Ella es... Un Verdadero Monstruo.

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 31

Michael.*

Sentía como todo dentro de mí gritaba, una y otra vez, mis manos estaban temblando y salían carcajadas sin poder evitarlo. 
Voy a matarlos, acabaré con todos, nadie va a quedar con vida, voy a burlarme de sus cuerpos inertes y después los enterrare en el bosque.
Camine por los pasillos de la casa, tocando las paredes, permitiendo que estás se llenen de sangre.
Escondí mi sonrisa al llegar a la puerta de la casa, mirando a Zed, André y Henrry. Estos al verme sonrieron.

— Chicos. — Dije inclinando mi cabeza a un lado.

André iba a venir a mí pero Zed lo tomó del brazo, así mismo Henrry se quedó solo mirandome.

— ¿Qué pasa?, ¿No quieren venir a jugar conmigo? — Pregunté dejando ver el machete.

Los tres se quedaron paralizados, eso me dió ventaja para ir detrás de ellos.
Henrry no se movió, en cierto modo eso me hizo enfadar, tienes que correr, demostrar que eres la presa y yo el cazador.

— Este no eres tú Michael. — Dijo algo asustado.

Sonreí, claro que este soy yo, es obvio, como yo solo hay uno.

— ¿Tu que sabes de mí? — Dije con malicia.

Me coloque frente a él, la confianza es algo que sin darte cuenta te asesina, ya sea emocionalmente o físicamente como en este caso. No debes confiar en nadie, menos cuando el ser humano es tan impredecible y egoísta, siempre pensando en si mismos.
Levanté el machete dispuesto a darle justo en el rostro cuando sentí que lo tomaron. Me giré de inmediato, estrellando mi puño contra su abdomen.

— ¿Quieres jugar también? — Dije moviendo el machete.

Su mano aún lo sostenía, la sangre caía debido a que estaba sujetando el filo de este.
Borré mi sonrisa al no ver mueca de sufrimiento, no es gracioso.

— No sabes divertirte. — Dije con enfado quitando el cuchillo.

Lo deje caer y me deje ir sobre él, golpeando una y otra vez su rostro.

— ¿Porqué no demuestras dolor? — Grité enfadado golpeandolo con ambos puños.

Sentí que me empujaron, alcé una ceja, observado a Henrry.

— Vaya, que valor. — Dije riendo.

Estiré mi mano y sujete el machete, estaba por golpearlo con el cuándo una vez más corrió hacia mí y me empujó con fuerza.
Iba a tomar ventaja de que caímos pero me quedé rígido a ver cómo pude haber sido atravesado por una motosierra.

— Aún no terminamos de jugar. — Dijo Madison en lo que sus ojos se veían inyectados de sangre, quizás porque le faltó el oxígeno por un tiempo.

Con ella si me puedo divertir como se debe. Me levanté dejando a Henrry en el suelo y fui a ella. Hizo que la motosierra tomara el impacto, eso logró que un sonido horrible se ocasionará por ambos artefactos.

— Voy a colgarte de la misma manera que lo hiciste conmigo. — Gritó enfadada.

Me reí, como si pudiera hacerlo, es débil, basura, en cambio yo soy el mejor, nadie se compara conmigo.

— Jamás podrías. — Dije empujándola.

Chocó contra el tronco de un árbol, me reí por ello, aunque me sorprendí y no dude en hacerme hacia atrás al ver que encendía el artefacto.

— Quizás haya razón, pero voy a partirte en dos. — Amenazó con bastante seriedad.

Hice una mueca, me empujó, eso me hizo caer al suelo. Me rodé, sentí como la motosierra casi me parte, bueno no literal, pero estuvo a punto de tocar mi carné.
Me escondí detrás de uno de los árboles. Sentí humedad a lo que baje la mirada a mi brazo, notando una gran cortada.

— Sal de ahí, vamos Michael. Una vez que te corte ya no podrás sentir. — Dijo con cinismo.

Demonios, tengo que cortarle la cabeza de una manera u otra, si me descuidó aunque sea un poco acabaré muerto.
Lleve mis manos a la orilla de mi camisa, la sujeté con fuerza y la corté a la mitad, tomé una parte para cubrir mi herida del brazo. 
Me coloque de pie y salí de mi escondite, observandole. Se me quedó mirando de arriba a bajo.

— Si una cosa tengo que admitir de los Miller es que todos son bastante atractivos. — Dijo sonriendo de lado.

Claro que lo somos, aunque unos más que otros, creo que sobrepase a todos.
Camine a ella a paso lento, hasta que quede justo enfrente. Pase mi mano por mi abdomen y sonreí de lado.

— ¿Porqué no hacer las pases?, Quizás un poco de sexo entre nosotros nos haga caernos bien. — Dije con obviedad.

Mostró una sonrisa sombría, dejó caer la motosierra y asintió.
Sus pasos abrieron camino a mi dirección, en silencio y sin separar sus ojos de los míos.
Nos miramos frente a frente. Pase mi brazo por su cintura y la pegue a mí cuerpo. Juntamos nuestros labios, moviendolos con rapidez.
Ambos soltamos un jadeó. Nos separamos y bajamos la cabeza, notando como los dos tuvimos la misma idea.

Sentí como la sangre subió por mi boca, así como ella escupió en mi pecho gran cantidad.

— Mi cuchillo es las largo. — Dije.

No lo pensé mucho y lo arrastre hacia arriba, llevandome cada uno de sus órganos, hasta que este salió por uno de sus hombros. Lo saqué con fuerza, Madison cayó de manera brusca al suelo, por mi parte me recargue en el árbol más cercano y baje mi mano al mango del cuchillo. Iba a sacarlo pero caí al suelo, maldición.
Henrry llegó a mi lado, hice una mueca y sonreí.

— Soy un imbécil amor. — Susurré subiendo mi mano a su mejilla.

Negó y colocó su mano sobre la mía, me mostró una sonrisa en lo que sus ojos se llevaban de lágrimas.

— Lo hiciste bien, ya vienen los paramédicos y la policía. — Informó sonriéndo.

Asentí y cerré los ojos un momento. Lo logré Zack, no sé dónde estás ahora, ni siquiera si estas bien, pero créeme que me hubiera gustado hacerlo juntos. Sonreí al recordar su petición, aún hay mucho que hacer, haré lo posible para que los padres de Ángel dejen que te entierren con él. Es una promesa...

Narrador. — James. —

Lance las cosas que estaba en mi escritorio al leer la maldita carta que ha mandado, es más, eso ni siquiera se le puede llamar carta, solo es una estúpida nota diciendo que no podrá venir y que se siente mal, que prefiere ahogarse en su dolor solo que aquí conmigo.
Apreté la mandíbula, maldito, eres un bastardo de mierda que se atreve a desobedecer, si tan solo te tuviera enfrente. 
Hace unos días llame al mensajero, ese tipo prefirió morir calcinado antes de decir una sola palabra de dónde se encuentra Luke, eso me molestó, así que mate a muchas mujeres ese día, la tortura es algo que me mantiene, el hecho de ver la sangre correr me tranquiliza bastantes.



Margarita Barraza

Editado: 21.01.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar