Esclavos De La Unión: El Continente Renacido

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CAPÍTULO 10: ESCONDRIJO

Escucho como la puerta de la habitación de Abi se abre, miro la hora y veo que con la hora que es ni el Sol ha salido. Me levanto y abro la puerta de mi habitación muy despacio y salgo por el pasillo, llego a ver el cuerpo de Abi pasando por debajo del arco. Por lo que veo ella va vestida como si se fuera de excursión. Qué raro, los días de descanso Abi suele levantarse muy tarde. Me pica la curiosidad y me acerco sigilosamente hacia el salón comedor ocultándome por la pared. Bob pasa entre mis piernas y casi me hace caer. Lo fulmino con la mirada y el gato sale pro patas, al parecer ha entendido mu furia desatada y ha pensado que es mejor irse de allí.

Finalmente llegó al cantón y observo a Abi, la cual, a su vez, está observando por la ventana. Así nos quedamos quietas al menos una media hora. Lo único que hace Abi es mirar a la calle y resoplar de vez en cuando de impaciencia. Por mi parte me estoy cansando de ese juego y empiezo a moverme inquieta porque tengo muchas ganas de hacer pipí. En ese momento veo a Abi que se incorpora y se dirige a la puerta de salida, observa al exterior y luego sale.

Mierda, ha salido y yo en pijama. Corro hasta mi habitación, aguantándome las ganas de mear y me visto deprisa y corriendo. Me pongo los sostenes por donde no toca, la camisa con las mangas al revés... Pero finalmente consigo mi objetivo y salgo disparada hacia la calle.

Hace un frio que te cagas. Esta Abi ya está buscando problemas, pues la pienso seguir a ver dónde va y detener lo que vaya a hacer, que seguro que es meterse en problemas. Miro arriba y debajo de la calle y consigo ver al fondo que Abi gira un cantón hacia el bosque. Se que es ella porque nadie en su sano juicio saldría a estas horas un día de descanso.

Corro rápidamente y empiezo a desacelerar cuando llego al cantón. Me asomo con cuidado y veo que Abi va por el camino, pero no por dentro de él, sino que se esconde detrás de los árboles, parece que ella estuviera... haciendo lo mismo que yo.

Miro más allá y veo otra figura que se aleja por el camino en dirección a Gendle, nuestra ciudad natal. Hace como que una eternidad que no voy a esa ciudad despierta en mí intensas emociones. Pero estoy seguro se dirige esa figura a la ciudad, porque ese camino no lleva ningún otro sitio. Pero la ciudad está bastante lejos, como a unos 10 kilómetros o más... Otro día de descanso que no voy a descansar. Jodida Abi, porque no puedes comportarte de manera normal. A demás ¿a quién mierdas estas siguiendo?

Cuando Abi esta lo suficiente lejos yo me dirijo al camino de la misma manera que he observado que hacia ella y me escondo entre los árboles. Cuando ya llevamos unos cientos de metros avanzando siento unas intensas ganas de orinar. Supongo que no se van a vaporizar mis perseguidos. Así que me agacho detrás de un matorral y meo. Una vez saciada la urgencia de la naturaleza vuelvo a lo mío.

Ninguna de las dos figuras detiene su movimiento, avanzamos a un ritmo medianamente rápido. No sé por qué, pero Abi mira fijamente a la figura que sigue y a su vez yo la miro a ella. Ninguno mira hacia detrás. Pero yo no sé por qué si, no se no me fio de nadie... Vaya me estoy volviendo paranoica o Abi demasiado confiada.

Aun así, pasan las horas y las horas hasta que finalmente vemos las murallas de Gendle. El corazón me empieza a latir fuertemente, pero tengo que concentrarme. Cuando estamos muy cerca de las murallas la figura que sigue Abi se desvía por dentro del bosque, seguida de Abi, y luego por mí. Pierdo unos instantes a mis presas, pero escucho unos extraños sonidos. Me dirijo hacia allí y por poco me como a Abi. Si no fuera porque está concentrada observando a una chica joven que está trasteando con unas piedras de la muralla, las cuales producen ese sonido. Al cabo de poco tiempo hay un agujero por el cual cabe una persona. La chica lo atraviesa y luego lo cierra. Abi va detrás rápidamente y hace el mismo procedimiento, pero haciendo menos ruido, cosa muy extraña en ella que es una desmanotada, luego se cuela, pero ella esta vez no cierra la entrada. Igual para escapar por allí si tiene que hacer una huida rápida. A saber, que se le pasa por la cabeza a esa, pero eso parece lo más lógico y yo soy bastante lógica.

Me acerco al muro y con mucho cuidado, en el momento justo para ver a Abi girar una esquina.

El agujero está situado detrás de un gran edificio sin ventanas ni nada. De hecho, ese callejón parece bastante abandonado. Es un lugar ideal para que esté. De hecho, en la Unión no se tolera ningún tipo de droga que no sea legal mayormente droga para medicamentos, es más es prácticamente imposible conseguirla y es dura la ley para quien la distribuye y para quien la consume. De hecho, se habla de que una de las calamidades del antiguo mundo y una fuente de criminalidad eran esas sustancias ilegales.

Siguiendo a Abi llego a una concurrida plaza repleta de gente, bien vestida, que deambula de aquí para allá con sus bolsas llenas de compra. Gendle es una ciudad dedicada al almacenaje y al comercio. Sus habitantes trabajan metiendo todos los productos que les llegan de los pueblos de su alrededor y los meten en las debidas cajas. Luego las llevan al puerto para enviar por vía marítima la mercancía. También sirve como ciudad distribuidora de los productos una vez clasificados por la Unión durante el invierno y que luego redistribuye dependiendo de donde hagan más falta.



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En el texto hay: distopia, tecnologia, chicas protagonistas

Editado: 24.02.2019

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