Estallido interno

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Capitulo IX

Durante toda la semana Ian intentó acercarme a mí, pero yo todo el tiempo lo evitaba, para ir a comer, al salir de la escuela, incluso en el salón de clases, solo quiero que Ian se dé cuenta de que no soy la chica que él piensa que yo soy. No le voy a corresponder a Ian. Toda mi semana me la pasé en la escuela, al salir me iba directamente a mi departamento y antes pasaba a comprar para preparar algo de comer ya que no quería que en algún lugar me encontrará a Ian y empezará a cuestionarme sobre porque le dije que nos alejáramos y demás. Todos los intentos de Ian siempre fracasaban, ruego por lo que más quiero en el mundo para que se dé cuenta de que él y yo no podemos estar juntos.
Por fin, llego el fin de semana. Estaba decidida a irme este fin de semana a pasarlo con mi mamá y siendo sincera me interesaba más saber la verdad sobre Jace. Al llegar de la escuela saqué el celular de la mochila y le marqué por teléfono a mi mamá.

- Hola mamá, ¿Cómo has estado?
- Hola Mía, bien, todo tranquilo aquí en la casa, ¿ya pusiste tus cosas para pasarla el fin de semana aquí?
- No.… la verdad es que en esta semana nos comentaron sobre un proyecto que es en equipo y la calificación nos la van a contar en todas las materias, la verdad el equipo que me tocó quiere que aventajar nuestro trabajo. Me vas a tener que perdonar mamá, no podré ir este fin de semana otra vez, de verdad es importante el trabajo.
- No te preocupes mi amor sabes que por cosas de la escuela no hay problema y yo solo quiero lo mejor para ti, para que tengas unas notas excelentes. Cuando te puedas dar una escapada sabes que aquí siempre te recibimos con los brazos abiertos.
- Gracias por entender mamá, te quiero demasiado. Voy a prepararme algo de comer y luego haré tarea, no te preocupes por si no respondo el celular. Te quiero.
- Adiós Mía, no olvides que te quiero demasiado.

Me sentí un poco mal por haberle mentido a mi madre, pero tengo que averiguar la verdad sobre Jace.
Preparé algo de comer y luego me lavé los dientes, al terminar me desprendí del uniforme y me puse unos Jeans azules, una blusa verde militar y unos zapatos de piso negros, me resalté un poco mi delineado de ojos y mis labios los pinté de un color vino, agarré dinero, mis llaves y no podían faltar mis cigarros. Ahora el verdadero problema era como llegar a la fiesta, no había prestado atención al camino ya que Ian siempre manejaba. Lo único que recuerdo es que era una residencia, tendré que tomar un taxi y decirle que me lleve a alguna de las residencias que conozca y estén a unos 15 minutos de camino. Sí, no hay duda, eso haré. Caminé unas dos cuadras para ir a la parada de los taxis, me acerqué a uno y le dije que necesitaba ir a una residencia que estaba a 15 minutos más o menos de esta zona pero que la verdad no sabía en donde quedaba ni mucho menos algún nombre de una calle como referencia. El señor del taxi me dijo que conocía dos, así que le pedí que me llevara y yo le decía en cual me quedaba. Pasamos por una residencia que no se parecía en nada a la que ya había ido, el señor me dijo si era esa y yo negué con la cabeza, seguimos el camino por unos 20 metros y ahí estaba la otra residencia, sin duda era esa. Le dije al señor que en efecto era esa, le pagué y me bajé del taxi. Antes de bajar el señor me dijo que era la residencia universitaria de medicina. Algo aquí anda mal, Ian me había dicho que uno de sus amigos era el dueño de esa casa, que en realidad es una residencia. Nada está tomando sentido. Creo que Ian debe de explicarme algunas cosas, me está mintiendo en absolutamente todo, residencia universitaria de medicina… un momento, de medicina, Jace estudia medicina, en hora buena por fin se algo más de mi chico misterioso. Nada ya tiene sentido, la casa era enorme, Ian me había dicho que vivían ahí unos quince chicos, pero dudo mucho que sean quince, creo que debo de averiguar unas cuantas cosas esta noche.
Empecé a caminar rumbo a la entrada y podía reconocer algunos rostros que había visto las ocasiones pasadas, varias personas me vieron raro porque llegué sola, decidí no darle importancia, caminé y me dirigí a la cocina para que me sirvieran un vaso de lo que sea que estuvieran dando de beber, pedí un vaso y cuando di el primer sorbo me percaté de que era brandi, menos mal no era tequila, acabe mi primer vaso y pedí un segundo, esta vez salí al patio y encendí un cigarro que después fueron 3, volví a ir a la cocina y pedí mi tercer vaso de brandi, al parecer me estaba haciendo ya un poco de efecto y el chico que estaba sirviendo notaba el efecto que me estaba causando el alcohol y el cigarro así que me empezó a hacer la plática.

