Espinas de algodón

Tamaño de fuente: - +

1


Lo conocí por casualidad; cruzábamos miradas todo los días, cuando yo salía él entraba, esa era nuestra pequeña rutina antes de compartir nuestro primer diálogo, uno de muchos.

Un "¿Cómo te llamas" Puede provocar muchas cosas.

Aún recuerdo la sonrisa que tenías ese día cuando dijiste esas palabras, te  veías tan seguro de ti mismo mientras que yo tenía un lío en la cabeza.

"No puede ser, me está hablando"

En ese momento tenía los músculos tensos por mi larga rutina de entrenamiento, seguro estaba toda sudada y mis mejillas estaban teñidas de rojo pero ahí estabas, viéndome con un brillo en los ojos, como si fuera lo más bello que has visto en tu vida.

Tampoco podía creer que todo esto estaba ocurriendo, la primera vez que te vi creí que sería la última, tengo que admitir que todo de ti me encantó; tu altura, tu manera de caminar, tu sonrisa.

"Me llamó Jess" te respondí, casí en un susurro, hasta a mi me sorprendió lo tímida que me escuché al decirlo.

Agarré mis cosas y antes de retirarme te oír decir:

"Un gusto" Tu voz en ese momento se había convertido en mi favorita.

Ese día salí con una estúpida sonrisa en mis ojos pero luego recordé.

"No le preguntaste su nombre" "agh, ¡que estúpida!

Me regañe todo el camino a casa y repetía la misma escena miles de veces, ¿te causaría el mismo efecto? Aunque, porque pensar en eso.

El segundo día deseé que las horas pasaran volando para así poder cruzarme una vez más con tus ojos y poder saludarte, porque ya habías roto aquella barrera de hielo.

Estaba guardando mis cosas cuando te apareciste en mi camino, está vez no estabas con una sonrisa, eso me pareció raro.

"Hola, ¿Cómo te llamas? Se me olvidó preguntar" Ahora la que sonrió fui yo pero tu rostro no cambió de expresión.

"Hola, me llamo Alex" Observé como dejaste tu bolso cerca de la caminadora, seguro no estabas de humor para hablar con nadie sino para ejercitarte.

Bueno para eso venías aquí después de todo.

"Un gusto conocerte" agarré mis cosas y salí del lugar.

Ese día no salí con una sonrisa.

No pude dormir en toda la noche porque sí, estaba pensando en ti. Me preguntaba que te sucedió.

El tercer día no tenía ánimos de hacer nada, mi madre me preguntó si algo me sucedía a lo cual respondí "No" pero en realidad ni yo sabía que me  estaba pasando.

Me estaba entusiasmado mucho contigo y eso no fue bueno.

Suspiré para luego irme pero llegaste tú, lo cual me sorprendió aunque traté de mostrar desinterés por tu presencia pero, ahora me veías fijamente a los ojos con una sonrisa.

"¿Qué tal? Disculpa por lo de ayer, no estaba de buen humor" tu voz ronca resonó en mi oído como si me estuviera susurrando aquellas palabras, bien. Te habías dado cuenta que actuaste como un idiota.

En ese momento te sonreí y respondí.

"Descuida" te dije, como si ese momento no me afectó.

Agarré mi mochila para irme pero sentí tu mano tocar mi brazo, sentí un hormigueo en todo mi cuerpo cuando hiciste eso.

"Espera, quiero recompensarte. ¿Quieres tomar un café conmigo?" Lo dijiste casí en un susurro.

Me sorprendieron aquellas palabras, ¿tanto te importaba quedar bien conmigo? O ¿fue todo parte del plan?

En ese momento mis mejillas estaban coloradas y no creo que haya sido el efecto del ejercicio, porque casi no hice nada.

"Vale" Nos intercambiamos nuestros números y me fui, un poco más confundida que el día anterior.

Llegué a mi casa pero mamá no estaba en casa, agarré una porción de helado, me puse a esperar un mensaje tuyo en mi habitación y la espera no fue mucha.

"Nos vemos a las 9"

Una sonrisa automática apareció en mis labios al leer el mensaje, también me enviaste la ubicación del lugar así que sin esperar mucho empecé a buscar algo que ponerme.


Espero que les guste está historia, las actualizaciones serán rápidas ya que planeaba que sería un solo capítulo pero se veía muy largo así que lo separé.



Answag

#303 en Otros
#71 en Relatos cortos

En el texto hay: desamor, experiencias, erotismo y amor

Editado: 06.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar