En El Cuerpo De Mi Asesina

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CAPITULO 3 (FINGIENDO MI DOLOR)

Me acerqué despacio, los tacones hacían mucho ruido, quería correr a abrazarlo y decirle que todo estaba bien; pero su mirada indiferente me hizo recordad que él estaba viendo a Laura no a mí, y le dije al guardia yo lo atiendo; buenas tardes señor supongo que usted es Joaquín el esposo de Leticia, el me miró y se le ilumino el rostro y preguntó ¿está aquí? ¿Se quedó tiempo extra? Era tan doloroso tener que responderle, noté que estaba muy asustado y de alguna forma sintió que le diría que si. Tragué saliva y le dije; no ella se fue a casa a noche de madrugada, Joaquín volvió a ponerse muy serio y triste y me preguntó ¿puedo hablar con su supervisor Juan? Yo mire a Juan y le grite: Juan el señor quiere hablar contigo! De alguna forma quería saber qué cara ponía al ver que era mi esposo, con qué cara le diría que me dejó violada ahí a medio camino, Juan se acercó con su clásico estilo de galán, cuando le dije es el esposo de Leticia y quiere preguntarte que paso a noche con ella, porque no llegó a dormir.

Para mi sorpresa Juan actuó tan despreocupado y dijo no se, anoche se fue a la misma hora y yo me quede un poco más tarde.

Yo quería gritarle y estaba a punto de decirle que Juan me había llevado; pero pensé, eso se supone que no lo supe y la cosas podrían empeorar, puesto que no he escogido mi cuerpo, Juan puso la mano en el hombro de Joaquín y dijo no se preocupe mi amigo a de andar por ahí y se dio la vuelta, yo miré a mi esposo muy preocupado y me acerqué y acaricié su cara diciendo no se preocupe ella está bien, él me quitó la mano y me dijo; algo está mal ella nunca había hecho esto, iré a la policía, yo lo miré muy decidido y pensé que mientras no entierre mi cuerpo no era prudente llamar a la policía y le dije debería esperar un poco, mejor investigue en hospitales la policía le va a pedir que pasen unas horas mejor, búsquela donde crea que pueda estar necesitando comunicarse.

Joaquín me miró de nuevo con decepción y me dijo ¿era su amiga? Yo le respondí que si, por favor si la ve dígale que los niños están preocupados y que si esto es por lo que le dije de la cocina, que me perdone; pero que regrese, me tiene muy preocupado yo le tome la mano y le dije consolándolo prometo que se lo diré.

Joaquín se fue, un día antes discutimos un poco porque era muy desordenado con la cocina y yo llegaba tan cansada, cosas que en este momento me parecían tan tontas, era doloroso verlo irse preocupado por su esposa y no poderle decir que su esposa ahora era yo.

Alcancé a Juan y le pregunté por que le mintió, Juan me dijo porque yo fui el ultimo que la vio y no quiero problemas, lo tomé de la camisa y le dije ¿le hiciste algo? Cálmate celosa y me puso un asqueroso beso tú eres la única, pero como Laura se hubiera derretido con eso tuve que fingir que me gustaba, el día avanzaba y yo pedí permiso para irme temprano a conseguir las cosas para el cadáver cuando Sofía se acercó y me pregunto ¿disculpe usted hablo con el marido de Leticia?

Yo al mire quería abrazarla y decirle de todas ella era la única que me creería pero el lugar no era el indicado y hasta no saber que me había pasado no podía hablar con nadie, recordé que Laura la odiaba así que con mucha tristeza tuve que maltratarla, la mire con odio y le dije ¡MIS ASUNTOS Y CON QUIEN HABLE NO SON DE TU INCUMBENCIA! regresa a tu lugar, ella me miró con mucho odio, era doloroso que mi amiga me viera así; pero no era yo o al menos no ante sus ojos, se llegó la hora de comida y fui a checar para irme, cuando noté que en el comedor no se hablaba de otra cosa que no fuera de la visita de mi marido, escuché varias teorías; que iban desde que lo había abandonado, hasta que me había quedado en un hotel esperando a Juan, muchas decían que a lo mejor me había ido a tomar; pero mis amigas decían que les parecía muy raro, que saliendo irían a mi casa para saber qué había pasado .

Mis amigas, me dolía mucho verlas así y yo sin poder decir nada y mi cuerpo esperándome para ser enterrado, chequé mi salida y me fui.

Entré al automóvil de Laura y revolví sus cosas, encontré su cartera con bastante efectivo, manejé hasta una ferretería y compre una pala, después en otra tienda bolsas negras; conseguí todo en diferentes puntos y esperé a que anocheciera, estacioné el auto lejos y camine por la orilla del canal, esperando que nadie me viera llegué a la tapia que estaba bastante escondida y revisé que no hubiera nadie, mi corazón latía a mil por hora, me sentía nerviosa cualquier persona me podía atrapar; pero no me llevé el auto para no levantar sospechas, busqué un lugar bueno y escondido, comencé a cavar, mi ropa se llenó de tierra, cavé durante unas horas en cada paleada mi corazón estallaba de miedo y aun no podía creer lo que estaba haciendo, enterrando mi propio cuerpo, terminé de cavar y fui por mi cuerpo le quité algunas cosas como recuerdo, lo envolví con mucho cuidado y le quite el dije donde tenía la foto de mis dos pequeños, el llanto me traicionó, me abracé y preguntaba ¿por qué? El destino era tan malo que se estaba llevando mi cuerpo frente a mis ojos, quería pensar que estaba soñando; verme ahí muerta, casi putrefacta ya no era la que yo fui, la envolví entre sollozos, la puse en las bolsas negras y la arrastré al agujero la metí con cuidado y dije una oración. No pensé nunca que así sería mi entierro; siempre había imaginado una despedida hermosa, al lado de mis familiares y amigos cercanos, me imaginé una vida tan hermosa que ahora se estaba acabando en esa tapia oscura, me limpie las lágrimas y empecé a rellenarlo en cada palazo decía esta por Joaquín, esta por mi hija Melisa, esta por mi hijo Carlos y así, una por cada persona de mi familia; tapé todo y arrastré los pedazos de ramas, tapé la tierra removida era tan triste que ni siquiera una cruz podía ponerme, tomé las cosas y las aventé al canal no quería pruebas de lo que hice, me quité los tacones y caminé descalza, pensando cómo me vengaría de Juan, cuando las luces de una patrulla me iluminaron y con una voz de mando dijeron; usted la mujer llena de tierra deténgase lento, deje en el suelo lo que tiene en la mano, era tan tonta "me habían atrapado"



Ángel Medina

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En el texto hay: amor y magia, reencarnaciones

Editado: 05.04.2018

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