- Hola
- Hola. - La verdad ya me estaba dando un poco de sueño.
- ¿Qué haces aquí sola?
- Vine a distraerme un rato. Por cierto, ¿todos los viernes estas aquí?
- Sí, ¿por?
- Me gustaría saber algunas cosas, prometo no decir nada de lo que me digas.
- Lo que pueda te diré.
- ¿Quién es el dueño de esta casa? Un amigo me había dicho que uno de sus amigos es el dueño.
- Seguramente se refiere a Aarón, es el hijo de los señores que hicieron está residencia hace años, y cuando él entró a la universidad claro que sus padres le dieron un cuarto, sus padres no viven aquí, pero vieron una buena oportunidad de ganar dinero haciendo una residencia para universitarios. Aarón está estudiando medicina, y como sus padres pusieron a cargo a Aarón claro que el hizo lo que quiso con esta residencia. Empezó a echar a todos los chicos y chicas que no estudiaban medicina... Al final solo acepto a chicos que estudiaran medicina, claro para que hicieran sus fiestas cada fin de semana.
- Ya veo... - Al parecer este chico me dijo todo sin la necesidad de que le preguntara cada cosa. - Otra cosa, ¿Conoces a Jace?
- ¿Jace? - Pone una cara divertida mientras fuerza su cerebro para recordar. - Ah sí, Jace, ese chico nunca baja a las fiestas, siempre se la pasa estudiando en su cuarto y la verdad no sé cómo logra concentrarse con todo el relajo que se arma aquí abajo, en el patio y luego si los demás chicos meten a una chica a su recamara.
- Como si no hiciera lo mismo... - Digo un poco burlona.
- La verdad es que Jace antes lo hacía.
- ¿Antes? - Pregunto algo sorprendida.
- Así es, antes, muchos dicen que le pasó algo muy feo cuando se pasó de copas, nadie sabe lo que en realidad le pasó a Jace.
- No lo puedo creer... sírveme otro vaso por favor. - No me podía creer lo que me acababa de decir este chico que ni siquiera sé cómo se llama ni conozco, pero, en fin, me gustaría saber qué fue lo que le pasó a Jace para que él cambiara y ya no hiciera lo que según antes hacía.
- Aquí tienes amiga. - Me extiende el vaso y me devuelve una sonrisa.
- ¿Es gay? - Era lo único que me faltaba preguntar.
- Jajajajajajaja No amiga, Jace no es gay, todas las niñas dicen eso porque no logran acercarse a él, debo admitir que Jace es un chico guapo difícil de conquistar así que las niñas tratan de arruinar su reputación.
- ¡Que patéticas! Bueno amigo la verdad es que fue un gusto platicar contigo y gracias por la información, debo irme. - Alzo mi vaso hacia él imitando un "¡Salud!"
- Adiós amiga.



Zury Díaz

Editado: 03.07.2019

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