Eres mía, Teniente

Tamaño de fuente: - +

CAPÍTULO 9

James

Lo que acaba de pasar fue increíble, jamás en mi vida me había sentido tan bien después de haber tenido sexo con una mujer. Esta vez fue algo diferente, Allison es increíble en la cama, claro que no sólo la quiero por eso, ella es diferente, especial, pero no quiero ir tan rápido con ella, no quiero que se repita la historia de hace algunos años con aquella mujer, definitivamente no lo viviré de nuevo.

En fin, los labios de Allison son tan deseables, son hermosos, toda ella es hermosa, no sé qué es lo que haya vivido ella en el pasado, pero a su tiempo la sabré.

Allison se había quedado dormida, de hecho, es aún más hermosa cuando duerme, la abracé un poco más fuerte, acaricié su hombro haciendo figuras imaginarias sobre él.

-Eres tan hermosa, tierna, dura y frágil a la vez, eres una mujer muy fuerte y admirable sin duda alguna - susurre y deje un beso en su cabeza.

> Fue una gran noche. <

Dije mentalmente mientras seguía haciendo figuras imaginarias en su hombro hasta que me comenzaron a pesar los ojos. Pocos segundos caí en las redes de un muy feliz morfeo.

Al día siguiente....

Allison

Abrí los ojos poco a poco, la luz que se colaba a través de las cortinas de la ventana de mi habitación me hace cerrarlos de nuevo, trate de sentarme en la cama, pero algo me lo impedía, en ese momento una corriente de aire hace que mi cuerpo se erice, abrí mis ojos y me di cuenta de que estoy desnuda, sólo la sábana cubría mi cuerpo, abrí los ojos con sorpresa y espanto, me remuevo en la cama asustada, pero de pronto llegaron a mi mente los recuerdos la de noche anterior, de cierto modo sentí un poco de alivio al recordar lo que pasó ayer.

Sentí como unos fuertes brazos me jalaron de la cintura para pegarme más contra su cuerpo, volteo el rostro y me encuentro con los hermosos ojos de James, los cuales aún están cerrados, su respiración es tranquila.

>Se ve tan hermoso durmiendo. <

Dije mentalmente, admirando el rostro de James, con sus facciones tranquilas.

El sonido de un móvil hace que salga de mis pensamientos, pongo la vista en la mesita de noche que está a mi izquierda y me doy cuenta que es una llamada entrante en mi móvil, con cuidado de no hacer ruido, me trató de escapar del agarre de James, pero parece que él no quiere soltarme incluso me acerca más a su cuerpo.

-James, está sonando mi móvil - le avisé - Suéltame por favor - pedí con seriedad.

-Mmm.... - balbucea - No contestes - dice con los ojos aún cerrados mientras se acomodaba, conmigo aun entre sus brazos.

-Puede ser importante - hable aun seria - Pueden ser mis hijos - excuse.

En ese momento abrió los ojos y sonrió mostrando su blanca dentadura.

-Bien - habla aún con esa hermosa sonrisa.

Estiró el brazo y tomo mi móvil, en el identificador pude ver que es mi querida amiga Alaska.

-Hola amiga - grita muy fuerte que pensé que me quedaría sorda, aleje el dispositivo de mi oído.

-Alaska me dejaras sorda - me queje - ¿Qué pasó? -pregunte.

James me atrae hacia él y envuelve sus brazos alrededor de mi cintura, por encima de la sabana, fue dejando besos húmedos de mi antebrazo a mi hombro. Sonreí por su acción, lo miré y me sonríe juguetón.

-Lo siento nena, pero lo que pasa es que los niños quieren hablar con su madre - dice y escuche los gritos de mis niños al fondo. - Pero antes Cuéntame ¿Cómo te fue con el sexy de James? ¿Si tuviste sexo con él? - pregunta un poco más bajo.

James estaba a un lado de mi por lo que escucho lo que dijo Alaska, y se le formo una amplia sonrisa sobre sus carnosos labios, me sonroje por las preguntas de mi amiga y antes de que dijera otra tontería en doble sentido la interrumpo.

-All por favor deja de preguntar idioteces y pásame a mis hijos. - hable rápido debido a los nervios.

-Bien, pero me tendrás que contar, porque apuesto $400 dólares más a que están en la cama con él en este momento - me sonroje aún más.

> Vaya amiga que tengo <

Mientras me pasaba a los niños James seguía con su camino de besos de mi antebrazo a mi hombro, pero esta vez llegó hasta mi cuello.

-Hola mami, ¿Cuándo vendrás por nosotros? - pregunta Dannia.

-Hola mi vida, en un rato
más mi cielo - le informe - ¿Cómo se la están pasando con su tía Alaska? ¿Se
están portando bien? - pregunte cambiando un poco de tema.

> ¡Por Dios! si James sigue así no podré resistir más y…<

Decidí alejar esos
pensamientos de mi cabeza.



Fergus Espincoric

Editado: 13.06.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar