Entre lo Bueno y lo Malo- Bilogia Mala Conducta 1

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2- Escape del Infierno

-Te estan esperando en la magistral

Me sentia en shock. Algunas de las chicas que habian asistidos a citas “pautadas por los jefes” habian terminado gravemente heridas, con secuelas y mal realmente. En nuestro trabajo podemos elegir con quien acostarnos, es como un plomero: solo el elige si destapar o no esa tuberia. Si el cliente era simpatico y te gusta su sonrisa, o si simplemente expira dinero y eso es lo suficientemente atrayente para ti, solo destapas esa tuberia. Pero cuando el taxista particular deja de seguir su propia ruta para trabajar bajo un mandato, simplemente no es igual: dejas de elegir tu ruta y vas hacia donde te dirigen. Eso era lo que actualmente me ocurria.

 

Mire sin hablar a Rami. Sus pomulos altos, y ese color que lo hace destacar entre una multitud como un lindo hindu, musculos que denotan su tiempo cargando sacos en el Puerto al ser adolescente y que desarrollaron un cuerpo fenomenal pero que, al mirar esos ojos cafes suyos, puedes sentirte segura de que todo pasara, porque es la calma en medio de la tormenta, el hermano mayor que esta ahi para curar tu rodilla herida.

 

Solo espero joderme unicamente una rodilla.

 

Los jefes dieron la orden a Rami que “Ira fuera preparada con su mejor atuendo para ser presentada ante un muy buen amigo de la casa”. Ese argumento me ponia los pelos de punta.

Entre a mi closet donde habia una sillita con un espejo y maquillaje por doquier, rodeado de zapatos de plataforma, escarcha y plumas, elegi no mi mejor atuendo, realmente el mas sencillo que encontre, no queria parecer tan emocionada cuando realmente solo estaba esperando que las horas pasaran rapido y no despertar al dia siguiente con un moreton en alguna zona visible. La carne golpeada no vende.

El traje era de dos piezas, un corset muy ajustado de color gris plomo y una maxifalda a juego que dejaba ver una muy entrada linea de mi pierna palida, deje mis rulos rojos en su estado natural y, por obligacion, rellene de rojo pasion mis labios, no coloque perfume ni adornos, ni siquiera un poco de escarcha para brillar como cuando estoy en tarima.

Uno de los chicos de seguridad se coloco a mi lado para escoltarme hasta La Magistral, como era conocido el salon VIP del Eden Club’s, donde estaban cubiculos personales con camas y paredes de terciopelo negro, ademas de un tubo de striptease en medio de la habitacion. Las conozco bien, son mi habitat, pero esta noche me sentia mas insegura que nunca, algo me decia que no iba a salir bien librada de esta.

Dirigiendome a la zona central de La Magistral, donde se encuentra la barra detras de una docena de asientos y una pasarela para nosotras en el medio, vi un grupo de 6 personas. Note a los 3 propietarios del lugar en medio de risas y miradas morbosas y no pude evitar sentirme aterrada. Las otras personas me daban la espalda pero pude notar que eran tres hombres.

-Aqui esta, La Diosa de Fuego –Dijo el baboso de Nick, tal vez, el mas pervertido de los tres –Acercate Ira, aqui los caballeros estan ansiosos por conocerte.

Agarre aire y me prepare

-Buenas Noches- dije con la cabeza baja, sin creerme lo suficientemente fuerte como para mirarlos a las caras

-Crei que eras mas fiera- Dijo una voz despectiva, me sono a adulto mayor asi que mire a quien pertenecia y, sin equivocarme, me encontre con los ojos oscuros mas arrugados y sucios que he visto. Su mirada emanaba morbosidad y cosas malas hechas con gusto a pesonas que tal vez no lo merecian.

Todos rieron, y eso me dio una chance de dar un paso hacia atras, permitiendome ver por primera vez al hombre a mi izquierda. El no se reia, en realidad me miraba como si fuera un perro con sarna.

Mucho mas alto que mi 1,60cm y con una tez clara pero un tanto tocada por el sol, ademas de tener el cabello oscuro un tanto descuidado que le daba un aire salvaje, labios grandes y ojos verde oscuro que me examinaban con molestia como si mi presencia le molestara tanto como a mi misma

-Creeme, Tomas, es una verdadera fierecilla – Me “alabo” Steban, otro lamebotas de los socios sucios del Eden, solo faltaba que el callado Ricardo hablara de lo rico que brincaba y hasta donde me lo podia tragar para que la venta del producto-osea yo- terminara.

-Ira, tomate algo con nosotros, te parece bien ir a buscarnos tu misma las bebidas?- Dijo el otro hombre que estaba del otro lado del viejo sucio que me miraba los senos y se pasaba la lengua por los labios. NECESITO UNAS LINEAS fue mi pensamiento instantaneo y recorde que en el brasier traia un poco, solo necesitaba acercarme a la barra y que no me miraran mucho, ya que a los jefes no les gustaba que vieran que la mercancia realmente no deseaba estar presente al momento de tirarnos viejos arrugados como pasas y con exceso de pastillas azules en su sistema.

Me acerque a la barra luego de servir de mesera de las seis bebidas escogidas por los “caballeros”- 3 cervezas para los insulsos, 2 whiskeys dobles para el abuelo y su compadrito y un vodka en las rocas para el que me mira como si diera asco- y mi bebida personal –tequila sunset bien cargado, pues necesitaba fuerzas para lo que venia-.

Mientras Felipe, el barman, atendia dichos pedidos, me acerque al otro lado de la barra y, donde no me vieran, tome una tarjeta con el nombre del lugar he hice una linda, larga y gruesa linea de coca, agarre un pitillo he inhale por el orificio izquierdo hasta la mitad de la linea, luego, con el lado derecho, hice lo propio hasta que no quedo ni rastros del polvo blanco.



sadinthemoon

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En el texto hay: prostibulo, sexo y drogas, amor tristeza

Editado: 13.10.2018

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