En El Cuerpo De Mi Asesina

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CAPITULO 13 (EN EL CUERPO DE MI ASESINA)

Al ver el amuleto le pregunte: -¡y que harás!, ¿revertir el hechizo?-, el brujo soltó una carcajada y dijo: ¡jamás lo he intentado!, pero supongo que a tu cuerpo anterior ya no le quedan muchas partes buenas, yo lo mire con desagrado su comentario me pareció de mal gusto, el brujo respondió, esto que tengo aquí es la solución a tu problema, pero deberás hablar con la verdad y confesar todo al detective Cisneros, y...¿qué ganaría usted con eso?, El brujo me miro con mucha paciencia y dijo: eso no lo vas saber a veces hay que dar un salto de fe, si te digo la solución le confesaras todo sin dudar, pero quiero ver hasta donde tu podrías confiar en mí.

Yo lo mire con desprecio y el me sonrió diciendo deberías ser más agradecida si no hubiera sido por mí, ¡estarías muerta ahora mismo!, y le respondí enojada: ¡Hubiera preferido la muerte a estar en esta situación tan incómoda!, al menos mi cuerpo se llevó las lágrimas y los comentarios hermosos de mi familia, es increíble que mi asesina me robara también eso. El brujo me miro con decepción diciendo...¡que miserable puede ser una persona que prefiere la muerte en vez de apreciar el regalo de la vida!, tomo su amuleto y lo guardo, está bien si ese es tu deseo estoy de acuerdo, ahora veo que fue un grave error el haber tratado de ayudarte.

Cisneros abrió la puerta y dijo: ¡Espero que ya dejaran arregladas sus diferencias!, el brujo me miro y respondió ¡pregúnteselo a ella! creo que le está gustando el aroma a cárcel, ¡LAURA NO SEA TONTA!, piense en todas mis palabras, en este momento soy más que su amigo, se dio la vuelta y puntualizó, reflexione: "¡LAS PERSONAS SIEMPRE VAN A PODER MANEJAR LA VERDAD!.

Se dio la vuelta y se fue, Cisneros puso el café sobre la mesa y expresó: ¡Supongo que no me hablará de lo que quiso decir el brujo!, lo miré y su actitud era amigable, pero necesitaba pensar y reflexionar mucho, tomé el café y le dí un sorbo, y dirigiéndome a detective... Cisneros dígame la verdad, ¿usted cree que soy una asesina?, él se relajó un poco y dijo: ¡Púes si no lo creyera no la tendría aquí!, eso pensé, pero dígame... ¿realmente es lo que un hombre con su presunta experiencia piensa de mí?. Cisneros cambio su mirada y dijo, sabe Laura, si tuviera que confiar en mi análisis la consideraba inocente pero las pruebas dicen lo contrario y tal vez por eso quiero darle la oportunidad de aclarar todo lo que la está vinculando al caso, sabe muy en el fondo quisiera que no fuera culpable, siento que mi instinto quiere decirme algo pero la única que puede salvarse o condenarse es usted.

Yo lo mire y respire profundo y le dije quisiera decirle muchas cosas pero mi caso es tan difícil que es más mi temor de que me crea loca, Cisneros me miro y con una voz muy sincera me dijo: La verdad es que a veces pueden sucedernos circunstancias increíbles pero como dijo el brujo, la verdad puede ser difícil, pero es la verdad al fin,...la dejaré esta noche dormir en mi oficina, obviamente la vigilará un policía pero si esto no se aclara ya no estará en mis manos.

Detective ¿cómo está el esposo de Leticia y sus hijos? Cisneros hizo una pausa y me dijo: ¡Muy mal!, creo que fue un golpe muy duro saber que usted estaba involucrada, los niños le preguntaban muchas cosas, para las que él no tenía respuestas, pero ¡no la hecho de cabeza!, supongo que en el fondo no quería que los niños supieran que usted es la asesina de su madre, es un golpe muy duro, que él quiso amortiguarles, ¿sabe?, en tantos años aprendo a ver la decepción pero la de ése hombre es demasiada, creo que en poco tiempo usted logró una conexión con ellos, y a pesar de que perdieron a su madre y esposa, en usted encontraron esa calidez que les habían robado, y de alguna forma siento que él no quiere aceptar que usted sea la asesina y esta esperando hasta el último momento para decirlo a los niños, hoy vino, pero lo vi formalizar el arresto con mucha resistencia y para colmo la niña pregunto por usted y su bollito, pude ver como se le partió el corazón, siento que él tal vez la veía con otros ojos, sentía o siente algo por usted.

