Enamorada del mejor amigo de mi hermano (editando)

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Capitulo 31: Enterándome de la verdad y huyendo de él

Días  después

Mi semestre estaba ganado, con David no llegamos a conversar mucho porque mis tíos se empeñaron en que teníamos que acompañarlo en la sala y que no teníamos que estar en la habitación, acompañe a David a defender su tesis y luego empezaría los planes de la graduación, mi decisión estaba en que si viajaría a Francia y mi papeleo había comenzado apenas acepte la oferta, nadie lo sabía y eso era mejor. Hoy había quedado de salir con Armando, debido a una pequeña apuesta, no le había dicho a David pero lo que no contaba es que me encontraría con Armando y Paulina

 ─Armando ─salude al verlo e inmediatamente se levanto inmediatamente y me dio un beso en  la mejilla

─te vez hermosa ─halago y apreté mis labios

─no, para nada ─murmure y negó

─eres una hermosura ─ me sentí intimidada

─para que me has citado aquí ─pregunte para ir directo al grano y sin rodeos, después de todo la salida había sido una escusa porque no había mencionado a Paulina

─Paulina ─salude sonriendo al verla enojada por no tomarle atención

─estoy bien gracias ─me reí

─sabes yo le confesé a David que me gustabas y sin embargo a él le valió madres ─pronuncio Armando mientras trataba de tocarme el rostro por lo que me recosté un poco y no comprendía a que venía eso─. Incluso a Gastón le empezaste a gustar

<<Genial, ahora todos quieren contigo Adara>> me dije

─ya y eso a que viene ─respondí para que hable sin titubeos y Armando poso su mano encima de la mía y saque de inmediato mi mano

─viene a que… que él te aparto de mi Adara ─dijo y me aguante la risa

─si Adara no te hagas la tonta, él te aparto de tu gran amor Armando y tu apartaste a David de mi ─dijo Paulina en un tono de dolida y mi cabeza era un completo caos

─discúlpame por lo que les voy a decir, pero que se fumaron ─ apreté mis labios para no reír y él me miro

─estas con David ─confirmo Paulina y asentí dudosa

─ ¿café?─pregunto Armando y asentí mientras él llamo al mesero mire a Paulina

─y eso a ustedes que les importa  ─espete aun sin comprender y se rieron─. Es mi relación y no quiero que ustedes opinen

─viene a que pues queremos ayudarte a abrir los ojos ─musito Paulina  y arque una ceja

─ok ─dije sin tomarle importancia y armando me miro de nuevo

─luego de que le confesé eso David se echo a reír y dijo: apostemos ─ esa palabra hizo que una corriente recorra por todo mi cuerpo, por lo que me interese en lo que me estaba diciendo

─ ¿y cuál es la apuesta? ─murmure y la mesera nos interrumpió dejando los cafés

─la apuesta es que íbamos a ver quién te enamoraba, es decir él o yo ─ me reí

─dime como sucedió ─soné exigente

─después de que me dijo apostemos acepte, David se burlaba de ti, de lo conservadora que eras y decía que el solo amaba a Dani ─ dentro de mí, mi corazón empezó a rehusarse a ante descabellada idea de imaginarme a él diciendo esas palabras

─esto es una burla cierto, porque tu jamás me escribías, no entiendo como era eso de el enamoramiento cuando no sabías que yo andaba con él ─reclame tratando de deducir que si se hubiese dado la apuesta el me hubiese escrito y el negó

─yo no me podia acordar de aquella apuesta porque yo estaba alcoholizado aquel dia, pero con los días vinieron los recuerdos y luego me entero por Paulina que el idiota de David me gano ya que me contacto, me dijo que él y tu ya andaban ─dijo algo dolido─. Y él todo lo tengo de David se quedo contigo, jugando con tus sentimientos con eso también mintiéndote y lo peor aquí es que te hace daño, y ahora todos los días esta de exigente porque quiere que le pague los 1000 dólares que concordamos

La mesa se quedo en silencio, yo tratando de procesar aquella información y paulina dedicándome una sonrisa triunfal, no decía nada más que solo darle sorbos al café, estaba mal, quería llorar y llorar pero no lo haría frente a estos dos entonces  Armando siguió

─finge estar enamorado de ti, finge que te ama cuando aun ama a Dani o quizás sigue enamorado de esta ─señalando esto último a Paulina, con cada palabra pronunciada, me desmoronaba más, cada palabra dolía y quemaba con si dentro de mi estuviera una llamarada consumiendo cada recuerdo vivido con David  

─yo lo sabia ─dije mintiendo y armando sonrió irónico

─eres una grandísima mentirosa, que no te das cuenta que eres un juego para él ─reclamo alterada Paulina ─. Trate de advertirte y eres una estúpida enamorada y sigues aquí de ilusa

─con permiso no los seguiré escuchando, confió plenamente en David y el ya me había contado esto, no me interesa si me creen o no ─dije antes de salir apresuradamente de la cafetería.

Tome un taxi y al subir le dije mi destino al taxista y apague mi teléfono. Decir que estaba dolida era poco a lo que en ese momento estaba sintiendo, era cierto lo que decía Paulina fui una completa ilusa creyendo en algo que jamás llegaría a sentir David. Lo amaba y mucho, mi primer amor, no podia odiarlo y sabia que para sanar no iba a estar nada sencillo



Nathaly

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En el texto hay: primer amor, apuestas

Editado: 16.10.2019

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