Esto es guerra, querido vecino

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50. Intentó de muñeca

Dedicado a: Alex, Triz Silver, Diana Cruz G, Laura Nicole Castillo Medina, Belmel, ChabelaMBD❤❤❤❤❤❤

 

Ross

Catorce días para muchos es poco, quiero decir, es menos de un mes... pero para mí había sido eterno.

No me malinterpreten, me habían tratado demasiado bien en el hospital y realmente estaba muy agradecida por ello, pero no aguantaba estar un segundo más postrada en esa cama.

Temia por la noches que quién se apareciera por esa puerta fuera Patrick, aún sentía miedo.

Pero ellos ya estaban aquí. Kelsie y Tyler ya estaban aquí.

Al parecer por primera vez en mucho tiempo Dios había escuchado mis plegarias, no había habido señales de Patrick por ningún lado y eso me tranquilizaba.

Kelsie sostenía con cuidado el suero intravenoso y Tyler me sostenía de las manos para que no callera, el doctor había dicho que seguía muy débil. Y era cierto, había perdido alrededor de 5 kilos, ¡en solo dos semanas! Pero luego mejoraría. De eso estaba segura.

—¿Te duele demasido? —preguntó Tyler mientras el doctor escuchaba atentó mi respuesta.

—Tan solo un poco —ese "tan solo un poco" había sido falso, tan solo dar un par de pasos era extremadamente doloroso. El costado de mis costillas seguía doliendo, pero estaba cansada de que todos me mirarán con lastima, además, quería salir lo más pronto que pudiera de allí.

—Muy bien —dijo el doctor, escribiendo en su libreta —te daremos de alta, solo falta quitarte el suero y podrás ir de vuelta a casa.

Asenti sonriente.

Por fín.

Pero no se preocupen, el dolor era soportable.

—Pueden venir por aquí —escuche la voz grave del doctor, camine un paso hasta que vi algo a lo lejos. Era extrañó, tal vez estaba enloqueciendo, pero era raro.

Escuché los pasos de Kelsie y Tyler seguir al doctor, pero yo me quedé estática, tratando de ver aquéllo de que se trataba.

Lo vi. Alguien al fondo de las paredes del hospital asomó levemente la cabeza, pero enseguida se escondió tras las paredes.

—¿Qu-Que demonios? —susurre achicando los ojos, tratando de ver mejor.

Instantes después la figura volvió a asomar su cabeza, su cara no se veía gracias a la trasluz de la luz de la ventana contra su rostro, solo se veia una sombra negra.

—Claro doctor nosotros la cuidaremos muy bien... —Escuché la risa de Kelsie afirmando aquéllo. No voltee a mirar, mí atención estaba puesta en el sujetó.

Con cuidado de no lastimar la intravenosa caminé, una de mis manos estaba ocupada sosteniendo el suero mientras la otra se dedicaba a apretar con fuerza el costado afectado a un lado de mi costilla.

La sombra miró una última vez antes de salir corriendo escaleras arriba. 

Puse mi pie con cuidado frente a la escalera, me impulse todo lo que más pude hasta que sentí como alguien sostuvo mi brazo. No presté atención de quién se trataba mi vista estaba atentas en la escalera.

Perdí el aliento.

—Señorita Parker ¿que cree que hace? Aún sigue muy débil, no puede caminar por si sola. Debe guardar reposo recuerde.

Me di fuerzas para voltear y así lo hice, encontrándome de frente con el doctor, Tyler y Kelsie.

Miré a Tyler directamente a los ojos —alguien... alguien estaba aquí, justó en este lugar. Y-Yo lo vi.

Él fruncio el ceño —¿Estás segura? —me preguntó girando a mirar la escalera.

—S-Si, lo vi... bueno eso creó. Era una sombra negra, se asomaba de a poco, y cuando quise acercarme salió corriendo.

Kelsie puso sus manos sobre mis codos sonriendo —Ross, ¿crees que sea el?

Me alarme. De tan solo pensar que pudiera tratarse de él me aterraba.

—No —me topé nuevamente de frente con Tyler —él... el no volverá, lo sé. Ya tiene las cosas claras, él ya sabe que no debe acercarse nunca más a mí.

—Seguramente son los analgésicos —contestó el doctor restandole importancia —lo más probable es que sean alucinaciones, a mis pacientes siempre les pasa —me regaló una sonrisa tranquilizadora.

—¿Esta seguro? —pregunté cansada.

—Por supuesto. Sólo descanse y verá como las cosas poco a poco mejorarán —asenti. Tal vez tenía razón.

Suspire pesadamente —Si... eso debe ser.

—Muy bien, por favor señorita Parker —habló el doctor —acompañeme, necesito quitarle la intravenosa para poder darle de alta.

—Bien... gracias —murmure en voz baja.

Miré las escaleras una última vez, hasta que escuche la voz de Kelsie —¿vienes?

La miré fijamente sonriendo apenas un poco, caminé con cuidado hasta toparme con sus manos las cuáles me ayudaron a dar pasos lentos mucho más comodos.

.

.

.

—¿Por donde es Ross? —miré mi mano, tenía una enorme cura gracias a la intravenosa que me había quitado. Mi cuello y clavícula seguían bastante marcados pero mis piernas habían mejorado notoriamente, apenas si ahora se veían pequeñas manchitas cafeses que seguramente pronto desaparecerían.

—A mano derecha, doblas la siguiente esquina.

Me habían propuesto mudarme a su édificio pero por mi parte estaba bastante preocupada por el apartamento que había alquilado, me había encargado de pagarles para que se llevarán mis cosas, mis maletas, mi ropa. 

Ya habían pasado dos largas semanas y me preocupaba que tal vez hubieran siemplemente tirado mis cosas a la basura.

Bajé apresuradamente del auto. Abrí la puerta topandome de frente con el vigilante.

—Buen día —le salude.

—Buen día.

—Soy Ross Parker, anteriormente había pagado el alquiler, mande para que enviarán mis cosas hasta aquí.

—Deme un segundo —se sentó en el mostrador poniendo sus ojos sobre la pantalla.

—Ross Parker —tarareo mientras escribía en el teclado —¿apartamento 201? —asenti. —efectivamente. Guardamos sus cosas en el ático, ya que estuvo ausente alrededor de 14 días.

Respire profundo, por fín me salían las cosas bien. Tal y como yo quería —gracias.



Natalia Moreno

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En el texto hay: novelajuvenil, comedia romantica, vecinos

Editado: 05.02.2020

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