¿Acaso será cierto?, o sólo lo dirá para que me enternezca y le confiese las cosas, Cisneros era un detective con mucho colmillo, así que le cambie la conversación. ¿Puedo ver a mi amiga Sofía?, por ahora no, ya se acabaron las visitas y no puedo darle preferencias, pero la verdad es que sí tiene algo que decir es momento de hacerlo, ¡piense una vez dictada la sentencia no podrá hacer nada!, es usted una mujer muy atractiva y no creo que quiera perder su vida tras las rejas, perder mi vida, ¡sí usted supiera!, Cisneros me tomo de las manos y dijo: ¡Púes quiero saber!, ¡déjeme ser yo el que maneje la verdad!, la soledad en este caso será muy mala consejera, y si usted es inocente les hace mucha falta a los niños y al esposo de Leticia.

Miles de cosas pasaban por mi mente, no sabía que hacer o decir, Cisneros era un hombre muy inteligente y de alguna forma me estaba haciendo confesar, pero toco un punto muy importante, ¡extraño a mis hijos, a mi esposo, esas tardes de pasear con elotes, hacerles de comer, reír, verlo dormir y despertar... abrazar a mi esposo y decirle que lo amo!, aunque confesara nada me aseguraba recuperar todo eso, mi vida era mi muerte, ya estaba cansada de preguntarme ¿por qué?, el solo pensar que dormiría en la cárcel y que ahora mismo mi esposo estaba llorando por mí, por esta traición que él piensa que le hice y tener que explicarle a los niños lo que pasa, además el tan tonto que es para esas cosas, yo quería salir volando por la puerta y decirle que no era yo, y que seguía ahí con él, pero la verdad era algo tan difícil porque me jugaría el todo por el todo , las palabras del brujo me vinieron a la mente, ¿cuál sería el plan?, ¿para qué querría otro amuleto?, ya bastantes problemas me había causado, Cisneros me noto pensativa y se puso de pié, está bien si no quiere hablarlo no la presionaré, ahí en la gaveta están una cobija y una almohada, que suelo usar cuando me quedo aquí, el sillón es cómodo es donde me siento a pensar, tomo su gabardina y su sombrero y me dijo: ¡vamos para dejarla en mi oficina!, un policía nos siguió, Cisneros le dió instrucciones de no dejarme salir, el policía se sentó y dijo que sí, tomé la cobija y me senté en el sillón, empecé a llorar y le dije detective ¡yo no la mate!, Cisneros le hizo señas al policía de que se saliera y se sentó frente a mí, lo que voy a contarle es algo que no es fácil de comprender pero ya no quiero éste infierno necesito decirle que sucedió esa noche, Cisneros me miro y se acomodó de nuevo, yo estaba nerviosa no sabía como empezar, lo miré y volví la vista al suelo y le dije: -Esa tarde Juan se propasó con Leticia pensando que ella sentía algo por él, fue un acto tan vergonzoso que sabía que si lo acusaba lo metería en problemas, al final del turno le pidió disculpas, ella le creyó pero él insistía en dar más explicaciones y la hizo perder el camión especial, era muy noche y no había forma de que ella se fuera a casa, él le ofreció llevarla como disculpa a sus actos y ella accedió por no molestar a su marido que trabajaba temprano, le dijo que sí a Juan, él la llevo pero en cierto punto del camino se desvió hasta el canal y ahí su mirada cambio y se podía sentir su perversión en el aire, intentó seducirla pero como no quiso hacerlo, él le pegó, ella gritó, eso lo excitó y la violó, la bajo de su vehículo, la golpeó y amenazó con matarla si decía algo, la dejó golpeada, violada y amenazada en medio de la noche, ella caminaba llorando asustada y muy lastimada pensado que su vida ya no sería la misma, pensando como le diría a su esposo, como ocultaría ese acto tan asqueroso, un auto le hecho la luz, ella pensó que la ayudarían pero no fue así, del auto bajo Laura enojada su rostro era el del mismo demonio y no prestaba atención a las palabras de auxilio, pensado que le había quitado a juan se puso loca, Leticia apenas y podía moverse, esa tarde había habado con un brujo que le advirtió sobre todo esto y le dio un amuleto que debía romper si le pasaba algo, Laura la lastimó, ya no recuerdo bien, y la lanzo al agua, (Cisneros me tomo de la mano estaba sorprendido), cuando Leticia cayó al agua estaba fría, sabía muy fea, a excremento, trataba de mantenerse a flote, pero era un agua muy turbia y con lodo, la corriente era fuerte en el fondo, podía ver como Laura se alejaba lentamente y como en cada salida a tomar aire le era más difícil tomar el control, el aire le faltaba y no había de donde agarrase en esa parte ya no había luz y solo le quedaba tratar de no quedarse en el fondo, no podía ver por la desesperación de la falta de aire, la hacía aferrase a la vida pero su cuerpo ya no le respondía el amuleto pego en su boca y lo alcanzo a morder, sintió como se reventó y como un líquido sabor a menta entró en su boca ella lo tragó junto con un poco de agua lodosa, ahora que lo pienso el pedazo roto se le atoro en la garganta, ¡el agua brillo azul y ya no supo más¡...



Ángel Medina

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En el texto hay: amor y magia, reencarnaciones

Editado: 05.04.2018

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