Embarazada de la Bestia

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Capítulo 16– Primera Parte

 

 

 

Primera Parte.

 

 

Lo primero que puedo ver desde el instante en que abro los ojos, es oscuridad.

 

Todo estaba oscuro.

 

Mis párpados revolotean un poco, en un vago intento de quitar los pequeños puntos negros que interfieren en mi vista, no obstante, no logró hacer desaparecer la molestia que se a instalado en mis ojos al momento de abrirlos. No consigo, siquiera, poder identificar el lugar en dónde me encuentro; muerdo el interior de mi mejilla cuando el nudo en la boca de mi es estómago se intensifica más.

 

Mi respiración se estanca en mi garganta mientras el pánico se apodera de mí considerablemente, mi corazón se salta un latido cuando el solo hecho de estar en está situación, me recuerda que en cualquier momento, pueden aparecer los agobiantes sombras y los susurros. 

 

El sonido de mis dientes chocando entres sí, es lo único que logró escuchar en el fondo oscuro en el que me encontró, los vellos de mi nuca se erizan cuando una fuerte corriente de aire helado golpeó mis extremidades de repente y me pongo de pie lentamente, al tiempo que intento no perder el equilibrio por el vértigo que me recorre. 

 

Miró mi alrededor y trago saliva con dificultad cuando lo único que soy capaz de visualizar es la oscuridad más allá de mi nariz; trato de avanzar, no obstante, una intensa fuerza invisible logró hacerme retroceder a tropezones. El nerviosismo y la ansiedad que amenaza con carcomer mi interior en cualquier momento gana terreno y, entonces, el pentagrama en el que me había acostado, se ilumina. 

 

Un estremecimiento me recorrió por completo, al instante, en que puedo sentir como mi torrente sanguíneo correr a toda velocidad en mi sistema, observo las líneas debajo de mis pies cambiar con cada parpadeo que invade el pentagrama y contengo la respiración cuando, de repente, ocurre. 

 

 

Imágenes empiezan a materializarse en todo mi entorno. 

 

Mi pulso late con fuerza detrás de mis orejas, y giró sobre mis talones con lentitud mientras visualizó como decenas de fragmentos se van acomodando rápidamente en todo el lugar, un pequeño alarido de escapa de mis labios al momento de sentir una repentina punzada en la parte trasera de mi cabeza y me detengo en seco al reconocer el lugar en el que me encuentro. Cierro los ojos con presión y, de pronto, me siento asfixiada al ser consciente del lugar oscuro que nunca imaginé volver a pisar.

 

«No, no, no, no.... Por favor, otra vez, no»

 

En ese instante, algo aterrador atraviesa mi pecho y quiero gritar cuando al abrir los ojos, puedo visualizar mejor las cuatro paredes desgastadas por el tiempo cerca de mi, el hedor a humedad y suciedad se hace presente en mi olfato causando una revolución en mi estómago. 

 

Un sonido estruendoso y gritos logran llamar mi atención de inmediato, y aprieto los puños con fuerza intentando calmar el temblor que me invade por completo, al momento, de ver cómo la puerta se abre abruptamente y en ese preciso instante, soy capaz de observar cómo arrastran a una pequeña niña a esté lugar. 

 

Mis ojos se llenan de lágrimas e invaden mi campo de visión de manera descontrolada, mientras lucho con el ardor que mis jadeos irregulares causan en mi pecho, y  se mezclan con los gritos de ayuda que pide la niña y, entonces, entró en pánico.

 

—¡¿Quien es usted?!, ¡¿Por qué me encierra aquí?!, ¡¿Dónde están mis padres?! —grite la niña con desesperación y mi ceño se frunció ante la confusión.

 

Mi rostro se encontró de lleno con mi madrina. 

 

—¡¿Qué le hicieron a mis padres?! 

 

—Para saber esa pequeña información tendrías que volver de donde saliste y créeme que no querrás verlos sin vida —masculló con malicia, sosteniéndole el rostro con fuerza mientras la niña chillaba horrorizada y contuve la respiración.

 

—¡No es cierto, no es cierto! ¡Mientes, mis padres no están muertos, mientes!

 

—Sí lo están —dice con dureza, —Esperaba más de una Castle como ella pero, cómo vez, resultó ser toda una cobarde igual que tú, pequeña mocosa. Espero y no me des problemas mientras Raign busca que hacer contigo, todavía no encuentro una explicación  lógica para que aún te dejara con vida. 

 

—Lo peor que pudo hacer —gruñó con odio entre sollozos —porque cuando logré salir de aquí, acabaré con cada centímetro de ustedes y aunque eso me cueste la vida.

 

—Eso lo dudo, mocosa —musita, con suficiencia la mujer.

 

Mi corazón late con fuerza.

 

—Aunque borres mis recuerdos, buscare la forma de regresar y habrán querido no haber nacido. 

 



Massiel29

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En el texto hay: lobos, brujas, vampiros

Editado: 08.11.2019

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