En Tus Manos

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CAPÍTULO 22

 

 

Mis padres y Neil lucen bastante contentos de que Zury esté aquí. Se supone que yo también debería estarlo, y es que no hablamos de cualquier persona, ¡Es mi mejor amiga! Pero por algún motivo no puedo lucir tan contentos como ellos.

Otra que anda feliz es Dani. No ha parado de decir que ama su regalo y que Zury si sabe lo que a ella le gusta.

Gracias, entendí la indirecta.

Por otro lado el que tampoco luce muy contento por la llegada de Zury es Elías, mantiene un semblante neutral, poco habitual en él. Roger por su lado no saca sus ojos de las tetas de Zury y Beth con Cam permanecen en un mundo ajeno a este.

Solo hace falta que llegue Watch.

Todo está situación se vuelve aun peor cuando nos sentamos en la mesa para cenar. Zury al lado de Elías. Él luce como si quisiera apuñalarse con su propio tenedor.

Siento que mi pierna es apretada bajo la mesa, echo un vistazo y es la mano de Neil que permanece en ella. Lo miro y luce curioso. Por supuesto, Neil tampoco es estúpido y es obvio que se dio cuenta que algo no va bien entre Zury y yo.

Trato de tranquilizarlo con una sonrisa falsa, su expresión no me dice nada, así que mi truco de sonrisita linda no funciono.

—Esto estuvo buenísimo —alaba Elías—. Como siempre.

Miro su plato y está casi completo, pero menos mal nadie dice nada.

—Continúen sin mí, ya vuelvo.

—¿Estas bien, Elías? —Cuestiona mamá.

—Sí, no es nada importante. Continúen comiendo.

Él se retira de la mesa y quiero ir tras él, pero Zury se me adelanta.

—Iré a ver que esté bien.

Ella sabe que él está prácticamente huyendo de ella, entonces, ¿Por qué va tras él? Las cosas no terminaron muy bien entre ellos y que Zury quiera hablar con él justo ahora, me parece pésima idea.

—Después de cenar, ¿Viene la torta, mamá?

La pregunta de Cam les hace sonreír a todos y disimula un poco la tensión que hubo ahora con Elías.

Un plato casi se me cae de las manos cuando lo intentaba llevar a la cocina, Neil se apresura a llegar a mí y preguntarme si me encuentro bien.

Claro que no lo estoy.

Elías y Zury ya llevan algo de tiempo en algún lugar de la casa de seguro queriendo matarse entre ellos. Me preocupan.

—¿Me dirás que te carga tan preocupada?

—Estoy bien.

Quita los platos de mis manos y los lleva hasta el fregadero.

—No me mientas.

Voy hasta el abrazándolo por su cintura.

—Hay problemas entre Zury y Elías. Me preocupan.

Cuando sus ojos marrones me miran, me lleno de tranquilidad y cuando me besa, siento paz.

—Hablaremos después.

Vamos de nuevo hasta la sala donde mamá se ve muy contenta prendiendo las velitas del pastel de Dani. Mi hermana luce muy contenta para alguien que no quería saber nada de reuniones ni cumpleaños.

Mis mejores amigos ya se encontraban en la sala, ambos lucían serios, pero intentaban disimularlo y lo agradecía porque lo último que quiero es que ambos terminen peleando en medio del cumpleaños de mi hermana.

Todos cantamos a toda voz el cumpleaños a Dani y aplaudimos con fuerza al terminar. Dani se queja cuando la abrazamos y también al ver que el pastel dice France, sé que lo odia, por eso lo sugerí.

Tomo un poco de pastel y voy hacia el jardín, Hudson mueve su gran cola al verme. A este grandulón no le he dedicado suficiente tiempo, pero estoy siempre acordándome de él aunque no creo que me extrañe mucho cuando Cam se pasa todo el día sobre.

—Yo también traía algo para Hudson.

Dani extiende el pedazo de torta que trae en sus manos y Hudson no duda en comérsela.

—Hudson es como un barril sin fondo.

Ambas reímos.

—No estuvo tan mal.

No puedo evitar reír aún más fuerte porque luce de verdad avergonzada. Esta niña aunque no lo quiera aceptar adoró esta reunión.

—No me mientas, France. Te vi reír y disfrutar bastante con toda esa cuerda de locos que están allá adentro.



YariiTorrez

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En el texto hay: amor, romance, pasion

Editado: 24.11.2019

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