Esto es la Guerra

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Día 15: Mi primer día sin Jake...

—¡Y esta es la parte que más me gusta! Justo cuando el señor Carmelo les grita y empieza a salir humo negro del horno de las pizzas. ¡Toda la cocina empieza a llenarse de humo y al jefe se le brotan todas las venas del rostro de la rabia! ¡Fue lo máximo!

Esa mañana llegué temprano y los chicos llegaron mucho antes. Estaban reunidos en la cocina y Luke les mostraba el video que grabó ayer de Jake y de mí, luego del desastre que hicimos. Estaban tan entretenidos riéndose que ni se fijaron cuando llegué.

—¡Buenos días, chicos!

—¡Domi! Digo, Dominik... ¡Buenos días!

Alex y Peter se acercaron a mi bastante apenados.

—Lamentamos lo que sucedió ayer. Yo no me sentía nada bien, en serio: sabes que no me gusta faltar.

—Y yo vine a pisar el aeropuerto a esos de las ocho de la noche.

—Chicos, ¡no se preocupen! Nos las pudimos apañar sin ustedes. Sólo seguimos el procedimiento.

Entonces Peter me miró con tristeza, ya me imaginaba lo que iba a preguntarme:

—Entonces... ¿Jake renunció de forma definitiva? ¿No volverá?

—Sí, supongo. El sacó todas sus cosas del Locker anoche y le firmó la formato de renuncia al señor Carmelo. Como estaba en periodo de prueba no requiere que trabaje pre-aviso, asi que simplemente se marchó.

—¡Lástima! De verdad era un jefe genial. Hizo muy buenos cambios. Por cierto... ¿Tendremos que mover todo como estaba antes, Domi?

—Bueno... Por los momentos algunas cosas se quedarán asi. Luego analizaré cuales de esos "cambios" que hizo Jake pueden seguir y cuáles no.

—Bien, jefe...

¡Sí! ¡Jake se había ido! Firmó su renuncia y se marchó luego de la jornada de ayer. Luego de decirme más de una vez en mi cara que no renunciaría, terminó haciéndolo luego de una desastrosa jornada laboral. Sinceramente me sorprendió, nunca me esperé que fuera hacer algo asi. El señor Carmelo tenía razón, él es un jefe muy compresivo, cualquiera puede tener un mal día en el trabajo, estresarse y cometer errores. ¿Vas a renunciar a tu empleo sólo porque tuviste un pésimo día? Sinceramente Jake me decepcionó, aunque al fin me había librado de él y ahora intentaría que todo regresara a la normalidad.

—¡Debes estar feliz! ¡Volvemos a la "Domicracia"!

Por supuesto que Zoe también llegó a esa hora. Se recostó en la entrada de la oficina con los brazos cruzados y su expresión cínica.

—Zoe, aunque no lo creas no me siento feliz porque Jake haya renunciado anoche.

—¿No? ¡Qué raro! Porque justamente ayer me decías todo histérico que "¡O se va él, o me yo!". Y desde que Jake llegó no hiciste más que intentar que renunciara o que lo despidieran.

—¡Bien! ¡Es cierto! ¿Para que te lo voy a negar? ¡Era simplemente insoportable! Vino aquí a tratar de cambiarlo todo y pasarme por encima sólo porque se creía "mejor preparado" que yo. ¿Y qué es lo que hace en el primer problema que le surgió? ¡Nada! Yo tuve que asumir el control. Y no contento con esto se portó como un imbécil, quedamos mal delante del jefe y luego... ¡Renuncia! ¡Se va! ¡Nos deja!

—Dime algo, Dominik. ¿Por qué renunció Jake?

—¿Por qué era un incompetente? ¿Un cobarde? ¿Un bipolar? ¡Yo que sé! Da igual, Zoe... ¡Renunció! Fue su decisión.

Zoe entonces entró a la oficina y poniendo sus manos sobre la mesa se inclinó hacía mí como una gata, y me quedó mirando con una expresión muy fea:

—Te lo voy a volver a repetir: ¿Por qué Jake renunció, Dominik?

—¡No lo sé! ¡No lo sé, en serio!

—¡Claro que lo sabes, idiota! Ahora la siguiente pregunta importante que deberías hacerte es: "¿qué vas hacer tú al respecto?".

—¿Yo?

—¡Si, tú! ¿Quién más?

—Zoe, no voy hacer nada, fue su decisión. Ahora debo preocuparme de que estamos en plena temporada de Break y sólo hay un sub-gerente.

—¡Bien! Cuando entres en razón, estaré allá afuera en la barra.

Zoe entonces se apartó de mí y se retiró de la oficina. No sé qué quiere de mí, ¿qué puedo hacer? No es que yo deseara en realidad que él renunciara, bueno... ¡No esperé que lo hiciera! ¿Por qué se fue? Yo no lo culpé de nada, asumí toda la responsabilidad que pude y el señor Carmelo, aunque se molestó muchísimo con nuestro desastre, al final sólo nos regañó, más nada. ¿Por qué renunciaste entonces? ¿Por qué te rendiste asi?

Mientras pensaba en esto abrí una de las gavetas del escritorio y justamente me topé con parte del material P.O.P. que mandamos hacer a nombre del otro. Estaba la camiseta con el logo del "culito y la mierdita sonriente" y la "pizza-pene" de Jake. ¡Pensé que había desechado estas cosas! La verdad es que esta estúpida guerra entre nosotros tuvo su lado divertido...



Luzbel Guerrero

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En el texto hay: amor y odio, comedia romantica

Editado: 19.02.2018

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