Enamorada del idiota

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26 . "Solo déjame dormir"

Ryan.

Si algún día alguien le preguntaba que era la cosa más difícil que le había tocado hacer, el respondería sin dudar que subir cinco pisos por escalera con Camila dormida o inconciente o muerta sobre él. Si subir la compra ya era dificil que no sería llevar a una mujer, una mujer que además de todo estaba suave y calentita y se amoldaba a él como si estuviera hecha a su medida.

Le agradeció a Dios por octava vez que fuera tan tarde y no hubiera nadie en los pasillos, porque lo último que quería era parecer una especie de secuestrador o tener que responder a las preguntas que a alguien se le ocurriera hacerle. Ya era suficiente el tener que contestar el porqué su esposa vivía en su mismo edificio con otro hombre.

Cuando por fin llegó a la puerta de su apartamento, sentía que los pulmones le ardían, así que empleó 15 segundos en recuperar el aire y luego hizo una maniobra muy extraña para sacar las llaves de sus bolsillos.

Entró apresuradamente en su casa y llevó el cuerpo inerte de Camila a la cama, más para liberarse del peso que por galantería.

La observó un segundo hasta que cayó en cuenta de que no la había visto comer nada, intentó despertarla pero al parecer, se había dejado a Camila en algún lugar en el camino y había cargado con cualquier cosa sin vida.

Hizo un último esfuerzo por despertarla pero la única muestra de vezvque recibió fue un leve suspiro y algo que sonó como "solo dejame dormir" pero de lo que Ryan no estaba muy seguro.

Decidió dejarla en paste ir a buscar algo de comer para él, que si tenía mucha hambre. Dejaría que Camila despertara cuando quisiera.

Se preparó un sándwich que comió sin prisa, con la esperanza de que Camila despertara y lo acompañara, pero no sucedió, ella continuaba dormida como un bebé. Tras terminar de comer se metió al baño a darse una ducha, salió qu oil nace minutos después listo para irse a la cama.

Se sentó un rato en el balcón a dejar fluir sus pensamientos. A pocos metros de allí, Camila estaba durmiendo en su cama y era la primera vez que en esa cama dormía una mujer que no fuera Judith. Quiza fuera estúpido pero el no podía dejar de sentirse un poco raro.

Era muy probable que cualquier hombre en su condición estuviera en esos momentos en la cama haciendo el amor con ella, o intentándolo, porque ella no parecía tener intenciones de despertar jamás. El caso era que, mientras esa hermosa mujer estaba en su cama, él estaba ahí afuera gastando el tiempo en pensar en su ex, que ya no tenía nada que buscar ni en su casa, ni en su cama, ni en sus pensamientos.

Volvió a la habitación, Camila continuaba igual como la había dejado, que no eran en las mejores condiciones, debía admitir. Así que se dispuso a acomodarla, ya las 2:15 A.M. si no había despertado no lo haría ya.

Comenzó por quitarle las botas y se encontró con unos pequeños pies de uñas pintadas de rosa. Sonrió al verlo, esos pies no se parecían en nada a la chica que tenía al frente. Continuó con su ropa, lo cual fue notablemente más difícil, no era sencillo desvestir a un muerto. Al final Camila quedó tendida en su cama en ropa interior ¡Y que ropa interior! Ryan se sintió un poco raro parado allí mirándola como si fuera un trozo de pastel, lo cual er a irónico porque ya la había visto desnuda.

Al final decidió que por el bien de su salud mental necesitaba cubrirla con algo. Así que buscó entre sus cosas hasta encontrar una camiseta que le sería perfecta para dormir, lo más probable era que le llegara hasta lad rodillas. Mejor.

Vistió a Camila como pudo y dio una última vuelta por la casa. Estaba retrasando algo tan sencillo como irse a la cama con una mujer con la que ya había tenido sexo anteriormente. Por no mencionar que era su "novia".

Con una sonrisa boba en la cara al recordar los sucesos del día, fue en dirección a su habitación y se metió en la cama. Lo más curioso de todo fue que pese a retrasaron tanto, cayó rendido tan pronto su cabeza tocó la almohada.



Chris Urbano

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En el texto hay: chica ruda, humor

Editado: 17.08.2018

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