En esta vida no

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CAPÍTULO 4

Tres días habían pasado desde que Damián aceptó el dinero que le ofrecí para ayudarlo,no quería aceptar de vuelta porque me alegraba verlo menos preocupado. Ahora nuestra amistad era un hecho él podía confiar en mí y sé que yo en él pero jamás le diría mucho de mi vida, era lo mejor aún no hablábamos de lo ocurrido con mi madre ya que hablar frente a Gaby no era adecuado los niños a esa edad parecen grabadoras que aprenden todo.

Por otro lado las cosas en casa estaban peor que nunca Rafael fue despedido al descubrir que bebía en horas laborales,no entendía cómo era que se convirtió tan irresponsable faltaba menos de dos meses para que naciera el bebé y no tenían nada mi cuñada no le hablaba,mi madre le decía que era una egoísta por presionarlo pero mi madre no parece recordar que los gastos de niños pequeños son mucho. Mire como Gaby dormía en una pequeña colchoneta que tenía gracias a el señor Martínez ya que le había contado lo ocurrido con Damián así que no se opuso que tuviera a la bebé aquí siempre y cuando cumpliera con mi trabajo.

- ¡perdón por llegar tarde!.- La voz de Damián me sobresalta, cuando entra a la papelería. Sonreí automáticamente faltaban cinco minutos para cerrar pero no importaba.

- No te preocupes, está bien.- dije con sinceridad. Él intentó sonreír pero solo me dió una mueca para después rodear el mostrador y tomar en sus brazos a Gaby sin decir nada,le di un beso en la cabecita y coloque en el hombro de Damián la pañalera.

- Gracias por cuidar de Gaby,ella es muy feliz por venir pero...mi madre salió del hospital ayer así que ya podrá cuidar de ella. - Hablo de repente Damián dejándome sorprendida con la noticia,en los pocos días que puede cuidar de Gaby fue lo más hermoso ya que era lo único que me hacía sentirme útil y ahora no la volvería a ver.

- Entiendo no te preocupes me da gusto que tu madre está bien y tú hermanito ya también.

- Fue niña. - respondió sonriendo.

- Oh,que bonito,pero es enserio si algún día necesitas que cuide de ella no dudes en decírmelo. -Dije con la voz entrecortada,intenté ocultar mis ganas de llorar mientras buscaba mi bolso Damian  solo me observaba atentamente.Cuando el señor Martínez llegó me despedí de él y salí en compañía de Damián y Gaby.

- No llores Camila,yo te agradezco mucho por cuidar de Gaby. -asentí con la cabeza mientras limpiaba mis lágrimas.

- Te llevaré a tu casa.

-No muchas gracias yo me iré caminando​, no quiero interrumpir tu camino y tampoco quiero tener problemas con mi mamá nuevamente. - Dije sin pensar.

- Camila,no me digas eso yo te llevaré y respecto a lo de tu madre te dejaré una calle antes ahora vamos...

Cerré los ojos para no sentir dolor,desde que Rafael discutió con Alicia las cenas son incómodas más cuando mi madre empieza con sus comentarios. Como ahora que Alicia

- No te preguntaré más veces Camila, ¿quien es ese imbécil?.- Dijo Rafael apretando con más fuerza mi brazo, observé a mi madre y su mirada de satisfacción al ver a mi hermano maltratarme me destrozó una vez más.

- Es un taxista, antes trabajó para el señor Cáceres como su chófer ahí lo conocí pero no tengo amistad con él ni nada por el estilo,solo me dolía la pierna y creí que venir en taxi sería menos doloroso.- mentí y comencé a llorar por negar a mi único amigo. Mi hermano me observó con pena para después soltarme.

- Deja de llorar espero que con esto aprendas que tienes prohibido ver a cualquier idiota . - asentí con la cabeza mientras miraba como mi madre me fulminaba con la mirada,se que quería que Rafael me golpeara y lo consiguió. Camine hasta mi habitación me sentía muy mal negué a mi amigo,no volvería a ver a Gaby,mi madre gozaba que Rafael me golpeara y ahora me dolía el brazo por la fuerza con la que me tomo. Al día siguiente no pude ver a Damián solo me envió un mensaje en el cual me informo que Gaby lloro cuando salió sin ella ya que se habla acostumbrado...

DICIEMBRE 2011

Los días eran una tortura, diciembre era el mes que mi  madre se convertía en compradora compulsiva más ahora que a la familia se agregaron dos hermosas princesas Catalina hija de mi cuñada y mi hermano y Andrea hija de mi adorada hermana Ángela. Lo malo de la llegada de mis sobrinas es que mis hermanos son inútiles e irresistibles,no quiere decir que yo sea toda eficiente pero Rafael no trabajaba aún y Ángela ahora sí necesitaba a mi madre porque no sabe ni cambiar un pañal. Me siento física y psicológicamente agotada en casa tengo que arreglar todo en las noches ya que si no es así mi madre se altera y aunque lleva días sin golpearme no quiero llevarle la contraria para después antes de sufrir las consecuencias antes de tiempo ya que en la papelería las cosas están mal incluso ya no está llegando mercancía nueva eso me preocupa mucho ya que tengo miedo de quedar sin trabajo. Alejó esos pensamientos definitivamente  con tantos gastos no quisiera que pasara. Me pongo a hacer cuentas de las pocas ganancias de la mañana.



Natsumi_Moon

Editado: 30.11.2018

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