Esclavos De La Unión: El Continente Renacido

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CAPÍTULO 30: POR LOS PELOS

El sudor me recorre mi cara, mis pulmones resoplan sin parar, mi cuerpo está lleno de heridas que me escuecen... Esto no pinta muy bien, por primera vez en mi vida temo que vaya a perder... y tengo miedo. Intento quitarme esos inquietantes pensamientos mientras paro un potente puñetazo del Tipejo cruzando mis brazos delante de mi cara. Mis pies hacen un surco en el asfalto durante los dos metros que me deslizo por él. Me abalanzo sobre el para contraatacar, pero el en vez de esquivarme me muestra su barriga desprotegida. La golpeo, pero no surte ningún efecto, me quedo ahí parada...

- Creo que ya no tienes nada más que aportar a este combate. - Ríe profundamente el Tipejo.

- Al menos no desaportaré como tú con tu cara fea. - Respondo entre resoplidos.

- Je, je. Parece que aún no te he dado bastante si aún conservas tu humor. No te preocupes, no te mataré rápidamente...

- Escucha, tus ordenes son capturarla con vida. - Dice X14.- Hazle lo que quieras, pero no la mates.

- Haré lo que me salga de las narices ser inferior. - Gruñe el Tipejo.

- ¿Te resistes a la voluntad de Abtaca? - Grita XX14.

- No...- gruñe por lo bajo el Tipejo agachando la cabeza.

- Pues ya lo sabes no la mates. - Concluye XX14.

El Tipejo me coge entre sus dos manazas, me levanta y da un potente rodillazo en mi espalda, para luego lanzarme por los aires. Ruedo unos metros por el suelo. Empiezo a levantarme poniendo mi rodilla en el suelo, para luego erguirme. A penas puedo mantenerme en pie. Ya no tengo el casco puesto y la mayoría de mi cuerpo esta desprotegido ya que no tengo casi energía para mantener los nanobots fuera del cuerpo. Mi boca está llena de sangre. En ese momento toso sangre. Debajo de la armadura lleva puesta aun la ropa de la Consejera Zirca, por lo tanto, no estoy desnuda, pero como si lo estuviera, esa ropa no protege. Por otro lado, el hombre me quema, lo tengo dislocado Me lo cojo hago fuerza y lo vuelvo a poner en su sitio para después dar un fuerte alarido.

- ¿Que lee pasa canida de mierda? - Ríe el Tipejo. - Es usted una alimaña apaleada. Pero creo que aun la puedo golpear como a una estera un poco más.

- ¿Por qué no te golpeas la cara? - Le digo con una voz flojísima. - Igual la arreglas.

Un puñetazo en la barriga me hace doblarme y caigo al suelo seminconsciente. En ese estado aun así consigo volver a ponerme en pie. Estoy mareada, no consigo fijar la vista en nada y la tengo nublada. Me tambaleo de lado a lado.

- Venga termina de una vez. - Escucho que dice la voz de XX14.

- Esta bien. - Gruñe l Tipejo. - Eres un juguete inservible, me hubiera gustado que no se hubiera estropeado tan temprano. En fin, que le vamos a hacer, los juguetes de mala calidad no aguantan nada.

Otro puñetazo me rompe la mandíbula y una patada en el pecho, que me rompe un par de costilla me envía unos metros hacia atrás rodando por el suelo. EN ese momento intento levantarme, pero ya no puedo, no me queda energía he perdido. Noto como si mi cuerpo ascendiera hacia el cielo. Escucho los gritos de mis enemigos, pero no entiendo lo que dicen. Me parece distinguir un par de disparos y vals impactando a mi alrededor en una especie de estructura metálica. Luego noto como mi cuerpo se posa sobre algo duro y frio.



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En el texto hay: distopia, tecnologia, chicas protagonistas

Editado: 24.02.2019

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