En El Cuerpo De Mi Asesina

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CAPITULO 11 (TESTIGO)

Un policía me tomó de las muñecas y me puso las esposas, mi marido estaba confundido, el detective me decía mis derechos todo estaba pasando muy rápido, mi marido me miraba con decepción y le dijo al detective ¿cómo está tan seguro? Cisneros le dijo hay un testigo varias evidencias que la acusan, tiene que comparecer; pero en este momento ella es la principal sospechosa, él miraba con mucha decepción y tristeza, Cisneros dijo ella sabía lo que era la piedra que Leticia se tragó, el me miró y dijo ¿es verdad eso? Yo estaba llorando quería consolarlo nunca había visto a mi marido tan decepcionado de mí, y le dije si; pero es justo lo que quería decirte, mi marido gritó furioso ¿así que esa era tu historia? Hacerme creer una historia inventada por ti para ocultar lo que le hiciste a mi esposa, yo gritaba déjame explicarte, el me empezó a gritar enojado ¡sabes lo que has hecho! ¡dejaste a mis hijos sin su madre! y ahora no sé cómo explicarles ellos no lo comprenden aun, mi hija pequeña cada noche me pide que le diga como es el cielo donde está su madre y mi hijo no deja de lamentarse porque tiene tan mala suerte, mataste a mi familia, mataste al amor de mi vida, mi Leticia era una mujer buena ¿que te hizo para que le arrebataras la vida? Yo estaba llorando no me dejaba hablar, Cisneros trataba de calmarlo, un policía me tomó de las esposas, me agachó la cabeza y me hizo caminar.

Mi esposo seguía gritándome que le dijera el por qué, me di la vuelta y le dije, ojala me hubieras dejado explicarte todo; pero el policía me sacó de manera violenta y me subió a una patrulla, Cisneros se quedó hablando con mi esposo y hacia señas como indicándole a donde me llevarían, mi mundo estaba destruido jamás había visto a mi esposo así, tenía que entender que sus palabras eran del mismo amor que me tenía y la incomprensión de tener frente a él, a mi asesina.

Cisneros se subió a la patrulla y le pregunté de que testigo habla, el me hizo seña de que me callara, diciendo todo lo que diga puede ser usado en su contra; espere a que lleguemos a la estación y si tiene un abogado vaya pensando en llamarlo.

Cuando llegamos, me bajaron como si fuera el asesino más peligroso, me empujaron por un pasillo y me hicieron darles varios de mis datos, tomaron mis huellas y fotografías y pasé todo un proceso, la noche comenzaba, pasaron varias horas de hojas, papeleos, esperas con diferentes policías, cada uno me trataba cada vez peor, me sentaron en una celda pequeñita, donde dijeron debía esperar al detective Cisneros para un interrogatorio, entonces pregunté para que tanto papeleo, ellos dijeron que eran cosas de rutina; pero que la entrevista con Cisneros era la que decidiría a donde me mandarían después de todo eso, era una injustica aun ni si quiera me decían el por qué me tenían y ya me habían adelantado buena parte del proceso, le dije quiero un abogado, él dijo que eso lo decidía Cisneros, a estas alturas ya me veía y me sentía presa; pero como avisarle a Sofía, cuando de pronto se abrió la puerta y un policía entró por mí y me llevó por un pasillo hasta una oficina pequeña ahí estaba Cisneros, era como en una película, una mesa de madera, una luz tenue, un folder con evidencias, Cisneros tomaba café, como todo un caballero se levantó cuando entré y me ofreció sentarme, le pidió al policía que me quitara las esposas y me ofreció un café; pero yo no quería. Entonces me dijo que me sentara y él lo hizo después de mi, tomó su café dio un sorbo diciendo, supongo que ya se dio cuenta que es muy en serio lo del arresto, yo lo mire y le dije dudo mucho que tantos policías se prestaran para que todo fuera un juego, quiero a mi abogado, el sonrió y me dijo, tranquila aun no llegamos a esa parte de la película, que le parece si primero le digo la opciones que tengo para cuando llegue su abogado le diga lo que le ofrecí, yo lo interrumpí que le parece si primero me dice quién es el testigo que según usted me señalo, él sonrió diciendo todo a su tiempo, lo primero es que debo decirle que me sorprendió mucho su forma de hacer las cosas, la verdad es que nunca pensé que una asesina tuviera la sangre fría para hacer lo que hizo usted, entonces le respondí lo que usted piensa que hice yo no he aceptado nada, él sonrió y dijo mira que listilla me salió, verá yo no tenía sospechas sobre usted, hasta que Juan mencionó su odio pasional contra Leticia, él juraba que usted lo amaba y que muchas veces lo amenazó con matar a cualquier mujer en la que el pusiera interés, yo le respondí esa es la perspectiva de él, siempre se sintió indispensable que yo besaba la sombra donde él pisaba, Cisneros se acomodó en la silla tomó café y con un tono sarcástico dijo ¿no es así?

Yo no sabía ni que responder, pensé ¿y si solo le digo la verdad? Podría decirle que hable con el brujo y él le puede contar sobre su conexión psíquica, pero me sonó tan estúpido que preferí continuar, si yo amaba a Juan o no, eso no me hace una asesina, eso mismo pensé yo dijo; pero después me llamo la atención su repentina preocupación por el esposo de Leticia así como de su mejor amiga, y eso que tiene solo soy una mujer solidaria, sin embargo lo que me llamo aún más la atención fue que su amiga Sofía la defendiera de buenas a primeras y la noté muy asombrada cuando vio el pedazo de piedra ahí fue donde comenzó mi sospecha en usted, así que revisando las cámaras del estacionamiento pude notar que usted salió después que Juan en el estacionamiento un tiempo razonable para los hechos, yo lo miré y le dije siempre salgo después que los demás, él bebió de su café si puede ser; pero ahí no acaban las casualidades, Juan asegura que Leticia se fue caminado y que el lugar del ataque fue en un canal, donde un día después usted fue encontrada vagando llena de tierra y según usted con amnesia por un intento de violación con las manos llenas de ampollas.



Ángel Medina

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En el texto hay: amor y magia, reencarnaciones

Editado: 05.04.2018

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