ha sugerido? — Pregunté recargandome en el escritorio.

— Dice que es buena idea que vayas a su casa, a tomar otro tipo de clases, ya sabes para que avances. — Dijo mostrando una sonrisa maliciosa.

Vaya... La mujer es una mentirosa, no solo eso, sino también una asquerosa, creí que le gustaba Luke y ahora sale con esta porquería, Manson sabe lo mismo que yo.

— Hijo tu madre está algo enferma, ¿Qué tal si vas a verle? — Dijo mirandole.

Luke se puso de pie de golpe, dejando ver la preocupación que le da el hecho de saber que su madre está en problemas.
No protestó, solo salió del salón.
Manson se sentó frente a mí, dejando ver oscuridad en su mirada.

— Esa perra quiere algo más. — Dije desviando el rostro.

— Lo más seguro es que si. — Dijo dándome una afirmación.

Apreté los labios. — Me da asco solo imaginar que intente acostarse conmigo. — Dije mirandolo.

Alzó una ceja, solo que ahora su rostro se había llenado de seriedad.

— ¿Y si fuese otra mujer? — Dijo sin más.

Le conocía, planeaba algo, Manson tampoco es estúpido y puede rápido saber mi secreto.

— Quizás me llamaría la atención, no entra en mi gusto. — Dije sin darle importancia.

— ¿Cómo te gustan? — Dijo sonriendo.

— De cabello oscuro, ojos azules, piel blanca, como yo. — Dije sin más.

Se me quedó mirando por un momento y luego se pusó de pie saliendo de la habitación.
Junté mis manos sobre la mesa y me quedé analizando toda la situación.

— Lo más probables es que haga que duermas con una mujer. — Dijo la voz en mi cabeza.

Hice una mueca por eso, no quiero hacer semejante asquerosidad... Estoy esperando a que Luke crezca un poco más para irlo entrenando, para que tomé costumbre, que sepa que solo debe estar conmigo.

— Le gustan las mujeres. — Recordó la voz en mi cabeza.

Apreté la mandíbula, me haré cargo de que las aborrezca, solo querrá estar conmigo sin importar lo que tenga que hacer...

Actualidad...



Margarita Barraza

Editado: 21.01.2020

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