Entre Reinos ©

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Capítulo 3

Capítulo 3


Una semana después

El aire era pesado en el departamento, no sabría con exactitud cómo explicar, algo complicado y raro.
En definitivo, no estaba en mis planes irme, pero, era una posibilidad.

Ya no quería estar en este lugar, me estaba volviendo loca, estar sola, en definitivo no es la mejor manera, no tener a nadie con quién conversar, era soportar todo yo, no dejar salir aquellas palabras, me ahogaban, y realmente no sé, si sea buena idea.

Estaba cansada de todo.

Una semana. En una semana no había pasado mucho, ocupaba respuestas qué, seguramente nadie me las podría dar.

Respiré con fuerza, soportando de nuevo aquel olor a azufre.

Era asqueroso.

De nuevo volví a ver aquel humo negro,, aquel que se había volvió algo natural para mí, en mis sueños quizá... sólo que está ves era diferente.

— Te quiero a tí Ilana... — Escuché a lo lejos.

— ¿Quién es? — Dije, ya asustada.

Mis ojos estaban pesados, y los párpadeos eran mucho más pesados. No pude contenerme al cerrar mis ojos y caer en una oscuridad.

(••••)

La oscuridad que emanaba aquellos seres llamados Demonios, era realmente fantástico.

La oscuridad era parte de la vida de ellos. La escencia y las escencias que subsionaban de parte de los seres humanos, los volvían mucho más fuertes.

— Necesito un poco de ti, Reina. — Susurraba Rubén.

Una sonrisa canalla apareció sobre sus labios... todo estaba planeado.

Segundos después, el cuerpo de Ilana pareció al frente de él. Esta vez sonrió de verdad.

Ella se encontraba confundida. Veía el lugar y se tapaba la nariz con las manos. Era asqueroso.

— ¿Qué es este lugar? ¿Dónde estoy?

— En mi hogar. — Respondió Rubén.

En el infierno

— Es caliente ¿Tú quién eres?  — El demonio sonrió — Me das miedo — Dijo Ana retrocediendo. Ya que Rubén, tenía los  ojos rojos.— No me hagas nada por favor.

— Mi niña... ¿Por qué dices eso?

— Estoy soñando ¿verdad? Esto es un sueño — Dijo tocándose la cabeza — No te conozco, es... sólo un sueño. Nada de esto es real.

Al menos te tengo cerca.

Ana miró el lugar, el cielo parecía ser negro y todo el lugar igual.

Cerró los ojos fuertemente y deseo estar en otro lugar, no le salió tan fácil.  No lo logro...  Miro un humo negro que la envolvía de nuevo, está vez estando fuera de la vista de Rubén.

No había nadie en aquel lugar, era grande y había un castillo al frente de ella. Estaba confundida.

Miro de lado, habían niños jugando en lo que parecía ser un parque. Los niños la miraron y Ana se asustó.

Los ojos de los niños eran rojos, el corazón empezó a latir rápidamente, quería salir de aquel lugar.

¡Ay Dios mío! ¿Qué hago?

Se dijo a ella misma. 

¿Qué es todo esto? 

Se repitió al punto de querer llorar.

— Pide regresar Ilana.

—¿Quién eres? y ¿Por qué me dices así?

— Ya obtuve lo que quería, debes irte.

—¿Cómo hago eso? — Dijo tocándose el pecho, y con los ojos lagrinosos.

Deseo con todas sus fuerzas irse de aquel lugar.

Volveré a verte — Escucho a lo lejos.

El humo con olor a azufre la envolvió, era caliente y algo doloroso. Ana sentía andar en una especie de nube, al aire. Después sintió caerse en algo duro, supo entonces que había vuelto.

Cuando despertó, respiró con fuerza, el pecho subía y bajaba. Miro a los lados asustada, estaba acostada en el piso.

— ¡Demonios! — Miró la ventana, era de noche. Levantándose rápido, se dio una ducha y salió del departamento dirigiéndose hacia el bar.

(××××××)

Una hora después se encontraba detrás de la barra junto con su amigo de cócteles, alto, musculoso, y un poco femenino. Aquello le agradaba.
No era la única chica que trabaja ahí.
Habían otras, qué, de alguna u otra razón, no les hablaba.

A la mente se le vino el sueño que tuvo en la tarde, intentó recordar algo, pero nada, solo era una laguna.

Pequeños recuerdos se asociaban con algo que veía o simplemente... nada.

No recordaba nada de aquel sueño vivido, y cuando intentaba... un fuerte dolor de cabeza se le atravesaba.

— ¿Quiere algo? Señor. — Le pregunto al que recién se sentaba en la barra sin verlo.

— ¿Sabes preparar un Ruby Black Velvet — Entonces está ves miró al proveniente de esa voz. Esos ojos.

Soltó la cerveza que había tomado segundos antes que era para un señor ya de edad y retrocedió.



BritaniiMenaP

Editado: 01.05.2018

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