En silencio

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Capítulo 15

Evelyn creyó que nunca llegaría a Guadalajara, no después de haber perdido el vuelo con Alex. ¡Si tan sólo él supiera lo que ha hecho para llegar al hotel! Ha tenido que estar en stand-by unas horas para encontrar lugar en un vuelo y llegar hasta acá le parecía una misión imposible estando en el aeropuerto de Toluca. Pero finalmente estaba aquí, en el lobby esperando por su llave, su teléfono ha muerto y ni siquiera ha tenido oportunidad de decirle a Alex que ha llegado. 

 

—¿Evelyn? 

 

Luis Carlos simplemente no podía creerlo, tenía en frente a la leyenda, a la misma Evelyn que ha atormentado a su mejor amigo los últimos años. 

 

—Así es, ¿cómo has estado Luis?

 

Se aproximó a ella para abrazarla cortamente, sentía que no había cambiado nada, sólo se ha dejado crecer el cabello pero seguía idéntica. 

 

—Bien, ahmm realmente no pensé que vinieras. No estuviste en el jet con nosotros.

—Llegué demasiado tarde. Perdí el vuelo y bueno, aquí estoy. Supongo que Alex ya se fue, ¿cierto?

—Sí, pruebas de sonido, ya sabes...

—En realidad no. —Responde Evelyn, tomando la llave de su habitación cuando la recepcionista se la dejó sobre la barra—. Pero, ¿puedo irme contigo al teatro? Sólo dejaré mis cosas en la habitación. ¿Te veo aquí en quince?

 

Luis asintió con la cabeza, mirándola caminar hacia el elevador. Realmente no podía creerlo, sabía que Alejandro se iba a poner bastante contento en cuanto la viera, si tan sólo Evelyn supiera que Alex se la pasó la mayoría del tiempo cabizbajo en el jet, pensando en que jamás volvería a verla. Y ahora que estaba aquí, Luis Carlos no podía esperar para ser testigo de tan emotivo reencuentro. 

 

Mientras tanto en el piso veinte, Evelyn cerraba la puerta después de que el botones le trajera su equipaje, la habitación que Alejandro reservó para ella era bastante bonita. La vista por el ventanal... Se quedaría toda la noche mirando si tan sólo no tuviera que irse.

Después de haber pasado rápidamente al baño para mirarse al espejo y acicalarse velozmente, bajó de nuevo para encontrarse con Luis Carlos en el lobby, quien estaba acompañado por una mujer rubia que, por lo que le ha contado Alejandro, suponía que era su esposa. Una mujer bastante diferente a la morocha Elisa, ¡cómo era la vida! Evelyn siempre creyó que Elisa y Luis terminarían casados, viviendo su «felices por siempre» que tanto predicaban, ahora Luis caminaba junto a su esposa y Elisa está comprometida con alguien más en CDMX, ironías de la vida. 

 

—Por cierto, déjame presentarte a...

—Anna. —Se apresura a decir Evelyn, mirando a Luis Carlos, esperando a que le siguiera el juego. No quería que su esposa supiera de su identidad—. Soy una vieja amiga.

—Ah... ¡Mucho gusto! Soy Paola. 

 

Dejaron las presentaciones y cordialidades a un lado cuando le avisaron a Luis que el auto ya los estaba esperando para llevarlos al Teatro Vivian Blumenthal. Él le dio el paso a Evelyn y tomó la mano de Paola, aún no entendía porque Evelyn estaba actuando de esa manera.
 

Sin embargo, ella tenía sus razones, seguramente que Paola y Lorena son buenas amigas, no quería que nadie más se enterara que ella estaba aquí, sólo Luis Carlos y Alex y era todo. No tenía por qué dar más información que le trajera más problemas a Alejandro. 

 

—Es raro, conozco casi a todos los amigos de Alex y Luis. Pero a ti... ¿De dónde los conoces? —Cuestiona Paola.

—Es una larga historia, tenemos amigos en común, muy viejos amigos.

—¿En verdad?

—Así es. Realmente teníamos bastante sin vernos.

—Varios años, una eternidad diría yo. —Replica Luis, mirando a Evelyn—. Anna estuvo viviendo fuera de México, por eso no la conocías amor. 

 

Paola miró una vez más a Evelyn, curiosa, cuestionó:

 

—¿En verdad? ¿A qué te dedicas?

—Sí, yo... —Evelyn miró a Luis Carlos, sonriendo traviesa—. Soy contadora, como tu esposo. Quizás sólo estoy de regreso para robarle su empleo en el equipo de Alex Mena. 

 

Luis Carlos le siguió el juego, por esta noche Evelyn se ha convertido en Anna, una contadora que radicó en Barcelona, amante de los bolos y el vino tinto. De alguna u otra forma le intrigaba saber qué tanto se traía ella entre manos, o cómo iba a terminar todo esto. Sabía que Alex no iba a dar un paso atrás respecto al divorcio y se mantenía curioso con lo que Evelyn pensara al respecto, debido a la presencia de Paola, no pudo platicar bien con ella de ese tema en particular. 
 

—Te tengo una sorpresa       



AnnieGz

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En el texto hay: amor, reencuentro, musica

Editado: 02.08.2019

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