Eres mi angel ©

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Capítulo 14

"Alguien que no cree en los milagros no es realista"

<<David Ben-Gurión>>

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- que haces aquí imbécil?-

- eso no te tiene porqué interesar- 

- seguro tiene que ver con ésta niña torpe que cree que me engaña, ¿ porqué no enviaste a una mujer madura al menos?, tal vez me habría confundido.... pero claro... tú y tus misterios no? Esta...mocosa no se parece en nada a amy.

- ¿mocosa? ¿A quien le dices mocosa pedazo de engendro del mal?- fallo a mi promesa interior de no decir nada al respecto, mi lema hace cinco segundos era " que se maten entre ellos " y mi plan era " dejarlos estar "

Hombres! Nunca tomarán en cuenta tu opinión cuando están en guerra entre ellos!

- HASTA QUE AL FIN DEJAS DE FINGIR!- el energúmeno alza los brazos y ríe, como cuando le dicen a alguien que ganó la lotería y parece sorprendido y alegre, no sé, sólo sé que no es normal.

-¿ y si sabías que era yo...porqué rayos no me lo dijiste antes de hacerme fingir ser tú esposa?- 

Las imágenes de ese beso en la plaza ghirardelli regresan a mi, erizando cada parte de mi piel en instantes y se que seguro parezco tomate por la indeseada sensación de calentura que recorre mi cuerpo entero hasta mis mejillas.

- vuelvo en un segundo- desaparezco de su expectante mirada, huyendo hacia el cuarto de baño en su habitación, puesto que estaba abierta y mas accesible para mi escape perfecto de la penosa situación.

Refresco mis mejillas, peino un poco mi cabello, ordeno mi ropa y cuento hasta diez otorrinolaringólogo, que es mi forma de contar para calmarme.

Hecho eso, tomo aire y vuelvo a mi semblante sereno, medio sereno...poco sereno...hago lo que puedo!

Pero algo sucede, sin querer lo juro, tropiezo con lo que parece ser...preservativos usados?

Este cerdo infeliz desagraciado...intolerable y patán...

Y en medio se toda esa verborrea que me echo mentalmente contra él, me doy cuenta de que en realidad no tendría que importarme en lo mas minúsculo del tema.

Que haga lo que se le venga en gana con su golfa, a mi que?...yo ni lo conozco.

- veo que estás entretenida...puedes tirarlos a la basura, a mi amiga se le olvidó hacerlo-  señala el bote de la basura.

Ni loca pienso tocar eso, que asco!

Suspiro e intento contar de nuevo hasta diez otorrinolaringólogo, pero es inutil, ya pasé de los veinte y mi enojo en lugar de bajar aumenta.

- sabes que...? - arquea una ceja y ladea indiferente su cabeza, demostrándome que lo que yo diga, para él no significa nada- eres un ser despreciable- 

Se sienta sobre el sofá pequeño que es para una sola persona y acomoda sobre la mesa de centro sus pies, enciende la televisión y finge ignorarme 

- lo sabía- dice sin importancia y sin mirarme.

- tienes razón, no soy amy...

- también lo sabía- me interrumpe

- si, pero lo que no sabías, es que eres tan banal, soberbio, irrespetuoso y ególatra, que seguramente amy no lo soportó, y prefirió quitarse la vida a seguir soportándote imbécil-

Ya está, se lo dije sin detención.

Mis mejillas de nuevo están rojas y calientes, pero ésta vez por la rabia que siento.

Tomo el pomo de la puerta, dispuesta a salir, sacarle la verdad a natanael de quien es éste sujeto, y alejarme de él, de zachary graham para siempre.

Ya no lo tolero un día más.

Mas antes de que pueda reaccionar, mi pecho golpea en la puerta y algo duro se pega a mi espalda.

- tu... No sabes...nada de mi- susurra en mi cerca de mi oído, siento su respiración en mi cuello y miles de burbujas en mi estómago, estallando en mi interior como si fueran bombas.

- alejate... Inepto- 

Mierda; mi voz sonó ahogada y agitada.

- nunca...vuelvas... - presiona su entrepiernas cerca de mis muslos, sacandome sin previo aviso un sonoro gemido... Y no bromeo al decir que nunca me había pasado eso, fue sin querer, por instinto mas bien...mete su mano abajo de mi suéter y acaricia mi abdomen, y yo...estoy a su merced -...a decir nada que no sepas- concluye dejando un mordisco entre mi oído y mi cuello.

 Y aunque dolió un poco, debo decir que fue en un nivel en extremo excitante.

Intento separarme de él, consiguiendo que de un momento a otro en un movimiento súper rápido me deje de frente a él.

Puedo ver como su mirada echa fuego, pero no de enojo, mas bien de deseo.

Sus ojos están fijos en mis labios, hasta siento que queman, sin ser consiente de lo que puede pasar, remojo con mi lengua mis labios, mordiendo mi labio inferior en el proceso.

- no hagas eso- dice con voz temblorosa.

Tiembla? Es enserio?

Solo por molestarlo repito mi acción anterior.

Grave error.

Me levanta con un brazo y me topa mas a la puerta, mientras que la otra mano la deja a un lado de mi cabeza, intento volver en mi, detenerlo, pero es tan difícil justo ahora, mejor dicho, es imposible.

Su mano hace cierta presión en mis muslos, reprimió un segundo gemido, pero me traiciona el hecho que mi respiración está tan agitada, como si estuviera corriendo un maratón.



Kim Mari

Editado: 16.08.2019

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