Encrucijada: vivir o morir

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Capítulo 14 Angel Caido


 

A la mañana siguiente, después de desayunar, se dirigieron al estudio, ya estando sentados los 4 nuevamente, Gabriel dijo -en que me quedé?-

-En que Haniel y tu deseaban estar cercas y desear, no es algo que esté escrito en su naturaleza…- Contestó Seren. 

-Por Isis!- exclamó Lena, y Seren se enrojeció de pena.

-Esta bien Lena, de algún modo siento que ustedes deben saber mi historia, y el que pongan tanta atención, me da la sensación de que pueden llegar a comprender el porqué se cruzaron nuestros caminos- al decir esto, Lena recordó las palabras de Ondina, escuchar su historia, ahora se sentía tan llena de curiosidad como los hermanos.

Lena asintió con la cabeza y Gabriel prosiguio - no sabíamos que tan lejos nos llevaría lo que sentíamos, a decir verdad, éramos como dos niños que solo se dejan llevar sin temor, explorando algo desconocido, pero agradable cada vez más que llegabamos a otro nivel, es decir la intensidad-. Suspiro. 

-En cierta ocasión se nos asignó nuevamente juntos, ya que nos dimos cuenta de un asentamiento de Ostrogodos en número considerable - los chicos sintieron un vuelco en el corazón-, fuimos Haniel y yo al frente, nos reforzamos para poder contener, no era algo que no pudiéramos manejar, simplemente estrategia, como ángeles no pensamos en nuestro bienestar, solo actuamos y llegamos a término la misión, si se nos es arrebatada la vida en combate, es un privilegio al servir con Isis, para ello fuimos creados.-

-Es decir, que los ángeles son creados, sin sentimientos, solo dispuestos a obedecer?- Dijo Sigurd. 

-Así es- respondió Gabriel. 

-y como es que Isis los crea?- comento Seren. 

-Somos producto de su bondad, venimos de la luz y del aliento de Isis, los mortales le dicen “milagro”- contestó. 

Obviamente Seren hizo la mueca de que no encajaba su relato con el, Gabriel al presentarse con ellos era un ente, que era capaz de desvanecerse o hacerse invisible, y ahí estaba el capitán materializado como cualquier ser humano.

-Comprendo tus dudas, déjame proseguir y entenderás - Seren asintió y Gabriel continuo- al desplegarnos frente al enemigo, Haniel estaba a mi pendiente y yo al de ella, en batalla somos capaces de materializarnos como ahora me ven y usamos nuestras armaduras- Gabriel apuntó la suya y un pequeño destello de nostalgia se coló en su mirada- los Ostrogodos, eligieron atacar un solo frente y mandaron un poco más de fuerzas al de Haniel, en medio de la batalla, Haniel comenzó a tener dificultades, yo elegí recoger a mis guerreros e ir al Apoyo de Haniel, no busque una estrategia, no lo pensé, no medi, solo quería salvarla y dude de su propia capacidad y la consecuencia fue fatal. Al descuidar mi flanco, aparecio otro batallón que estaba escondido y se desplazó, cuando quisimos dar alcance, ya habían arrasado con algunas aldeas, fueron totalmente brutales, ni siquiera los bebés se salvaron… - trago saliva al ver la cara de horror de los chicos al hacerles recordar su propia tragedia - No había justificación, no había forma de recuperar las vidas inocentes, nuestros batallones no entendían el como se había generado la situación, Haniel y yo, lo sabíamos exactamente, todo era producto de ese sentimiento y asumirlo frente a Isis, sería la parte más difícil…-

-Te expulsó???, Mi madre te expulsó de su presencia???- preguntó Lena. 

-Fuimos convocados por Isis, al estar frente a ella, requerimos ser totalmente honestos, al final de cuentas ella conocía nuestro corazón y nuestro pensamiento, pero elegimos,,, así es,,, elegimos decir la verdad, al darnos cuenta de esto, sabíamos que habíamos corrompido nuestra naturaleza, como ya lo dije, nosotros somos creados para obedecer únicamente, pero nos aventuramos a ceder, a sentir, a desear, no había justificación; así que sabíamos el castigo, rogamos para que la tomara a ella y yo asumir el castigo por los dos, Isis la tomo como ángel a su cuidado y a mi, me envió a la tierra, sin posibilidad de regresar a la casa santa y sin utilizar nuevamente la armadura - el capitán, miró. La vitrina de cristal con una mirada de nostalgia y tristeza- en definitiva, fue misericordiosa, podría haber sido peor- dijo en un hilo de voz.

-Estas diciendo que eran los encargados de custodiar nuestra isla y por un amorío se les fue de las manos y permitieron el sacrificio de nuestro pueblo? - gruñó Sigurd y se puso en pie de un salto. 

Las chicas permanecieron inmóviles, tratando de encajar todas las piezas. 

Los 3 chicos estaban atónitos, el mismo amor había causado la muerte de sus padres, de su aldea completa, los responsables de custodiar permitieron que aquellos seres malignos llegarán y les arrebataran todo lo que amaban. 

El capitán solo bajó la mirada, se sentía avergonzado y se veía dolor en su semblante. 

-Lo.. Lo siento- dijo en una súplica ahogada. 

-Lo sientes!!... De qué estás hablando?, era tu trabajo y lo hiciste mal por estar detrás de una… - intervino Lena - Calla Sigurd!!!, no te atrevas, alguna vez te ahs enamorado?, alguna vez?, ninguno de los 3 hemos experimentado ese sentimiento, no podemos juzgar al capitán, él ya a sido juzgado y por lo hechos, él fue separado de lo que más ama, despojado de su orgullo y desterrado de la casa Santa, el ya recibió su merecido… - Lena miró al capitán con los ojos llorosos, apartó la mirada y salió de la habitación, le siguió Seren quien sollozaba en silencio, Sigurd se quedó parado, inerte, reaccionó, le dio una mirada de desprecio al capitán y salió de la oficina dejándolo solo.



Veronica Gutierrez

Editado: 23.07.2019

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