Embarazada de la Bestia

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Capítulo 10


 


 


 

Mi principal defecto siempre había sido ser demasiado curiosa. Siempre queriendo saber más de lo que debería, había jurado hacer de la vista gorda a todo a mi alrededor encerrándome en mi misma; en el único lugar que sé no saldré lastima de una u otra forma pero, como toda curiosidad, tenía graves y horribles consecuencias que estaba experimentando de la peor manera.


 

El horror se apoderó de mis entrañas a una velocidad alarmante, la desesperación hace que un agujero se instale en mi pecho y, de pronto, no siento el aire llegar a mi pulmones. Jadeo en busca de aire, sin embargo; no soy capaz de apartar la mirada del punto fijo en que mis ojos, desorientados, no dejan de observar.


 

Mis ojos se llenan con lágrimas involuntarias, mis mano comienzan a temblar en clara señal a mi repentino ataque de pánico; respiro agitadamente cuando el sonido del bullicio volvió a inundar mis audición de forma brusca. Apenas tengo tiempo de reaccionar. Apenas tengo el tiempo de salir de mi embelesamiento cuando siento las manos de Shadow agarrándome por la cintura, como si supiera que en cualquier instante pudiera salir corriendo a interponerme entre ellos.


 

Mi respiración se vuelve irregular al ver cómo Damon sigue dando, golpe tras golpe sin detenerse y es aquí donde me cuestiono mis acciones en la vida. ¿Cómo demonios llegué a esta situación? ¿Ya no había manera de escapar siquiera? ¿Qué carajos tendría que hacer para alejarme de este lugar, sin tener a más de mil lobos persiguiéndome? Había hechos cosas en mi vida de las cuales me arrepentía, como el hecho de haberme acostado con Damon; sin embargo, no me arrepiento de la personita en mi vientre, sino más bien del padre que le tocó.


 

¿Cómo demonios no pude ver la clase de persona con la que me acoste? Realmente, no había pensado siquiera; algo dentro de mí exigía su cercanía desde el momento en que lo había visto en esa fiesta, me había quedado hipnotizada al instante de haber posado mi mirada en sus intensos ojos azules y agregándole el hecho de que había tomado de más. No sabía que maldición pasaba por mí mente en ese instante.


 

No había querido algo más en la vida como era escapar lo más lejos posible de esto. La idea de escaparme se me había cruzado muchas veces por la cabeza pero, no era tan vigente como ahora.


 

Trago saliva con dificultad.


 

"¡Debes hacer algo!" Grita una vocecita en mi cabeza "¡Haz algo, joder, lo matará!"


 

Entonces, hago lo que había querido hacer desde que los vi.

Desde el instante en que mis ojos se pudieron posar en la sangré esparcida alrededor del chico pecoso.


 

El grito que brotó de mi garganta logró callar al bullicio de personas a mi alrededor y con ello, conseguir que el puño de Damon se frenara antes de volver a golpear con brutalidad a la persona debajo de él. Todo, absolutamente todo, quedó en silencio después del desgarrador grito que había salido desde lo más profundo de mi, podía sentir la presencia de Shadow sosteniendo mis hombros con fuerza, algo que agradecí mentalmente al sentir mis piernas flaquear.


 

Una risa desquiciada se escuchó rompiendo el largo silencio y mi piel se erizo al reconocer dicho estruendo; Damon volvió su cabeza lentamente hasta mi dirección y podía sentir cómo toda la sangre de mi rostro se agolpaba en mis pies al ver sus ojos brillar con intensidad y lo que más me a terror fue ser capaz de distinguir la malicia y el salvajismo en ellos, él aura antinatural que se podía sentir en su alrededor me dejó pasmada. Y aún más al ver la furia plasmada en cada una de sus facciones.


 

Mis ojos se despegaron de él y se posaron en la persona convulsionando en su propia sangre, sus risa carente de humor se seguía escuchando a pesar de casi no dejar de toser con frenesí, su risa ceso cuando, de repente, su mirada se cruzó con la mía y todo rastro de locura se esfumó de su rostro ensangrentado, sus ojos se abrieron de más y negó con la cabeza después de unos segundos. Toda su expresión se oscureció y por un momento, no reconocí a la persona que años atrás me había cuidado de mí como su propia hermana, su mirada inquieta recorrió mi cuerpo hasta que se detuvo en lo que tanto trataba de ocultar al salir; un brutal gruñido salió de su garganta sorprendiéndome y me miró con tanto asco que, por un segundo, creí escuchar algo quebrándose dentro de mí.


 

Su expresión empeoró al mirar a la chica detrás de mí que no dejaba de soltar pequeños sollozos ante tal escena, apartó la mirada con desprecio y logró ponerse de pie con dificultad pero, sin apartar ni un segundo los ojos de un enfurecido Damon.


 

Scott... —Mi voz suena como una mezcla inestable de sensación, pero, suena más tembloroso y aterrada de cómo verdaderamente me siento. No sé, ni siquiera que carajos pensar


 

¿Qué diablos hace Scott aquí?, ¿Como carajos nos encontró?


 

¡¿Por qué demonios nadie hacia algo para detenerlos?!


 

Dejó ir el aire con lentitud y doy un paso hacia delante sin importarme mucho el hecho de que Shadow aún me tiene sujetada de los hombros, me toma unos minutos empezar a sentir la pesadez qué hay alrededor; sin embargo, no es cuando los centímetros que me  separan de Scott se van volviendo más cortos, es cuando puedo sentir el agarre brusco de Damon sobre mi brazo.


 

Entonces, es ahí cuando lo noto.


 

Rojo.


 

Los vellos de mi nuca se erizan debido al terror y, de pronto, estoy más consciente que nunca. Tan consciente, que puedo asegurar que mis ojos no me engañan; qué lo que observo es plenamente verifico. Mi corazón late de manera apresurada y, por inercia, retrocedo por el impacto de ver sus ojos causando que mi espalda chocara  con el pecho de Damon y no soy capaz de ocultar mi desconcierto al ver el color carmesí en sus iris.



Massiel29

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En el texto hay: lobos, brujas, vampiros

Editado: 14.01.2020

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