Enfermizas Obsesiones

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Capítulo 12

Max.*

Salí de la habitación yendo a la de Isabel, ese bastardo dijo que no iba a tardar tanto, pero de aquí a que se tomó la molestia de darle a mamá su primer orgasmo se me fue la maldita hora.
Quité la llave de la puerta y entre, antes de que despertará tomé sus cosas, al parecer tiene el sueño pesado, lo agradezco no quisiera que escucha gemir al idiota de Jack quien no tiene cuidado, sigo sin comprender porque actúa así a la hora del sexo, no sé, yo lo veo diferente, es igual a Jackson, por mi parte tengo otros planes.
Me le quede mirando, me acerque y la tomé en mis brazos logrando que despierte un poco.

— ¿Max?, ¿Qué pasa?, ¿Dónde están mamá y papá? — Preguntó moviéndose un poco.

No le respondí solo me encogí en los hombros y salí una vez más de la habitación, camine por el pasillo hasta llegar al inicio de las escaleras, bajé notando que Jack y mamá ya están ahí, mamá se ve tan... En shock, no la culpo, lo estaría si mi hijo me acabará de violar, no es que me importe mucho el tema, es solo que si Jack la quiere está bien, es su decisión, así como la mía es Isabel.

— Nos iremos de viaje, tú vendrás conmigo y mamá se irá con Jack. — Explique mirándola.

— ¿Y papá? — Dijo mirándonos a todos.

— Está muerto. — Informó Jack sin problema.

Hubo silencio, mamá está tan sorprendida que posiblemente no cabe de la felicidad, el problema es que se liberó de Jackson más no de Jack.

— ¿Es verdad Max?, ¿Papá murió? — Susurró llorando.

Alcé una ceja, vaya, me enferma ver que derrama lágrimas por un bastardo como Jackson, basura, si, así le podemos llamar adecuadamente.

— Si. — Dije sin más.

Salí de la casa yendo al auto, subí a Isabel en el copiloto y subí sus maletas en la parte de atrás, subí y mire a Jack quien mantiene una sonrisa notoria en su rostro. Aquí es cuando nos separamos hermano, espero hayas aprendido a sobrevivir porque en realidad me necesitas bastante.

Empecé a conducir mientras Isabel solo está aún pensando en el hecho de que Jackson se murió, creo que debería dejar eso, después de todo los muertos no regresan por más que llores por ellos, no volverás a verlo, es parte de la existencia de la vida.

— ¿A dónde iremos? — Dijo limpiando su rostro.

— Compré una casa, tenemos que viajar bastante, nos estaremos quedando en hoteles. — Avise sonriendo.

Bajo la cabeza y me dió un asentimiento.

— Quiero irme con mi madre Max. — Dijo de repente.

Apreté la mandíbula un poco.

— No, ella estará con Jack, tú debes estar conmigo. — Dije molesto.

Soltó un suspiro y solo mantuvo su mirada en la carretera mientras llego al próximo hotel, ya es de noche y el hecho de haberla despertado solo hará que mañana se sienta muy cansada...

Isabel.*

Estoy consternada, me acabo de enterar que papá murió, Max me ha traído con él, estamos a solas... Cuando eso pasa Max es... No sé cómo explicarlo, me toca de una extraña manera, Jack nunca hizo eso y me alegro, creo que él si me ve como su hermana todo lo contrario a Max.
Antes era lindo, comprensivo, un chico amable que siempre me cuidaba, aunque admito que también estaba mal, pero no sabía que los hermanos no se podían besar en la boca y él siempre lo ha hecho sin importar nada ni nadie, ni siquiera yo.

El auto se detuvo frente a un hotel, se ve lindo, limpio, amplio. Bajo y caminó a mi puerta, la abrí ayudándome a bajar. Me mantuvo cerca de él mientras caminamos.

— Sé que te gustará, es grande, he venido un par de veces. — Dijo dándome una sonrisa.

No dije nada, seguro ha venido con chicas, conociendo como son, Jack llevaba chicas de su escuela a la casa, las besaba descaradamente en el sofá, llegue a verlos un par de veces... Aunque a Max nunca lo ví hacer algo como eso.
Al parecer hacia muecas mientras pensaba ya que Max soltó una débil risa, se detuvo, tomó mi mentón y bajo su mano a mi cintura abrazandome a él.

— Tranquila cariño, llevó guardandome todo este tiempo solo para ti. — Susurró suave.

No comprendí mucho, me quedé rígida cuando sus labios tocaron los míos, no respondí, solo espere a que terminara.
Se separó y se me quedó mirando, demostrando lo mucho que le molesta la idea de que no corresponda como le agrada.
Retomamos el paso hasta llegar, el encargado le dió la llave de una habitación luego de pagar y avisar que nos iríamos temprano.
Fuimos a la habitación, está algo pequeña y solo hay una cama.

— Vamos acuéstate. — Pidió llevándome a ella.

Lo hice, se me quedo mirando y su mano acarició mi pierna, subió un poco, cerré los ojos con fuerza y deje de sentir su mano.
Se inclinó, sentí su aliento cerca de mí, presiono sus labios con los míos dejando un beso corto.

— Descansa. — Dijo sin más dándose la vuelta.

Se dirigió al sofá que está en la habitación y se sentó en el mirando directamente a la puerta... Parece que no va a dormir.
Me giré dándole la espalda y solo me puse a pensar en cómo estará mamá, seguramente muy mal por él hecho de que papá murió y que ahora nuestra familia está dividida, no entiendo el porqué o que fue lo que en verdad ha sucedido... Y pensar que deseaba que mi cumpleaños fuera especial...

Jack.*

Tomé a mamá de la mano para que camine al auto pero se niega, eso me hace enfadar.

— Vamos, camina maldita sea... De todos modos no tienes nada me escuchas, Jackson está muerto, Max e Isabel de han ido. Tus padres están muertos, estás sola. — Grité enfadado queriendo que entienda que soy lo único que tiene ahora.

Soltó un sollozo, iba a retirar sus lágrimas pero cuando menos lo pensé estrelló su mano contra mi rostro. Me quedé rígido sin saber cómo reaccionar, acaba de golpearme.

— Soy tu madre, no te atrevas hablarme de esa manera. — Dijo retirando sus lágrimas ella misma.

Apreté la mandíbula, me acerque a ella tomándola de los hombros, la estrelle contra el auto logrando que suelte un jadeó. Sin pensarlo estrellé mi mano contra su rostro dándole una fuerte bofetada.
Sujete sus mejillas con firmeza e hice que me mirara.



Margarita Barraza

Editado: 18.08.2019

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