Enamorada del mejor amigo de mi hermano (editando)

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Capitulo 13: Casi beso

Semanas después

Hoy era el evento que había preparado el papá de Julieta sin olvidar empresas de todo el país, el cual estuvo organizado por Julieta, Roberta, yo y varios asesores de eventos, este evento beneficiaba a todas las casas hogares que apadrinaban las diferentes empresas, esta era la principal razón por la que con David apenas habíamos hablado y desde aquella salida con Alan, David prácticamente se alejo de mi y en tres ocasiones me escribió solo para pedirme favores

─chicas esta noche será nuestra ─exclamo Julieta emocionada mientras se veía en el espejo

─vas a ir con Alan, cierto ─Roberta me miro y asentí

─no le has preguntado a David con quien ira ─Julieta se puso a nuestro lado y negué

─ ¿qué tienes? ─dijeron las dos y negué

─chicas que hermosas están ─exclamo mi mamá entrando a mi habitación

─usted no se queda atrás señora Margaret, le luce súper bien ese vestido ─Julieta se acerco a mi mamá para acariciar su abultada barriga

─ya llegaron sus galanes ─murmuro mi mamá y me miro─. También llego Alan, cariño

─ya bajamos ─murmure mientras mi mamá de nuevo se dirigía a salir de mi habitación, me acerque al espejo y sonreí

─segura te encuentras bien ─pregunto Roberta acercándose a mí y posando sus manos en mi hombro

─estoy bien, vamos ─ordene y juntas nos encaminamos a las gradas.

Cuando llegamos con Alan al lugar donde era el evento, tomo mi mano y no la soltaba, a mi me incomodaba porque no me gustaba que me cojan la mano o bueno me incomodaba que sea él, el que me coja la mano

─Adara ─dijo una voz detrás de mí por lo que volteé, di un pequeño suspiro y sonreí

─David buenas noches ─salude y de pronto vi a quien tenía al lado por lo que solo la mire

─te presento a mi amiga Paulina ─presento  y ella extendió su mano

─un gusto Adara ─sonrió incomoda Paulina

─el gusto es mío Paulina  ─ sonreí y estrechamos las manos

─ Alan ─se presento mi acompañante y saludo a David, luego a Paulina

─nos vemos luego ─murmure mientras dentro de mí estaba una revolución decepcionada, después de todo tenía ligera esperanza de que no llegara con ella

Fuimos a las mesas destinadas y todo iba de maravilla, habían empezado con la recaudación haciendo una subasta

─ya regreso ─le susurre a Alan mientras me levantaba

─te acompaño ─sugirió y negué inmediatamente

─voy al tocador nomas ─murmure y asintió.

Cuando llegue al tocador estaba paulina mirándose en el espejo, por lo que tome aire y saque un brillo labial para arreglar mi maquillaje

─no te ilusiones con David ─soltó ella interrumpiendo mi momento de arreglar mi maquillaje

─no me he ilusionado, es el mejor amigo de mi hermano ─respondí y se rio

─el está enamorado de mí, acaso te lo tengo que recordar ─murmuro ella y negué sonriendo

─si me ha dicho querida Paulina y no te preocupes que no necesitas recordármelo, lo tengo bien claro ─dije mientras tomaba una capsula del frasco de pastillas

─es mío ─siguió y solté una risita burlona

─bien esta, o sea hello, es mi amigo o acaso no te crees tan suficiente y piensas que puedo quitártelo, se supone que debes confiar en tus instintos ─guiñe un ojo el cual claramente lo vio porque me estaba mirando a través del espejo

─sabes cuantas veces lo he rechazado ─soltó ella y negué riendo, definitivamente tenía otro concepto de ella pero ese buen concepto había quedado ahí, ahora mostraba como en realidad era   

─no me importa saber ─respondí restando importancia y me tomo del brazo bruscamente

─puedo decirle ahorita mismo que si ─sentencio y me reí, lo estaba celando o no se creía lo suficiente para David

─acaso piensas que te lo voy a quitar, por favor por mi puedes decirle ahorita, mañana o cuando se te pegue la regalada gana ─me solté de su brazo bruscamente y antes de salir la voltee a ver─. Cuídalo de otras no de mi, el me ve como su hermana, adiós

Estaba sentada en la oscuridad de la desolada playa mientras mis ojos se tornaban llorosos, el evento era en un lugar cerca de la playa por lo que a las personas le llamo la atención y asistieron. Había venido aquí porque a pesar de que estos días he sido demasiado fuerte, en realidad era que no lo era por eso era más pesado para mí, la semana cargada de desilusiones, exámenes, tratamientos, sentimientos y resolver problemas familiares

─aquí estas ─llego David a mi lado y se sentó

─si ─murmure mientras seguía mirando la oscura playa

─ ¿qué tienes? ─pregunto y yo negué

─nada ─respondí y él me miro con los ojos entrecerrados

─pequeña mentirosa ─dijo el─. Estuve ocupado estas semanas y por eso no te he respondido pero como soy tu súper amigo cuéntame que tienes

<< Si claro ocupado y solo me escribía cuando le convenía o le interesaba algo que esté a mi alcance >> pensé

─no tengo nada ─ asegure mientras intentaba no llorar, últimamente me encontraba sensible

─no tienes nada y quieres llorar ─inquirió y me abrazo, en esos momentos necesitaba eso pero como no quería decirle a nadie eso me estaba consumiendo, entonces decidí hablar



Nathaly

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En el texto hay: primer amor, apuestas

Editado: 26.09.2019

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