Ella es... Un Verdadero Monstruo.

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Capítulo 28

Michael.*

Sentía náuseas, mi cabeza daba punzadas fuertes, la verdad es que duele bastante.
Mis ojos empezaron a abrirse poco a poco, permitiendo que logré ver que estoy atado y sentado en el suelo. Observé a mi lado, dándome cuenta que André y Zed están atados juntos. Mire a todos lados, hasta que encontré a Henrry, atado y apartado de todos.

— Ya era hora. — Dijo una voz femenina.

Fijé mi visita al frente, topandome con esa mujer que fue a nuestra casa, sabía que no era buena, maldición.
Me sorprendí al ver como mantiene a Zack cerca de ella, está en el sofá en lo que él en el suelo, mirando hacía abajo.

— Demonios Zack. — Dije apretando la mandíbula al darme cuenta de todas sus heridas.

La chica soltó una carcajada poniéndose de pie, se colocó a su lado y le miró un momento.

— Es patético ¿Cierto?, Ni siquiera se defendió, aquel Miller que tanto busque solo era un fiasco. — Dijo dando un par de pasos lejos de él.

¿Qué?, ¿No se defendió?, Maldición, eso explica porque demonios está tan herido.

— ¿Eres idiota?, Tienes que defenderte. — Grité enfadado moviendome de un lado a otro, buscando salir de está maldita cuerda.

No respondió nada, iba a gritarle una vez más pero me miró un momento... ¿Qué pasa con esa mirada?, No es el Zack que yo conozco.

— Deja de verme así, no eres tú, no pienses en lo que has perdido o terminarás muerto. —  Dije enfadado.

La mujer se rió de nosotros y soltó un suspiro.

— El pobre Zack no tiene sentido de vida, ha perdido y como buen perdedor lo acepta. — Dijo palmeando su hombro.

— No es verdad, vamos bastardo engreído, grita que eres mejor que yo, arrancale la cabeza a esa perra. — Dije sonriendo de lado, esperando a que haga lo que he dicho.

Levantó la cabeza un momento y luego la volvió a bajar.

— Cállate. — Pidió.

¿Qué?, Esto no es bueno, sin Zack ayudando vamos a terminar más que muertos.

— Bueno, ya han tenido su conversación. Ahora Michael va a matar a Zack. — Dijo alejándose de él.

Me quedé neutro, no puedo hacer eso.

— ¿Quién dijo que yo haría lo que tú quieres? — Cuestioné alzando una ceja.

Mostró malicia en su rostro y se acercó a Henrry, mis ojos se abrieron, demostrando que nada de esto me agrada.
Lo tomó de la playera y acercó una navaja a su cuello.

— Si no lo haces tendré que cortarle la garganta a tu novio. — Dijo con obviedad.

— Tienes que pensar rápido. — Dijo la voz en mi cabeza.

Mire a Zack un momento y luego a Henrry y a esa mujer, no hay muchas opciones, tengo que hacer lo que me convenga. Si tan sólo Zack estuviera lo suficiente bien como para que hagamos un plan y que cuando menos lo piense acabemos con esa maldita.

— Tal vez no necesites que coopere, con que se crea la idea de que vas a matar a Zack y te quite las cuerdas, con eso bastará para que la mates. — Aconsejó con obviedad.

Baje la cabeza, tiene razón, solo tengo que darle un par de golpes a Zack, una vez que se haya creído todo no habrá problema.

— Está bien. — Dije mirandola fijamente.

Sonrió satisfecha y se colocó de pie, caminó hasta mi dirección y cortó las sogas dejándome libre. Iba a ponerme de pie para atacarla pero sentí como colocó algo en mi espalda.

— Esto ayudará a que no perdamos el tiempo. — Susurró en mi odio.

Me quedé rígido, es inteligente, tengo que moverme con astucia o terminaré muerto, no solo yo. Observé a los chicos, quienes me demuestran el miedo que sienten justo ahora.
Hizo que me pusiera de pie, me llevó hasta con Zack, haciendo que quede justo frente a él.
Me agache a su altura y me pasó un cuchillo pequeño, lo tomé y solo pude sujetarlo con fuerza.

Se alejó poco a poco, se sentó en el sofá frente a nosotros, sin dejar de apuntar a nuestra dirección, aunque de vez en cuando la colocaba hacia los chicos, dándome a entender que no teme matar a nadie.
Hice una mueca al ver más de cerca las heridas que tiene en todo el cuerpo.

— ¿Porqué no te quedaste en el hospital? — Dije enfadado.

Me miró, desvió el rostro y se encogió en los hombros.

— Deja de preguntarle cosas raras, es estúpido, no importa, solo deja ver qué es hijo de Jack. — Dijo con burla.

— No es verdad, Zack mato a muchas personas en el pasado, es inteligente, tiene buenas estrategias... Es un idiota mal educado pero fácil podría acabar contigo. — Dije colocandome de pie.

Escuché un disparo a lo que me quede rígido.

— Michael. — Gritó Henrry asustado.

Baje mi mano a mi abdomen, buscando daño, pero no lo hay.

— ¿Eres tonto?, Solo mátame. — Dijo la voz de Zack.

¿En qué momento se movió, escuché que su sangre caía al suelo... Recibió el disparo.
Solo me quedé paralizado, no sé que hacer, con él recibiendo más heridas solo va a terminar muerto.
Escuché que se colocó de pie, caminó a nosotros y me empujó quedando frente a Zack, quien no deja de sangrar.

— Me molesta, maldición, deberías ser mucho mejor, se supone que eres la viva imagen del mejor, pero eres basura... Tal vez por eso no pudiste salvarlo. — Dijo apretando el arma.

Mis ojos se abrieron al ver que le daba con el arma en el rostro. Se dejó caer al suelo, se quedó ahí.
Apreté la mandíbula y los puños, maldita perra. Me puse de pie de golpe y me deje ir sobre ella, si Zack no va a pelear lo haré yo, al diablo con todo.

— Así es Michael, solo déjate llevar. — Pidió la voz en mi cabeza.

Se me quedó mirando, una vez más iba a disparar pero tome su muñeca antes de que lo hiciera y la empujé logrando que la suelte.
Quedó sin defensa y eso me dió ventaja, ya verás. Me giré un momento a ver a Zack, quien había cerrado su ojos... No mueras maldición...

Zack.*

Todo a mi alrededor da vueltas, me duele el pecho, junto con muchas otras partes de mi cuerpo, no es fácil, todo dentro de mí a sido bloqueado, no escucho las voces en mi cabeza.
Abrí los ojos un momento, notando que Michael pelea contra esa mujer extraña, es ella, aquella que busca matarnos, creo que nos hace un favor, no somos buenas personas y lo mínimo que merecemos es la muerte.



Margarita Barraza

Editado: 21.01.2020

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