Eres un cliché

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18: Mi decisión

Al día siguiente comprobé mi celular para ver si Mandy me había llamado. Pero no, sólo había varias llamadas perdidas de Rhett. Ignoré eso y me levanté para alistarme e ir al instituto. Hoy Rhett tenía un partido de fútbol pero no estaba segura si jugaría ya que Cindy estaba delicada.

Con eso en mente, rogué a Dios que nada malo le pasara. Llamé a Mandy antes de subirme a mi Vespa pero no respondía, como se me hacía tarde le envié un mensaje y partí al instituto. Al llegar me encontré con mis amigos cerca de mi casillero.

—¡Eh, cerecita! —dijo Akio abrazándome—. ¿Dónde está tu ardiente novio?

Hice una mueca sin saber qué responder.

Ivy abrió los ojos.

—¿Se pelearon? ¿Qué pasó? ¿Y su cita?

Al instante entre los dos empezaron a bombardearme con preguntas, las cuales no tenía respuesta, por lo que tuve que mentir a mis mejores amigos contándoles una falsa historia de una tonta pelea entre Rhett y yo.

—¿Entonces han terminado? —preguntó Akio con los ojos abiertos—. Pero... era una perfecta pareja. Tú toda pelirroja y él...

Ivy le tiró un golpe en la nuca.

—¡Auch! —gritó Akio mirando mal a Ivy—. Ni siquiera cuando es el penúltimo día de clases puedes dejar de joder.

Ivy hizo puchero.

—¡Los voy a extrañar!

Hice una mueca. Ivy se iría de vacaciones con su familia al Caribe. Sí, increíbles vacaciones. Yo me la pasaría encerrada en mi casa sin saber qué hacer. Akio con sus padres visitarían a su familia en Japón, por lo que era la única de los tres que se quedaba en la ciudad.

Los tres nos abrazamos olvidando el altercado entre Ivy y Akio segundos atrás. Cuando la campana sonó entramos a clases. Ivy nos comentó que Thad no estaría porque había surgido una emergencia con una de sus primas. Supe que era mentira y que estaba acompañando a Rhett por Cindy en el hospital.

Revisé mi celular esperando alguna respuesta de Mandy. Pero vi varios mensajes de Rhett pidiéndome para hablar. Pregunté si era sobre la salud de Cindy, pero él dijo que era por lo otro, así que volví a guardar mi teléfono. No quería hablar ahora sobre eso.

Al llegar a casa y subir a mi habitación encontré el trabajo que debíamos entregar Rhett y yo al día siguiente en Química. Teníamos buenas notas en los exámenes, ya que él me había ayudado, por lo que este trabajo sería una ayuda para sacar un sobresaliente en un curso que nunca pensé sacar eso.

Llamé a Mandy rogando para que Rhett no estuviera a su lado. Al tercer timbrazo, respondió. —Hola cariño, Rhett está preocupado intentado contactarte pero no se puede ir de aquí.

Asentí aunque no me viera. —Mandy —Le respondí a modo de saludo e ignoré lo dijo de Rhett—. ¿Cómo está Cindy?

Ella suspiró —Gracias a Dios ella está bien. La operación resultó muy bien y ahora está descansando. Cuando despertó y le contamos que la ayudaste con la trasfusión de sangre quise agradecértelo personalmente pero no estabas.

Sonreí por lo de Cindy, y solté el aliento que estaba aguantando. —Oh gracias a Dios. ¡Qué buena noticia, Mandy!

Mi corazón empezó a latir rápidamente. La gran pregunta era ¿y ahora qué pasaría? Hice una mueca e iba a hablar para Mandy respondió. —Ay, pequeña, por lo que debes estar pasando... Rhett te quiere mucho, y lo sabes. Sólo... sólo debes esperar y ver qué te depara el futuro sin presionar las cosas. ¿Me oíste? Y fuera lo que fuera, sé feliz.

Las lágrimas me saltaron los ojos y me sobé la nariz antes de responder. —Gracias Mandy. En serio, gracias.

Colgué sin esperar su respuesta.

* * *

Al día siguiente era el último día por lo que no habría clases, solo presentación de trabajos y los exámenes que habíamos dado nos darían los resultados. Cuando entré a Química, esperé ver a Rhett pero no lo veía. Después de cuarenta minutos y cuando la profesora estaba pidiendo los trabajos, Rhett ni siquiera había enviado un mensaje. Cuando fue turno de Rhett y mío para darle a la profesora el dichoso trabajo, ella frunció el ceño. —¿Y el joven Saunders?

Hice una mueca. —No ha venido, tiene una emergencia, profesora. Pero aquí está el trabajo y él también lo hizo, juntos lo hicimos.

La profesora asintió revisando hoja por hoja. Cuando dio la vuelta a la última hoja me miró levantando las cejas sorprendida. —Este trabajo está excelente.

Sonreí agradecida. Al final de todo habíamos hecho un buen trabajo.

Salí del salón satisfecha conmigo misma y luego de recibir mis notas, todas aprobadas por cierto, me dirigí a casa. Mis amigos se habían ido rápidamente porque más tarde era la fiesta de graduación. Y mañana la entrega de diplomas. Estaba decidida a no ir a ninguna. No estaba de ánimos para ir, no después de haberme enterado lo de Cindy y Rhett.



MarieJenn

Editado: 01.03.2019

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