Enfermizas Obsesiones

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Capítulo 44


Una semana después del nacimiento.*
Max.*

Me quedo en la mesa esperando a que se dignen a venir a darme algo de comer o al menos una razón para no continuar aburrido.
Los chicos llegaron a lo que los observé con obviedad esperando a que me dijeran que demonios ha pasado con mi mujer e hijo, obviamente ya debió haber nacido así que quiero saber cómo están, espero no haya fallas de nada en ellos y que estén muy bien.
Aunque estaban algo extraños, uno de ellos extendió un par sobres los cuales abrí con rapidez y emoción, ya quiero conocer a mi pequeño.

Saqué la fotografía, me le quede mirando un momento... Es rubio, bueno no es pelinegro como su padre pero no se parece mucho a su madre así que seguramente de cerca ha de ver increíble. Le di la vuelta a la foto y sonreí al ver el nombre que escogió para él.

— El pequeño Michael... Michael Miller. — Dije con orgullo levantando la vista hacia los idiotas quienes estaban pálidos.

— ¿Qué demonios les pasa?, Deberían estar muy felices, mi bebé ya nació, dejaré que lo vean. — Dije mostrando la fotografía.

Se quedaron en silencio lo que me obligó hacer un sonido con mis labios, sus ojos se abrieron de inmediato.

— Que hermoso bebé. — Dijo uno mirando a los otros.

— Cierto, increíble, se parece a usted señor. — Dijo otro con cierto nerviosismo.

Baje la fotografía y la guarde en mi bolsillo.

— No tienen que halagar a mi bebé, seguro él sabe que es increíble y perfecto como su padre. — Dije sin más encogiéndome en los hombros.

Me recargue en la mesa pensando en el futuro, en la fotografía tiene los ojos cerrados pero me imagino que son tan bellos como los de Isabel.

— Señor Max. — Me llamó uno de ellos.

Salí de mis pensamientos y los observé a los tres esperando saber el porqué actúan de esa manera tan tonta e infantil que no logro comprender.

— No sabemos cómo decirle esto... Verá la fotografía que tomaron... Fue desde un orfanato... Al parecer... Su mujer dejó al bebé ahí... Para que sea adoptado. — Explicó poniéndose de pie poco a poco.

Cuando lo hicieron por completo se alejaron de mí. Saqué la fotografía mirándola de cerca... ¿Isabel dejó a nuestro hijo sólo así?, ¿Lo abandonó?, ¿Porqué demonios hizo algo como eso? Maldición no puedo creer que de verdad lo haya hecho es la cosa más estúpida, demonios también es mi hijo, debió haberme preguntado... No, su obligación como mi mujer era que me esperara y que cuidara a mi hijo en lo que yo salía.

— ¿Cómo iba a saber ella que ibas a salir Max? — Dijo la voz en mi cabeza.

Apreté los puños y estrellé uno contra la mesa con bastante fuerza.
Aún así, no tenía el derecho de solo abandonar a nuestro bebé, no sé quién demonios va a terminar llevándoselo, hay demasiada gente mala, se los dije, no solo yo soy el único que ha matado a tantas personas.

— No puedes salir aún, ¿Que harás? — Cuestionó la voz en mi cabeza.

Me senté y lleve mis manos a mi cabello jalando un poco de él, no puedo hacer nada si no tengo las posibilidades de salir e ir por Isabel y nuestro hijo para ser nosotros, sus padres biológicos quien lo cuiden y den la educación que necesita.

— ¿Crees que lo adopten rápido?, Puedes tener oportunidad de que no, hay niños que se quedan ahí mucho tiempo. — Dijo haciendo me quedé pensando.

Posiblemente haya razón en sus palabras, podría pasar el tiempo y Michael no podría ser adoptado dándome la oportunidad de ir por él y reclamarlo, después de todo es mío...

Jack.*

Sonrió en lo que abrazo a las dos chicas policías con las cuales he estado más de una vez y al mismo tiempo, el sexo es lo que me motiva a estar aquí.
Un tipo se sentó frente a nosotros a lo que hice una mueca esperando la razón del porque invade mi espacio cuando estoy a punto de tener sexo con ellas.

— ¿Qué quieres?, Estoy muy ocupado. — Dije con obviedad girandome a mirar a la chica a mi derecha.

Tomé su mentón y me acerque pegando sus labios con los míos, siguió mi beso a lo que sonreí en medio de esté y subí mi mano a su pecho apretando su seno derecho. 
Me separé un poco de ella y pase mi lengua por sus labios.

— Traje la fotografía de su hijo. — Dijo de repente.

Alcé una ceja y solté a la chica mirándolo, me recargue en la mesa esperando a que me diera la fotografía.
Me entrego un sobre, tenía el nombre de mi hijo en él.

— El pequeño Zack... Zack Miller, será tan guapo y caliente como su padre. — Dijo abriéndolo y sacando la fotografía.

Esta se encontraba boca bajo, la acomode y fruncí el ceño de inmediato, la deje caer sobre la mesa haciendo que todos miren al bebé ese.

— Esa cosa que no es mía, te has equivocado. Mírame soy Jack Miller no Max Miller... ¿Es su hijo verdad?, ¿Dónde está el mío? — Grité enfadado lanzando la mesa a un lado.

Una de ellas tomó la fotografía para que no cayera al suelo pero no le di importancia. Lo tomé la camisa y lo acerque a mí un poco.

— Ese no es mi hijo. — Dije apretando la mandíbula.

— Si lo es señor... El hijo de su hermano es rubio. — Dijo intentando que lo suelte.

Negué, lo deje caer al suelo de golpe y me di la vuelta, camine hacia la mujer que había tomado la fotografía y la examine de cerca una vez más.

— No, no se parece en nada a mí... Esos bastardos malditos me engañaron, se atrevió a follarse a Ana cuando le dije que le amaba... ¿Cómo se atreve?, Voy a matarlo cuando salga de aquí iré a buscarlo a dónde quiera que esté. — Dije sumamente enojado.

Destroce la fotografía y deje caer los pedazos al suelo, pase por un lado de ellas chicas yendo a mi celda, no estoy de humor para soportar más idioteces, suficiente con saber que ese maldito tocó a Ana y me hizo creer que tendría un hijo, le cortaré la cabeza...

Espero que les guste.
Gracias por leer.
Voten y comenten.❤️🖤
 



Margarita Barraza

Editado: 18.08.2019

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