¡ Esa Chica Es Mía !

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Capitulo XXXIII

DANTE

 

Hace un par de días que me vine a una nueva ciudad, un nuevo ambiente, hace un par de días que quisiera tomar el primer autobús e irme donde Allie, solo un par de días me han bastado para saber qué le voy a echar de menos por unas largas semanas hasta que logre ir y visitarla. Las cosas no quedaron muy bien que digamos en el pueblo, después del descubrimiento del arete en el coche que Tadeo y Marisol utilizaron el día de su fuga las cosas se tornaron muy intensas, le pedí a papá una semana para esperar si ocurría algo pero nada paso.

El vecino de Allie aún sigue en estado de coma, no hay más avances que sus movimientos de dedos y nada más, me puso triste el hecho de venirme en un momento tan duro y crucial para mis amigos y la familia de Tadeo, quería estar con ellos, ayudar en lo que pudiera pero no podía hacer nada más con mi nuevo destino, lejos de ellos, lejos de mis amigos, lejos de mi chica. En unos días comenzare en el nuevo instituto donde papá me ha inscrito, será un poco incómodo debido a que llegue a medio año y la verdad, deje viejas rencillas con algunas personas en este lugar.

-Coloca esa caja allí, en la esquina –asiento mientras sigo las órdenes de papá. –Deberías ir y echarle un vistazo a tu nueva habitación, lamento todo el retraso Dan. –niego, nos estábamos hospedando en un hotel debido a que tuvimos problemas con la mudanza y debimos esperar por ella.

-Tranquilo papá ¿Dónde debo ir? –volteo a verle el señala un pasillo junto a unas escaleras.

-Te gustara, lo prometo –sonriente asiento y dejando la caja donde me dijo paso a buscar mi habitación.

Aunque viviré en la ciudad donde nos vinimos años atrás estamos en otra zona, iré al mismo instituto de aquel tiempo, no sé si continuaran todos los de aquel tiempo, espero que no, la verdad es que no quiero cruzarme con una que otra persona, en aquel tiempo estaba experimentado lo que era ser el malo en todo y no hice buenas amistades que digamos, solo una y espero y deseo que aun continúe en esta ciudad para por lo menos no sentirme tan deprimido en mis primeras semanas lejos de los míos.

-¿Y bien? –la voz repentina de papá me hace espabilar y me detengo en el medio de mi nueva habitacion. – ¿Te gusta?

-Sí, es más espaciosa que la antigua, me gusta papá, gracias –volteo a verle, él sonríe.

-Dante, sé que será un poco difícil todo esto, te acostumbraste a vivir con mamá, pero, te prometo que daré lo mejor de mí para que todo salga bien, solo son algunos meses hasta que termines el instituto y vayas a la universidad –asiento, no entrare en discusiones absurdas con papá, no puedo negar que esto no lo deseaba, pero él está intentando hacer las cosas de la mejor manera para mí. –Desempaca tus cosas, iremos a dar una vuelta por la ciudad, ¿Ok?

-Vale papá, y gracias, nuevamente.

Aquel asiente y sonriendo termina de dejarme solo en mi nueva habitacion, observo las persianas azules y la ventana grande que está detrás de ella, mi antigua habitacion era un poco sombría y no entraba mucha iluminación que digamos pero a esta le entran los rayos del sol, tiene una cama grande, mi armario y un escritorio para colocar mi portátil. Hubiera deseado tener la tv acá en mi habitacion para pasar ratos jugando video juegos pero me tocara instalarlo en la sala.

El repentino vibrar de mi móvil me saca de mi mente que intenta ordenar todo y paso a tomarlo y al notar que es un mensaje de Allie una sonrisa se forma en mis labios. Es increíble como ella pudo hacer cambiar mi vida en unos simples meses, aunque al principio todo fue un completo desastre, ella supo sobrellevar todo conmigo, desearía que termine aceptando la propuesta de ir juntos a la universidad y vivir la experiencia de convivir juntos aunque seamos un tanto jóvenes.

Le respondo diciéndole como es mi nueva habitacion, ansiaba verla, por suerte todo termino resolviéndose con la mudanza y ya estoy en ella, papá tuvo que pagar estos días el hotel y me parecía un poco fuerte para él ya que teníamos donde llegar pero él no quería incomodidad para mí, así que espero que todas mis cosas estuvieran en la nueva casa y así venir e instalarnos como era debido.

-¡Dan! –la voz de papá llama mi atención y tirando el móvil sobre la cama salgo con prisa de mi habitacion.

 

Observo las calles, todo está tal cual en el pasado, claramente hay nuevos edificios y los locales han sido remodelados, papá hubiera preferido venir en el coche pero lo cierto es que yo prefiero tener una caminata por la pequeña ciudad donde nos encontramos. El repentino olor a pollo frito hace que mi estómago gruña en segundos, volteo a ver a papá, aquel sonríe sé a dónde me lleva, yo lo agradezco sin siquiera decirle, vamos a uno de mis sitios favoritos, solo espero y deseo que esa persona esté allí, debo ponerme al día, debo saber qué tal va todo por aquí.

En cuanto ambos ponemos un pie en el restaurante del mejor pollo frito de la ciudad las vistas caen sobre nosotros, es una ciudad pequeña, aquí todo se sabe, las miradas de asombro inmediatamente se hacen presente, papá coloca su mano en mi hombro y me encamina a una de las mesas, agradezco que sea alérgico a las personas curiosas, yo paso a ignorar a los comensales, quizás hay uno que otro que conozco pero la verdad es que no quiero lidiar con las típicas preguntas que te llegan hacer.



Fabiola Gz

Editado: 03.10.2019

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